
Por Fernando Campos
IMPACTO
En la primera entrevista que concedió tras anunciar que había tomado la decisión de despedirse de su propio programa de entrevistas televisivas a través de la cadena CNN, el periodista y conductor Ismael Cala dijo que “CNN fue una gran escuela. “Este programa nunca saldrá de mi memoria. Y me retiro con una mezcla de sentimientos que pesaron mucho más a la hora de pensar cuál es la próxima montaña por escalar”.
Y continuó diciendo: “No escogí a conciencia esta transición; fue una prueba de vida. Estoy abandonando un éxito, algo que no todo el mundo hace. Todos tenemos una misión y un legado, y de ahora en lo adelante dedicaré mis esfuerzos a mi compañía Cala Enterprises y a la Fundación Ismael Cala. Pienso regresar a la televisión en 2017, reinventando nuevos proyectos”.
“El periodismo ha sido un vehículo para encontrar mi vocación como comunicador. Y como dice el eslogan de CNN: Allá vamos”. Y al concluir sus palabras afirmó: “Quiero agradecer muy especialmente al equipo que literalmente ha hecho el ‘show’, el equipo que me arropa cada noche. Seguiremos siendo amigos y vecinos. Gracias a todos”.
Luego de esa entrevista para el Diario Las Américas, el turno para entrevistar a Cala le tocó a su colega Patricia Janiot, a quien le dijo: “Estoy cansado de la caricatura ideológica y del estigma de que por ser cubano y no vivir en Cuba, yo represento a la CIA y al imperialismo”.
Y en una curiosa autodescripción, se definió de esta manera: “Soy un intrépido, aventurero, un ser espiritual que trata de vivir esta experiencia terrenal lo mejor posible y un gladiador de la mente, porque a mí me ha tocado luchar con suicidios en mi familia, con el tema de la esquizofrenia, y problemas mentales. Yo hace muchos años salí del único clóset que a mí me aprisionaba: el del temor a vivir con mi mente secuestrada por voces”.


























