ENTREVISTA EXCLUSIVA

Desde que tenía quince años, -cuando emigró desde su natal México-, la ciudad de Nueva York ha sido parte de la vida de Juan Carlos García. Actualmente, después de treinta y siete años viviendo en la llamada Capital del Mundo, acaba de inaugurar su galería de arte Nahualli, en el complejo del nuevo World Trade Center en Manhattan.
Juan Carlos nació en Ciudad de México, de padres poblanos, por lo cual se siente más poblano que chilango, como llaman allá a los nacidos en la capital. Pinta desde que tiene uso de razón, recuerda que en la escuela pintaba a la maestra, -que confiesa fue su primera modelo-, la dibujaba y pintaba, pero también pintaba a sus compañeros, a su madre, a su abuela.
Ha participado en varias exhibiciones colectivas y viviendo en Nueva York la mayor parte de su vida, ha estado inmerso en el mundo de las artes visuales que tienen en esta ciudad una vitrina mundial. Juan Carlos García conoce lo que es el arte en esta metrópoli y por ello ha tenido desde hace tiempo, el sueño de traer arte de Latinoamérica, ya que entiende perfectamente los dos mundos, sabe interpretarlos y vivirlos, porque el arte es su vida.
En el mundialmente famoso Óculos de Calatrava, en la zona más simbólica y sensible de Nueva York, donde se levanta la Torre de la Libertad y el complejo del World Trade Center, encontramos a Nahualli Gallery, establecida por tres reconocidos artistas mexicanos.
Sobre esta importante iniciativa hablamos con el artista y co-propietario de Nahualli, Juan Carlos García.

¿Qué significa Nahualli?
- Significa hombre sabio o chamán, que actualmente también llaman brujo. Me inclino más a lo de hombre sabio y hemos escogido tres colores para identificar a nuestra Nahualli Gallery: el azul, que simboliza el poder; el amarillo que representa la sabiduría y el rosa mexicano que representa el amor incondicional.
¿Cómo te sientes de tener tu galería en esta zona tan especial?
- Yo entiendo que este lugar nos escogió a nosotros, podría decir y ser soberbio diciendo que nosotros lo escogimos, pero creemos que el lugar nos escogió a nosotros y nos está dando la oportunidad de traer nuestro talento artístico. No podemos negar que estamos en un lugar privilegiado.
Esta galería está concebida para ser una plataforma para el arte latinoamericano, con foco en México, pero estamos explorando ir a través de toda Latinoamérica y traer lo mejor de cada país, para exhibirlo aquí, en este espacio y convertirnos en un puente entre Latinoamérica y Nueva York.
Nueva York y el mundo enfrenta nuevos retos, ¿cuál es el aporte del arte en este contexto?
- Creo que el arte a través de la historia siempre ha sobrevivido y siempre va a sobrevivir. Igual que la humanidad, siempre ha enfrentado pandemias, -esta que acabamos de pasar no es la primera-, el arte va a sobrevivir porque arte y humanidad van de la mano, vamos siempre a seguir adelante, a olvidarnos pronto de estos retos y seguir creciendo y avanzando.
México es una nación grande con un legado artístico milenario, ¿cómo aprecias la conexión del arte allá y acá en Nueva York?
- Creo que las dos corrientes, tanto el arte en México como en Estados Unidos, no pueden vivir uno sin el otro, se inspiran uno del otro. Por ejemplo, los artistas en México se inspiran del arte y la cultura en Estados Unidos y viceversa, van de la mano, ahora que pasa en México, hay una riqueza cultural y artística muy grande y nosotros hemos pensado en la importancia de traer toda esa riqueza cultural a Nueva York.
No es que no se lo haya hecho antes, pero en este momento nosotros entendimos que era el momento para impulsarlo todavía más y eso es lo que estamos haciendo en Nahualli, convirtiéndonos en un puente, en un medio en donde conectamos al artista mexicano con el artistas estadounidense, con el artista mexicoamericano.
Las grandes problemáticas sociales que antes eran exclusivas de países en vías de desarrollo, ahora se vive a nivel global, incluyendo la violencia, dentro de ese contexto, ¿cuál consideras que es el aporte de los artistas a esta problemática?
- El aporte del arte a contrarrestar la violencia alrededor del mundo siempre, ha sido grande y creo que es como un bálsamo, es como un alivio, porque cuando estamos frente a una obra de arte nos olvidamos por un momento, -aunque sea por un momento-, de que existe violencia. En ese momento no hay violencia en nuestra mente ni en nuestros corazones. Creo que la aportación es grande, siempre lo ha sido a través de la historia, el arte y la cultura han sobrepasado la violencia en cualquier ambiente.
Un mensaje final.
- Los sueños dejan de ser sueños cuando los vives, cuando los haces realidad. Este sueño de tener un espacio, -al cual hemos llamado Nahualli Gallery-, lo he tenido desde siempre, desde muy joven y nunca, nunca, dejé de soñar y ese sueño hoy lo estoy viviendo aquí, ahora. Mi sueño está materializado. No dejen nunca de soñar.



























