José Ballena y su Casa del Bordado

Don José Ballena junto a su hijo Joe en su colorido negocio dedicado al bordado, nos recibe para compartir su historia de triunfo, que enorgullece a todos los latinos en Nueva York.
Don José Ballena junto a su hijo Joe en su colorido negocio dedicado al bordado, nos recibe para compartir su historia de triunfo, que enorgullece a todos los latinos en Nueva York.

 

Por Ximena Hidalgo-Ayala

IMPACTO

 

En Nueva York la moda es no solo una de las más vistosas y llamativas industrias por la cual se congregan grandes diseñadores de fama internacional, modelos, estrellas y el jet set, es además una de las más grandes industrias y genera millones de dólares.

 

LATINOS PRESENTES

Pese a lo complejo de esta industria, orgullosamente los latinoamericanos son parte de ella no solo como consumidores, también inmersos en el complejo proceso creativo y productivo. Este es el caso de José Ballena, un inmigrante peruano que tiene su propia empresa en la cual se dedica a realizar bordados de toda forma, tamaño y color para satisfacer a sus clientes, independientemente del tamaño de sus pedidos. Como nos dice Don José “igual le puedo hacer un trabajo a Ud. en una blusa o en alguna camisa, como a una marca grande con miles de unidades, no tenemos limite, servimos a todos, mi hijo Joe se encarga de los clientes pequeños principalmente.”

 

DE LIMA A NUEVA YORK

Nacido en Lima emigró con sus padres a Estados Unidos cuando era estudiante. Llegó por dos semanas a Miami en 1989 y luego en Nueva York ingresó a Hunter College. Comenzó a trabajar a una empresa de bordados. Había estudiado dibujo arquitectónico en su natal Perú, trabajó como operario de máquinas y hubo luego la oportunidad de entrar al departamento de diseño en donde pudo ingresar dibujando los diseños a manos. El conoce el proceso de bordado desde el inicio ya que se vinculo prácticamente desde que llegó.

 

La entrada de la Casa del Bordado, propiedad de Don José Ballena, ubicada en la calle 38 de Manhattan ofrece una amplia linea de servicios en este arte que le ha llevado a este inmigrante peruano a trabajar con las más famosas marcas estadounidenses.
La entrada de la Casa del Bordado, propiedad de Don José Ballena, ubicada en la calle 38 de Manhattan ofrece una amplia linea de servicios en este arte que le ha llevado a este inmigrante peruano a trabajar con las más famosas marcas estadounidenses.

 

EMPRESA PROPIA

Luego de diez años se independizó y abrió su propia empresa la cual funciona en el mismo lugar hasta la actualidad. Tuvo la oportunidad de comprar el negocio que no quisieron mantener dos socios. Abrió la “Casa del Bordado e Hijo” en noviembre del 2005, cuando sus hijos eran pequeños. Puede realizar bordados diseñados a gusto del cliente. Tiene veinte años de experiencia y ofrece bordado artístico, ha trabajado con Ralph Lauren, Polo, Coach, Nike. Ha realizado diseños para los altares, para las iglesias latinas y para las iglesias africanas también, en donde combina bordado y pintura de acuerdo al pedido del cliente.

 

OBSTÁCULOS Y SATISFACCIONES

Nos cuenta que el obstáculo mas grande ha sido auto educarse y crear un sistema de trabajo para satisfacer a los grandes clientes, a las grandes compaginas que pagan con treinta días, entonces para poder producir ha necesitado un capital propio para financiar la producción hasta que los clientes paguen. Estoy contento porque es un trabajo de retos, que no es aburrido, es un trabajo creativo y el día pasa rápido. Viene una cliente y quiere añadir algo a su vestuario pero tiene un presupuesto y yo me adapto a eso.

Con alegría y orgullo humilde nos dice: “Me siento agradecido cuando un cliente me presenta un proyecto y luego cuando reciben mi trabajo me envíen una carta de agradecimiento porque uno le ha colaborado en su trabajo. Hay clientes que me envían no solo cartas, sino los artículos publicados, videos de su proyecto, por ejemplo Rack and Bone con una producción inicial de 300 piezas que se convirtieron en miles, que fueron hechas aquí en mi fábrica, gracias a Dios no se fueron para la China”.

 

Mensaje Final

En este país de oportunidades no debemos caer en la rutina y dejar de lado nuestros sueños, hay que superarse, no es fácil pero sí es posible Yo me independicé trabajando después de mis horas de trabajo y cuando mi trabajo de afuera me daba más de lo que me daba mi trabajo de 12 a 5, entonces renuncié y abrí mi propia empresa. ¡Sí se puede!

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