
Los defensores de los indocumentados en Carolina del Norte festejaron por adelantado el Halloween y disfrazados de los tres republicanos que mantienen bloqueada la reforma migratoria, demandaron un voto en el Congreso.
En el centro de Charlotte, la ciudad más grande del estado, líderes de los grupos United 4 the Dream, Familias Unidas, y la Coalición Latinoamericana, caracterizaron a los representantes republicanos John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes, como Frankenstein, Eric Cantor como Drácula, y Kevin McCarthy como Hombre Lobo.
“Halloween es una fiesta del terror, y eso es lo que mantienen este grupo de políticos a nuestra comunidad, con miedo por las deportaciones. No queremos dulces sino ciudadanía”, afirmó Elber Barrios, portavoz de la Coalición Latinoamericana.
Los defensores de los inmigrantes demandaron menos “engaños” de la bancada republicana, que hasta ahora ha mantenido “secuestrada” la votación en la Cámara de Representantes de la posible legalización de más de 11 millones de indocumentados.
“Queremos decirle a éstos tres congresistas que ni Drácula, Frankenstein o el Hombre Lobo nos asustan tanto como la sordera que han tenido con la reforma migratoria”, afirmó el soñador Juan Ramos vestido de Cantor (Drácula).
“Las tácticas dilatorias sobre el tema tienen que parar y darnos un voto de la ciudadanía, porque de lo contrario lo pagarán muy caro en las próximas elecciones de noviembre”, enfatizó Ramos.
El Senado, bajo el control de los demócratas, aprobó una propuesta bipartidista para un reforma migratoria el pasado mes de junio pero no se ha logrado llegar a un acuerdo en la Cámara de Representantes de mayoría republicana.
El estanque se le atribuye principalmente a Boehner, quien no ha querido aceptar que tiene los votos demócratas y republicanos para reformar el sistema migratorio.
Asimismo, el presidente de la Cámara de Representantes, sus colegas Cantor y McCarthy, jefe de la mayoría republicana, no han querido afrontar el tema a menos de dos meses de acabar las sesiones legislativas del 2013.
Aunque Boehner está de acuerdo que EE.UU tiene un sistema migratorio quebrantado, ha dejado claro que la cámara baja no considerará una legislación migratoria masiva similar a la reforma sanitaria de 2010.
“No dejen que los políticos los asusten, porque la verdad es que la reforma migratoria que incluye la legalización de indocumentados es una ganancia para la economía”, concluyó Barrios.



























