Quedan 2.568 horas, 154.080 minutos, antes de unas elecciones presidenciales que definirán el rumbo del país. Cuando lea este artículo quedarán 154.079 minutos, y el tiempo transcurre, no es el momento de mirar por el retrovisor.
No se trata de continuar un camino que nos llevó a un callejón sin salida o al borde del precipicio, no se trata de realizar una campaña de terror contra el terror, se trata de votar POR y no contra.
En una encrucijada de la historia se trata de hacer historia, Kamala Harris, primera mujer presidenta de los Estados Unidos, primer desafío, ¿estamos preparados? No será la primera presidenta en el mundo, las hay, quizás no tantas como se debiera, pero las hay, y buenas, no simplemente administradoras, sino innovadoras, gobernando con una visión renovada del mundo.
Esperemos la plataforma de Kamala a la luz de propuestas innovadoras, no de continuidad y del pasado, primera clave del éxito, no de una campaña, del éxito en el camino hacia una mayor justicia social.
Espaldas de acero, tiene que erigirse en un muro contra el populismo de derecha, contra la extrema derecha, contra el racismo, contra los llantos de dolor en la frontera, contra los millones de sin papeles que viven en las sombras, contra el frío en el invierno o el calor insoportable en las veredas de cemento donde viven los sin casa, contra los cuerpos devorados por la enfermedad sin tener acceso a un médico, por aquellos segregados en su derecho a la educación, aquellos a quienes le robaron su futuro. LOS ÚNICOS “CONTRA” ACEPTABLES son aquellos contra lo inaceptable, lo injusto, lo inhumano.
Y nos van quedando 154.077 minutos.
No se trata del dinero recolectado, eso es el pasado, no se trata de aplausos y sumar firmas y apoyos, eso es el pasado, y cuán cambiante fue ese pasado; se trata de apoyar el sueño, hacer que nuestro sueño, el de los de abajo, el de los olvidados, sea parte del sueño de la primera presidenta de los Estados Unidos.
Y ni un minuto más, ya nos hicieron perder mucho tiempo, y no me refiero al tiempo inmediato, no fueron días, han sido años.
A trabajar POR el futuro, por que el futuro entre en la política, de lo contrario seguiremos votando “contra” per sécula seculórum, hasta el día en que no se pueda votar.
Tic tac, tic toc, 154.076 minutos.
El tiempo avanza, y hay gente esperando.
• Escritor, poeta, dramaturgo y hombre de teatro chileno, miembro del PEN Chile, miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) y académico de la Academia Tomitana de Constanza, Rumania.


























