
Ammán.- El Gobierno jordano y UNICEF pidieron hoy en Ammán fondos para poder atender a los refugiados sirios en el campamento instalado en el norte de Jordania, debido al alarmante aumento en los últimos días de desplazados por la violencia.
El ministro jordano de Planificación y Cooperación Internacional, Yafar Hasan, aseguró que necesitan "ayuda urgente", en concreto unos 212 millones de dólares para adaptar el campamento de Zaatari y dotarlo de viviendas y servicios óptimos para acoger al creciente número refugiados.
Hasan señaló, asimismo, que el coste de mantener a los refugiados, que superan los 160.000, fuera del campo ha supuesto a las autoridades jordanas unos 200 millones de dólares desde el comienzo de este año.
Por su parte, UNICEF ha lanzado un llamamiento para captar 54 millones de dólares con el objetivo de cubrir las necesidades de emergencia de los refugiados sirios que están en Zaatari y las comunidades aledañas.
Este campamento acoge a unas 17.000 personas, la mitad de ellas niños, pero el número aumenta debido a la llegada de cientos de refugiados cada día desde Siria, aseguró hoy en un comunicado UNICEF, que estima que a finales de año Zaatari albergará a 70.000.
En una sola noche este fin de semana, según la organización, más de 2.000 personas cruzaron la frontera, lo que supone casi un 80 por ciento más que el número de refugiados que entró a Jordania en todo el día anterior.
"Debemos actuar ahora, porque son los niños los que más sufren. Necesitamos más fondos con urgencia para aumentar progresivamente nuestras actividades y responder a esta emergencia", dijo Dominique Hyde, representante de UNICEF en Jordania.
De acuerdo a la nota, las condiciones en Zaatari, situado en una zona desértica, son duras, debido a las altas temperaturas y las frecuentes tormentas de arena.
UNICEF trata de mejorar el acceso a agua y saneamiento, transportando por carretera el agua suficiente para proporcionar 50 litros diarios por persona y construyendo un nuevo pozo.
En cuanto a los niños, la organización está trabajando para establecer un programa regular de vacunación en el campamento y evitar enfermedades, así como ofreciéndoles ayuda psicológica.
"Los niños que huyen de la violencia en Siria se encuentran en riesgo de sufrir problemas psicológicos a largo plazo sin la atención adecuada", lamentó Hyde.
Según la responsable de UNICEF en Jordania, es urgente recibir ayuda porque en Zaatari los espacios habilitados para niños tienen capacidad para unos 2.500 y en solo unos meses se espera que alrededor de 35.000 niños estén en el campo.
Esta petición de ayuda se produce horas después de que el ministro turco de Asuntos Exteriores, Ahmet Davutoglu, pidiera a la comunidad internacional que comparta la carga que supone atender a los refugiados sirios, que en Turquía ascienden ya a más 80.000 personas.
Miles de sirios han buscado también refugio en el Líbano y en Irak, mientras que cerca de dos millones se han visto desplazados internamente por la violencia.



























