EDITORIAL
El viernes 13 de marzo el presidente de Estados Unidos declaró oficialmente emergencia nacional por la pandemia de virus COVID-19 y la ciudad de Nueva York, una de las más afectadas a nivel internacional, le ha declarado la guerra a este nefasto virus, con severas medidas que afectan la vida de todos sus habitantes.
En aproximadamente dos semanas, en la Ciudad de Nueva York ya hay más de tres centenares de casos confirmados de contagio y cinco muertes por coronavirus y los científicos diariamente descubren cosas nuevas sobre este virus, por ejemplo han determinado que el nuevo coronavirus puede infectar a personas de todas las edades, si bien se ha observado que personas mayores y quienes padecen algunas enfermedades como asma, diabetes o cardiopatías, tienen más probabilidades de enfermarse gravemente cuando adquieren la infección, la Organización Mundial de la Salud aconseja que personas de todas las edades tomen medidas para protegerse del virus.
El jueves 12 el alcalde De Blasio declaró a la ciudad en emergencia y en rueda de prensa el domingo 15 dio cifras por condado: 78 casos en Queens, 72 casos en Manhattan, 53 casos en Brooklyn, 21 casos en el Bronx y 16 casos en Staten Island.
Además confirmó cinco muertes en la ciudad de Nueva York: una mujer de 82 años de Brooklyn que sufría de enfisema y luego fue hospitalizada por coronavirus; una mujer de 79 años con afecciones preexistentes de insuficiencia cardíaca y enfermedad pulmonar; un hombre de 78 años con múltiples afecciones preexistentes; un hombre de 56 años que tenía diabetes y una mujer de 53 años que tenía diabetes y enfermedad cardíaca.
Las autoridades de la ciudad han demostrado un ejemplar trabajo y coordinación con el
gobierno estatal, por su parte el Gobernador Cuomo ha desplegado una magnífica labor
coordinando, - y dejando de lado diferencias políticas-, con el gobierno federal, cuya respuesta ha sido tardía, ineficiente, desacertada y muy politizada por parte del presidente Trump, quien no ha podido contener el abrumador avance de esta pandemia de la cual se burló en su ya bien conocido estilo populista.
Sí, el coronavirus ha cambiado todo, incluyendo la campaña presidencial para las elecciones generales, está afectando las elecciones primarias a nivel estatal, pero también está afectando gravemente la imagen del presidente Trump, quien no sólo negó la importancia del virus, pero además dijo que era un invento de sus adversarios políticos y que mágicamente desaparecería en la primavera.
La preocupación del mandatario es evidente y hay mucho por ver en lo que resta para la realización de las elecciones más importantes en la historia contemporánea de Estados Unidos. ¿Podrá un virus derrumbar las aspiraciones de reelección de Trump?
El muy rápido contagio de este virus en la ciudad de Nueva York, ha provocado que las
autoridades declaren una guerra sin precedentes en la historia de una de las metrópolis más importantes, famosas y visitadas del planeta.
La guerra contra el coronavirus ha impactado absolutamente todos los aspectos de la vida de los habitantes de la ciudad, desde sus funcionamiento laboral, transportación, hábitos alimenticios, actividad social, cultural, deportiva, religiosa, el turismo, etc., etc., etc.
El impacto económico es inminente y la ciudad trata de tomar medidas con asistencia a los pequeños negocios, Igualmente el Banco Central ha reducido al mínimo los intereses de préstamos y ha retrazado pagos de deudas estudiantiles, entre otras cosas.
Sin embargo también existen casos en que ha habido cierto beneficio, pero en términos generales el coronavirus ha marcado a Nueva York para siempre, en este contexto lo más importante es educarse y mantenerse informado de fuentes confiables, de científicos y de las autoridades a nivel local, estatal, federal y de entidades específicamente dedicadas a proteger la salud, como el CDC y la OMS, a través de sus sitios web.
Los más beneficiados con esta pandemia en la ciudad de Nueva York, han sido los supermercados y tiendas de comestibles, en donde multitudes han acudido para abstenerse de todo, desde implementos de limpieza hasta alimentos no perecibles, incluyendo granos secos, enlatados, fideos, etc., etc., etc. en lo que se ha percibido un estado de pánico.
Han vendido de todo, desde papel higiénico hasta condones, vitaminas, tampones, medicinas para el resfriado, pero fundamentalmente alimentos y esta es una escena que se ha visto repetirse ante el anuncio de tormentas de nieve, huracanes y otros fenómenos naturales, pero en esta ocasión la desinformación y el abuso han vuelto a hacer de las suyas, a lo cual la ciudad ha respondido drástica y contundentemente con una ley completa por parte del Departamento del Consumidor, de lo cual se debe aplaudir el trabajo de la Comisionada Lorelei Salas, al igual que el esfuerzo diario de otros dos latinos en el gobierno local, la Comisionada de Salud Oxiris Barbot y el Canciller de Educación, Richard Carranza, quienes han estado como se dice, al pie del cañón y que son orgullosamente representantes de todos los latinos de la ciudad.
La tecnología ha permitido no solo ampliar la información, además mantener en contacto a pacientes con sus doctores, a estudiantes con sus maestros, si el cierre hubiese ocurrido en otra época, o sin la tecnología que se dispone actualmente, afectaría la preparación de más de un millón de niños, pero un aspecto importante de la tecnología, es que ha expandido la capacidad informativa de fuentes fidedignas, además de las que promueven mentiras y desinformación.
Los medios, cuya función es promover y a través de la tecnología amplificar la información veraz y actualizada, tiene un reto que le obliga a ir más allá del sensacionalismo para vender más y realmente realizar una función que, en esta situación es humanitaria y que literalmente ayudará a salvar y a preservar la vida.
En el esfuerzo de apoyar la lucha contra el coronavirus, Impacto Latino le entrega en su boletín diario digital, la información fidedigna más actualizada y en el impreso semanal, los datos más relevantes para conocer detalles de la repercusión de esta emergencia, pero sobre todo para mantenerse informado sobre las diferentes maneras sobre como todos los neoyorquinos, podemos apoyar para combatir la expansión del virus, hasta que se descubra una vacuna y una cura definitiva y desterrar este mal de la faz de la Tierra.
La mejor arma de lucha es la información.



























