Internas políticas, déficit, deudas, acreedores… Norteamérica, el sueño que se convirtió en pesadilla

Karina Borodnikoff

E.E.U.U. debe hacer frente al “pase de factura” que tarde o temprano llegaría luego de atravesar años de mala administración, excesos en los desvíos de capital al presupuesto bélico, entre otros, y la falta de acuerdo entre los republicanos y demócratas para conducir el destino del país hacia un mismo lugar.

No pudieron evitar estar expuestos, de la peor manera, en una vidriera mundial que los evidenció con  deficiencias y vulnerabilidades como nunca antes.

El forzado “acuerdo” que pocos días atrás lograron ambos partidos políticos no convenció demasiado y debilitó de manera global la imagen del país. Los republicanos, sin duda, tenían como prioridad dificultar las acciones del presidente Barack Obama, presionándolo hasta el punto de lo que se parecía demasiado a una extorsión.

El precio comienza a pagarse:

Por primera vez en la historia de los Estados Unidos, su nota de crédito fue degradada de “AAA” a “AA+” por la agencia Standard & Poor´s, como consecuencia de la creciente deuda, el enorme déficit presupuestario y las carencias que están demostrando en la planificación política.

Quienes no coinciden con esta medida argumentan que S&P se equivoca en degradar los bonos del Tesoro de Estados Unidos porque, aún con los problemas que el país debe resolver, siguen siendo la inversión más segura y negociable de todo el mundo. Muchos inversionistas han respaldado este argumento desde la acción al continuar depositando dinero en estos instrumentos.

Por el contrario, quienes sí apoyan la medida articulan un discurso que pone la incapacidad del Congreso en un primer plano, convencidos que el haberse mostrado incapaz de tomar duras y tajantes decisiones, necesarias para reducir a largo plazo el déficit de Estados Unidos, justifica la medida. Consideran también que no se puede seguir pidiendo prestado al ritmo que se lo hace y no tener un plan sólido que permita seriamente reducir el déficit presupuestario.

Por supuesto, fueron tantísimas las voces que se alzaron a favor y en contra de la (no) sorpresiva decisión de S&P. Entre quienes la rechazan se encuentra el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, que expuso su opinión convencido de que la agencia tuvo un “pésimo criterio” en la decisión tomada.

“Ellos se han manejado muy mal; y han demostrado una increíble falta de conocimiento acerca de las matemáticas básicas del presupuesto fiscal de Estados Unidos”  aseguró Geithner en sus primeros comentarios frente a un canal de noticias.

El presidente Barack Obama sigue dando duras batallas, algunas heredadas del deficiente gobierno republicano de Bush, su antecesor, y otras, producto de las ambiciones políticas de dirigentes que ponen su interés por encima de las necesidades del país y sus habitantes.

Obama, por supuesto, fue quien más énfasis puso en la defensa de la situación que atraviesa Estados Unidos asegurando que Washington tiene el poder de resolver sus males políticos.

“Los mercados suben y caen…pero esto es Estados Unidos. Diga lo que diga una agencia, siempre hemos sido y siempre seremos un país AAA”

Desde la Casa Blanca, el Presidente puso todos sus esfuerzos en convencer a los inversionistas y a la ciudadanía que los líderes nacionales deben demostrar “sentido común y cooperación” para poder salir adelante y superar el enorme déficit y acumulación de deuda del país.

Esta historia continuará…

 

 

 

 

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