Por JOHN C. LIU
La mejor inversión a largo plazo que podemos hacer para el futuro de la Ciudad es asegurar que nuestros niños reciban una excelente educación. Invertir en educación hoy es la mejor estrategia de desarrollo económico para mañana.
Y sabemos que en la actual economía global, cada vez más los trabajadores requieren una educación universitaria para tener éxito.
Sin embargo, nuestra investigación muestra que 4 de cada 5 estudiantes secundarios de las escuelas públicas de la Ciudad de Nueva York no se gradúan de la Universidad. Nueva York está sólo en el medio comparada con las otras ciudades estadounidenses en términos del logro educativo de su población y se encuentra detrás de Seattle, Boston, Washington DC, San Francisco y Minneapolis.
No podemos permitirlo. New York debería estar a la cabeza del grupo global en educación.
Por eso lanzamos la iniciativa “Más allá de la escuela secundaria” (“Beyond High School NYC”) que ha publicado investigaciones, propuesto reformas educativas, e identificado inversiones estratégicas en educación pública designadas a incrementar el número de neoyorquinos con diplomas universitarios.
Nuestro objetivo es aumentar el porcentaje de la población con esos diplomas al 60% para el año 2025, del 42% en la Ciudad actual.
En nuestro informe “The Power of Guidance,” (“La importancia de la orientación escolar”) propusimos aumentar a más del doble el número de consejeros escolares. Eso reduciría la proporción de consejero a estudiante a 100:1, de un promedio actual de 259:1.
También propusimos usar sistemas de intervención temprana para ayudar a los estudiantes a encaminarse hacia la universidad, expandiendo programas colaborativos con facultades y estudiantes universitarios e invirtiendo más en programas de verano que ayuden a estudiantes secundarios y aseguren que se matriculen en la universidad.
La Ciudad de Nueva York necesita crear una cultura pro universitaria en nuestras escuelas públicas y darles a los estudiantes el apoyo que necesitan para lograrlo.
Invirtiendo en esfuerzos reales podemos asegurar que más estudiantes se matriculen en la facultad apropiada para ellos y que tengan las herramientas necesarias para graduarse.
Encontrando formas para ahorrar –como el dinero usado en inefectivos contratos de alta tecnología- e invirtiendo más en asesoramiento y apoyo educativo para la universidad, las escuelas de la Ciudad pueden lograr más resultados desde el punto de vista de incrementar la inscripción universitaria y la graduación.
Mientras trabajamos juntos para alcanzar este ambicioso objetivo vamos a mejorar nuestra economía y reducir los altos costos asociados con la pobreza, la salud y crimen.
La inversión en educación promete mejorar las ganancias de la Ciudad y disminuir los gastos, atacando los problemas presupuestarios de los dos lados.
No invirtiendo adecuadamente en la educación pública priva a la próxima generación de la oportunidad de tener vidas prósperas y satisfactorias.
Es tiempo de revertir la brecha educativa de Nueva York y poner a nuestras escuelas públicas de nuevo en el camino correcto.
John C. Liu es el Contralor de la Ciudad de Nueva York



























