María José Ordóñez, también conocida como Joshe Ordóñez, originaria de Cuenca, Ecuador, es una empresaria y estratega multidisciplinaria que ha pasado de trabajar en la industria de la moda, textil y diseño en su país natal, hasta crear Airpals, una empresa de servicio de mensajería B2B para paquetes internos.

Ordóñez fundó Airpals después de años de luchar con la logística interna en empresas que anteriormente había trabajado, donde resolvía los problemas empíricamente. Es ahí, donde encuentra una oportunidad que, sin lugar a duda como buena visionaria, "no se podía dejar pasar".

“Las ideas no son nada. Todo el mundo tiene ideas, incluso ideas millonarias, Sin embargo, yo creo que lo más difícil es la ejecución de la idea. Entonces, ese es el reto más grande. cómo ejecutas y cómo haces crecer ese emprendimiento”,  reflexiona Joshe en una entrevista con Impacto Latino.

La visión de su empresa se enmarca en crear socios de confianza en los que a través de sus servicios de mensajería en Manhattan, Brooklyn y Queens, puedan “ayudarle a recuperar su tiempo y darle la tranquilidad de que la logística es responsabilidad de otra persona”.

Actualmente cuenta con alrededor de 230 clientes, y como empresa de servicio de mensajería B2B, Ordóñez asegura que ha recibido opiniones “bastante positivas", sus clientes se "sienten satisfechos con el servicio y la plataforma que estamos creando”.

Joshe Ordoñez, trabajó como editora de moda en una revista muy importante en Ecuador, lo que le permitió colaborar con comunidades de artesanos de la región en proyectos de innovación.

Como CEO de Airpals, además de trabajar en su empresa de logística, también realiza proyectos de educación y promoción del arte y la cultura ecuatoriana en el Centro Cultural Ecuatoriano Americano en Nueva York.

Sus múltiples fases y aportes la llevaron a recibir  una invitación a las Naciones Unidas como panelista durante la 55ª Comisión de Desarrollo Social para hablar sobre desarrollo sostenible y social.

Ordóñez se graduó del programa Design Management Master en Pratt Institute (2018) y recibió subvenciones para ejecutar sus proyectos de Pratt en 2016 y 2017. Uno de esos proyectos es Loop Fairtrade, una plataforma digital que conecta a artesanos ecuatorianos con diseñadores globales para co-crear productos éticos.

Airpals no es común entre las otras empresas de entrega o una aplicación de recados. Aunque tampoco, “están inventando la rueda”, su principal desempeño se basa en brindar un servicio existente que “sea 10 veces mejor y una actividad existente 10 veces más fácil''.

Se enfocan en poner a las personas en primer lugar, y también a los mensajeros de bicicletas, conductores, mensajeros, empleados y otras partes interesadas que colaboran con la empresa. Su visión les permite proporcionar servicios de entrega asequibles y urgentes el mismo día para que más personas puedan disfrutar de esa sensación de tener un día muy productivo, especialmente en la agitada ciudad de Nueva York.

Airpals es una start-up tecnológica liderada por mujeres y minorías fundada y creada en Brooklyn, donde se puede programar su recogida de paquetes en línea seleccionando la fecha y hora deseadas e ingresando las direcciones de recogida y entrega.

Sus clientes obtienen una cotización instantánea de los servicios para no encontrarse con aumentos de precios sorpresivos en el camino. Un trabajador de Airpals realiza la entrega directa, incluso en el metro de la ciudad. No hacen la entrega en la recepción de su edificio o en la sala de correo de su empresa, a menos que eso sea lo que prefieran.

Joshe Ordoñez es la fundadora y CEO de la empresa de logística Airpals.

¿Cómo nace tu empresa, qué te llevó a crearla?

- Lo que me llevó a crear mi empresa, fue cuando vi ese hueco logístico local con el que me topé cuando trabajaba en estas industrias creativas. Investigando el problema y resolviendolo empíricamente, encontré una oportunidad que no se podía dejar pasar, fue cuando me decidí a estructurar Airpals.

A eso se le suma la urgencia que yo tenía por ayudar a mis amigos que habían perdido su trabajo por la pandemia. Fue una decisión cero egoísta, en el sentido de no creer para mí, porque era mi ambición, sino que simplemente, empezó como un emprendimiento para sacar adelante a gente que necesitaba trabajo.

Y por otro lado, solventar el problema que muchas empresas estaban teniendo, y este problema afecta principalmente a empleados que trabajan en este tipo de operaciones.

Las empresas que se encargan de la logística también tienen empleados que viven estresados porque no hay innovación, ni herramientas y servicios que al final del día le agregan más peso al empleado en las industrias creativas.

¿Después de haber creado tu empresa cuál es el siguiente paso? 

- Hacerla crecer y para eso se necesita de personas. Las empresas no son empresas vacías u objetos que se dejan por ahí. Se necesitan personas talentosas, ya sea para crear sistemas de software, gente creativa en marketing, conductores, personas que les guste su trabajo y sean responsables, se necesitan bastantes manos.

Esa es la estrategia de Airpals, atraer el mejor talento posible a nivel local y también un equipo remoto en Ecuador. Es decir, colaboradores que trabajamos sin importar la geografía y seguir generando un importante impacto de la mejor manera posible.

Una de nuestras metas es ofrecer un servicio sustentable. Nos encantaría tener una flota eléctrica de vehículos para reducir el impacto al medio ambiente.

¿Publicaste el libro Ikat técnica antigua, me podrías hablar acerca del libro? 

- El Ika es una técnica ancestral ancestral de tinturado sobre hilos que a su vez, cuando los artesanos empiezan a tejer se empiezan a revelar unos gráficos en las telas. Es una técnica en el tejido de las fibras antes del proceso del tejido.

Como yo estudié textil y moda, siempre me apasionó lo que es el trabajo cultural y cómo se combinan todas estas disciplinas, moda, tecnología y artesanías, eso es algo que siempre he arrastrado a lo largo de mi carrera.

Yo pienso que la innovación es esa mezcla de esos conocimientos ancestrales, conocimientos que tienen generaciones anteriores con las nuevas tecnologías que se van dando todos los días.

¿Consideras que eres un ejemplo que ayuda a empoderar a las mujeres inmigrantes de la comunidad latina?

- Bueno, es difícil echarse flores a uno mismo. No sé si considerarme un ejemplo, pero sí me considero una amiga, una aliada, una persona que siempre está dispuesta a ayudar a mujeres de la comunidad, no sólo a mujeres, sino hombres, jóvenes, artistas.

Y bueno, eso es lo que trato de hacer con Airpals, tratando de concretar y dar oportunidades a mujeres en tecnología o personas de nuestra misma comunidad. Al igual que mi trabajo con el Centro Cultural Ecuatoriano Americano y que va un poco más por el lado artístico y cultural.

¿De qué manera has promovido a las minorías étnicas? 

- Bueno, en todo lo que hago todos los días, siempre soy muy activa en dejar saber de dónde vengo y qué es lo que represento.  Yo soy mestiza, latinoamericana, mujer y siempre, en cada oportunidad que tengo cuando voy a reuniones con personas líderes de la industria o líderes en varios campos, eso es lo que resalto de primera mano.

¿Cómo ha sido tu trabajo multifacético en tecnología, fotografía, diseño, diseño, artes visuales, talleres, etc.

- Suena como una gran ventaja, pero a veces no lo es. Cuando uno tiene bastantes pasiones y le gustan muchísimas cosas, de hecho bastantes proyectos, a veces es un poco difícil de explicar, que es a lo que uno se dedica.

Entonces eso ha sido una problemática para mí, sobre todo cuando emprendo, porque las personas a las que yo acudo para colaboración o Partnership, no tienen esa credibilidad de que soy un experto en el ámbito, porque me he dedicado a muchas cosas a lo largo de mi carrera.

Pero para mí, yo pienso que tener esa capacidad de entender varias disciplinas me ayuda bastante a trabajar en equipo y poder comunicarme con todos los colaboradores.

¿Cómo fue tu trabajo con los artesanos de Ecuador?

- Trabajar con artesanos, pescadores o cualquier tipo de comunidad, es una experiencia muy enriquecedora, uno aprende bastante las realidades de las otras personas. A mí me ha ayudado a salir de la burbuja, de la comodidad, de mi realidad y tratar de sensibilizarme hacia otras experiencias de vida al darme cuenta de que yo puedo contribuir hacia estos grupos. Entonces eso es lo que más me gusta, lo que más me ha llenado, pero sobre todo ver el impacto que se puede llegar a hacer en conjunto con estas comunidades.

¿Has trabajado o pretendes trabajar con artesanos de la ciudad de Nueva York ya sean de Ecuador o de otro país de América Latina? 

- Sí, claro, eso es algo que hemos hecho bastante. Te doy un ejemplo, en el Centro Cultural Ecuatoriano Americano, hemos lanzado varios proyectos, uno de ellos es un taller de tejido de Paja Toquilla, una artesanía que se realiza con un material que solo existe en latinoamérica, en los Andes, y lo importamos desde Ecuador.

Nosotros juntamos a artesanas migrantes tejedoras, porque esta es una técnica milenaria, no todo el mundo la conoce, quedan pocas personas que saben al respecto.

Fue increíble poder encontrar personas que todavía se acuerdan de la técnica y poder enseñarla a personas nuevas de la comunidad, jóvenes o personas interesadas en el arte, porque de eso se trata la preservación de la cultura, pasar de generación en generación sus conocimientos.

Siempre estamos tratando de hacer proyectos, exhibiciones de arte, mucha gente talentosa que necesitan un espacio para hacerse escuchar y exhibir su trabajo.

¿Cómo calificas las legislaciones aprobadas por el Concejo Municipal de la ciudad de Nueva York que defienden a los trabajadores de reparto?

- Bueno, recientemente yo colaboré con la organización Los Deliveristas Unidos, que son parte del Proyecto de Justicia Laboral, quienes justamente se encargan de defender y proteger los derechos de los trabajadores.

Yo pienso que estas nuevas legislaciones son un paso adelante, pero todavía queda mucho trabajo por hacer.

Tú sabes, las luchas, los grandes monopolios, la industria y las empresas que justamente se benefician de este tipo de comunidades, hacen bastante lobby para seguir operando de la misma manera.

También creo que esto no depende tanto de los políticos y de los reguladores, yo pienso que depende más de los consumidores.

Los consumidores deberían empezar a apoyar más a los negocios locales y comprar directamente desde sus páginas web o llamando al teléfono directo, porque estas empresas obviamente retienen una comisión de las ventas que puede ser una desventaja. Y aparte de eso, tienen metodologías que pueden resultar no buenas para el repartidor.

Entonces, es importante como consumidor ser sensible hacia lo que está pasando y poner nuestro dinero en donde están nuestros valores.

Sí apoyamos a la comunidad y sí queremos que toda la economía surja, tenemos que invertir nuestro dinero, gastar en empresas que tienen buenos valores y tratan bien a las personas.

¿Qué mensaje le envías a las mujeres de nuestra comunidad para que cumplan sus sueños, ya sean empresariales o de otro tipo? 

- Las ideas y los sueños todos tenemos, y lo que más aconsejo es que no declinen y se rodeen de gente que les pueda ayudar a conseguir sus metas, porque veo mucho, sobre todo en la comunidad latina, que hay gente aprovechada que te quiere vender cursos, que te quieren entrenar, que te quiere enseñar algo y te piden una inversión y que les pagues.

Yo creo que las cosas se aprenden haciendo. Si está bien educarse, pero tenemos en Internet bastantes recursos gratis en línea, y no hay que creer en las personas que nos dicen, si yo pude, tú también puedes. Lo que uno tiene que hacer es lanzarse y hacer las cosas.

Siempre me preguntan ¿cómo puedo empezar mi empresa? y yo les respondo: lanzándola. Esa es la respuesta más fácil, hazte una página de Facebook, hazte una página de Instagram, y no esperar a que se presente algo mágico, sino siempre tomar acción.

También, lo que siempre recomiendo, y sobre todo a nuestra comunidad, es que no nos quedemos con las cosas básicas que creemos que se necesita para tener un buen desempeño en el trabajo, como Microsoft Word, Excel, Power Point. Esas cosas ya no se usan mucho desde hace 10 años, tenemos que prepararnos en nuevas tecnologías, aprender nuevas herramientas que eso es lo que les va a dar esa competitividad en el mercado laboral y en el mercado del emprendimiento.

María José Ordóñez, también conocida como Joshe Ordóñez, es originaria de Cuenca, Ecuador.
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