Muchos de los que nos sentamos en un sofá o una silla para ver el debate entre el expresidente Donald Trump y la actual vicepresidenta Kamala Harris, seguramente nos dimos cuenta del mundo surreal, mítico y ficticio que rodea a una gran parte de la población estadounidense.
Desde un punto de vista de la objetividad, la vicepresidenta Harris se impuso por mucho al expresidente.
Entre los dos, claramente fue ella quien mostró mayor aplomo presidencial, más coherencia con su proyecto económico, mayor conocimiento de los problemas sociales y políticos que ha estado sucumbiendo a la estadounidense población desde que Trump entró a la órbita de la política. “Pasemos la página de una vez por todas”, sentenció Harris en uno de sus intervenciones más acertadas de la noche.
Es cierto, es tiempo de “pasar la página” y hacer a un lado el mundo de mentiras que algunos iconoclastas y extremistas de la derecha e izquierda lanzan desde las redes sociales. El objetivo de estas personas radicales es crear zozobra en la sociedad, sembrar un ambiente mitológico que solo beneficia a quienes lucran con la mentira.
Es tiempo de “pasar la página” de la polarización de la sociedad. Cuando uno de los dos periodistas que intervinieron en el debate preguntó a Trump sobre sus comentarios en torno a la etnicidad de Harris, el expresidente respondió que “no me importa de donde provenga”.
En una entrevista anterior con periodistas de la comunidad afroamericana, Trump había declarado que Harris “ha estado haciendo relucir su ascendencia afroamericana, cuando previamente se consideraba más de ascendencia asiática-india”. Recordemos que el padre de Harris era jamaiquino y su madre de la India.
A esa misma pregunta la vicepresidenta Harris anotó que nuestra sociedad está demasiado dividida en términos de étnica, raza, nacionalidad y que existen líderes políticos que inducen este tipo discurso para polarizar a la sociedad. “Nosotros”, dijo, somos fundamentalmente estadounidenses, somos solidarios con nuestros vecinos y queremos a nuestra patria.
Es tiempo de “pasar la página” de la discordia que ha producido la decisión de la Corte Suprema de Justicia en contra del derecho de la mujer de tomar una decisión propia en torno a su reproductividad. La inconstitucionalidad de Roe v. Wade viola claramente el derecho a uno de los derechos inalienables de la mujer: su propiedad (tomar una decisión sobre su cuerpo).
Es tiempo de empezar una nueva página con una líder del “nuevo milenio” que nos aislará de la mentira. Kamala Harris tiene un proyecto económico que encara los retos actuales de los niños, los jóvenes y las personas de la tercera edad.


























