El gobernador de Virginia, Glenn Youngkin, llegó hoy a Taiwán, donde anunció la próxima apertura en la isla de una oficina comercial de su estado, informaron hoy medios taiwaneses.
Youngkin avanzó durante un encuentro con la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, que firmó este mismo lunes una orden ejecutiva que autoriza el establecimiento de dicha oficina, que se sumará a las que Virginia ya tiene en Alemania, Corea del Sur y Japón, recoge la agencia oficial CNA.
La oficina representará "el imperecedero compromiso de promover la colaboración y aumentar los lazos con Taiwán", manifestó a Tsai el político estadounidense, quien resaltó las buenas relaciones económicas y comerciales de Virginia con Taiwán.
Según datos citados por el gobernador, las exportaciones de productos de ese estado a Taiwán han aumentado un 27 % respecto a 2020, en tanto Virginia importa más de mil millones de dólares en bienes de la isla.
La llegada de Youngkin a Taipei, donde permanecerá hasta este martes, forma parte de una gira con fines comerciales que también llevará al gobernador republicano a Japón y Corea del Sur.
Por su parte la presidenta taiwanesa aplaudió la iniciativa del estado de Virginia y resaltó que el año pasado la isla fue su quinto proveedor de importaciones en Asia, y su cuarto mercado de exportaciones.
La visita del político estadounidense tiene lugar en medio de tensiones crecientes entre China y Estados Unidos a cuenta de Taiwán y del reciente paso de Tsai por EE.UU., donde se reunió en Los Ángeles con el presidente de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, provocando la indignación de Pekín.
La isla es uno de los mayores motivos de conflicto entre China y Estados Unidos, debido sobre todo a que Washington es el principal suministrador de armas de Taiwán y sería su mayor aliado militar en caso de conflicto bélico con el gigante asiático.
China reclama la soberanía sobre Taiwán, que considera una provincia rebelde desde que los nacionalistas del Kuomintang se replegaron allí en 1949 tras perder la guerra civil contra el ejército comunista. EFE




























