Sin olvidar el pasado, aprendiendo del pasado, Colombia comienza a escribir otro capítulo de su historia, un camino de esperanza, de justicia, el de la Colombia del cambio.
Un viento recorre América Latina, el viento del nuevo progresismo, el difícil camino de construir el futuro sin caer en los errores del pasado, un camino que debe abrirse para permitir la marcha de todos, o si no de todos, de la mayoría, un camino que no es excluyente, que escucha, que evita los baches, las trampas, que se consolida en el diálogo.
Sin olvidar el pasado,
por esos muertos que son mis muertos
por los muertos en el Palacio de Justicia,
por los falsos positivos,
por los desaparecidos
por la mujer que fue humillada
que sufrió la violencia
la del sistema
la del marido
por los, las, despreciadas
por el color de su piel
por su orientación sexual
por los que pasan hambre
por los que atraviesan el tapón del Darién
por ellos
mis hermanas
mis hermanos
levanto un verso en su honor
Por ellos y ellas que sembraron el camino de esperanza, que lucharon contra el odio, que entendieron que democracia eran también ellos y ellas, por los, las que caminaron sobre espinas y que hoy eligieron a Gustavo Petro presidente y a Francia Márquez vicepresidenta, levanto un verso en su honor.
Un nuevo viento recorre América Latina, un canto de amor y de esperanza, un canto de inclusión, ¡acompañémoslo!
* Escritor, poeta y director de teatro chileno, miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Reside en los EE. UU.


























