La ayuda que Estados Unidos ha dado durante una década a Colombia para el combate contra las bandas de la droga y las guerrillas se ha usado para espiar y difamar a jueces y grupos opositores.
Se sostiene que "las revelaciones implican la ayuda de EEUU en atroces abusos de poder y acciones ilegales". Esas acciones las ha llevado a cabo el gobierno colombiano "bajo el disfraz de la lucha contra el terrorismo y el contrabando de drogas", explica la fuente.
El dinero los equipos y la instrucción estadounidenses dados a unidades de élite de los servicios de inteligencia colombianos, se usaron para llevar a cabo operaciones de espionaje y campañas de difamación contra magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, opositores del presidente (Álvaro) Uribe y otros grupos de la sociedad civil.
“Las revelaciones forman parte de una investigación cada vez más amplia del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) por parte de la Procuraduría General de Colombia. Seis ex funcionarios de alto rango en el servicio de inteligencia han confesado crímenes, y más de una docena de otros agentes están bajo juicio”, explica una fuente.
Varios colaboradores del expresidente Uribe están siendo investigados y una comisión legislativa especial ha iniciado pesquisas respecto a Uribe mismo. Los funcionarios estadounidenses niegan que hubieran sabido o que hayan estado involucrados en acciones ilegales cometidas por el DAS.
Durante más de una década y bajo tres presidentes de EEUU, Colombia ha sido el aliado más firme de Washington en América Latina y ha recibido 6.000 millones de dólares en ayuda militar y económica durante la presidencia de Uribe entre 2002 y 2010.



























