
Hace unas horas empezó a constituirse el gran jurado de 12 miembros que determinará el futuro del senador federal de New Jersey. Robert Menéndez.
Estará en juego su presente y futuro, porque podría ir a la cárcel, perder su puesto en el senado y privilegios y dejar desamparado -sin los votos suficientes- al ‘ObamaCare’.
Pero Menéndez, no será derrotado fácilmente. Mas bien, creo, tiene las de ganar.
El, fiel a su sagacidad, previsión y larga experiencia, es uno de los latinos en Washington que mejor sabe jugar en las grandes ligas del sistema político estadounidense.
Para este juicio que está afrontando tiene a su lado al tal vez más brillante abogado que podría defenderlo.
Su nombre: Abbe Lowell. Este ha pulverizado los argumentos de los procuradores del Departamento de Justicia, y como han perdido varias de sus batallas, por errores de fondo y conceptos. Lowell las ha enumerado uno a uno.
“Estos cargos (contra Menéndez) son los últimos errores”, dijo Lowell. Algo más en favor de Menéndez: la corte suprema no le dio mérito a una denuncia de soborno en contra del gobernador de Virginia Bob McDonnell, dejando un precedente o jurisprudencia.
Según los expertos en la materia, Menéndez aun fuese hallado culpable de ‘soborno’ no estaría obligado a dejar su puesto.
Él tendría que ser expulsado por dos tercios del Senado, y los republicanos necesitarían de 15 votos demócratas. Mas fácil sería que seis (6) republicanos se unan a los demócratas en ‘impeachment’ a Donald Trump.


























