ENTREVISTA EXCLUSIVA

El cinematógrafo, productor, y director Gabriel Beristain ha viajado el mundo explorando su pasión por contar historias, y su precisión y talento lo ha llevado a ser uno de los cinematógrafos más destacados de las películas de Marvel.
Beristain es mejor reconocido por su trabajo en “Blade II”, la serie de televisión “Agent Carter”, “Iron Man”, “Guardians of the Galaxy”, “The Avengers”, y muchos más.
El proyecto más reciente en su trayectoria, como director de fotografía adicional, fue el éxito “Black Widow”, que se estrenó el 9 de julio.
Nacido en la Ciudad de México, Beristain se creó en una familia de artistas, especialmente su padre, la estrella de cine Luis Beristain.
Beristain siempre quiso ser director, pero su vida lo llevó por un camino inesperado cuando la universidad de cine prestigiosa en Inglaterra, National Film and Televisión School, lo aceptó por cinematografía.

El programa solo acepta veinticinco estudiantes y cinco extranjeros cada año, y Beristain fue uno de los elegidos para estudiar con los cinematógrafos renombrados Oswald Morris y Billy Williams.
Tras su éxito en Inglaterra, la primera película de Beristain como cinematógrafo fue “Bloody Flesh” en 1983, que ganó mejor cinematografía en el Festival de Cine de Bogotá. Desde ese momento, nada podía parar el triunfo de Beristain.
Un miembro activo de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas y la Academia
Británica de Artes Cinematográficas y Televisivas, Beristain ha viajado por todo el mundo y ha colaborado con cineastas como Guillermo Del Toro, David Mamet, y Derek Jarman.

En una entrevista exclusiva con Impacto Latino, Beristain compartió sus inspiraciones, experiencias y consejos que ha recogido a través de su trayectoria extensa.
¿Qué te inspiró a ser cinematógrafo?
- Yo vengo de una tradición de actores. Mi padre fue un actor muy importante en los cincuentas y sesentas en México, una gran estrella. Los abuelitos de la gente latina lo pueden recordar, Luis Beristain.
A mi no me interesaba mucho ese mundo del cine que me estaban enseñando mis papas, pero me interesaba mucho el teatro. No solamente porque iba con mi papá cada semana, pero como tenía que esperar y verlo en el teatro y verlo actuar, me emocionaba mucho. Yo no quería, ni podía ser actor.
Entonces, lo que hice fue intentar entender cómo se contaban historias. Decidí
gradualmente ir estudiando y tratar de contar mis propias historias de una forma u otra.

Yo utilizaba las cámaras de Super 8 para hacer mis propias cositas, y a través de eso, me fui metiendo. Cuando finalmente migre a Inglaterra, yo quería ser director, pero para sobrevivir en Inglaterra, tuve que trabajar mucho haciendo cámara para documentales, reportajes, y para periodismo.
Cuando apliqué a la escuela de cine, me dijeron: “Si quieres aplicar como director, vas a estar luchando contra muchos aplicantes, y no tienes nada que mostrar. Como camarógrafo, has ido a Palestina, has ido a Israel, has estado en El Salvador, y has estado filmando por todo el mundo. Te damos tu lugar ya si te vas al departamento de cámara”.
En ese momento, tuve que tomar mi decisión, y en ese momento, sería mi destino.
Yo siempre he pensado que cuando la vida te da cartas, tomas las cartas, y las tienes que jugar como puedes. En ese momento, tuve que derrotar mis sueños de director, y usar toda la tecnología y todo el arte como cinematógrafo para ponerlo al servicio de contar la historia de alguien más.

¿Cómo ha sido la experiencia a través de los años de ser parte del proceso de creación de las películas de Marvel, incluyendo ahora la de “Black Widow”?
- Yo acepté el hecho de que ya no iba a contar mis propias historias, y que iba a poner todo mi conocimiento que tengo al servicio de otra visión.
Entonces, cuando Marvel me llamó, yo ya había hecho la película de “Blade”. Fueron películas de Marvel, pero no del estudio Marvel. Yo ya estaba en la lista de los camarógrafos de confianza.
Marvel descubrió este sistema de hacer fotografía adicional. Lo que ocurre es que hacen la película, cuando la presentan a los grupos de foco, se dan cuenta de que hay muchas cosas que no quedaron claras o no funcionan perfectamente.
Las películas de Marvel son exitosas porque responden fundamentalmente al sueño colectivo.
Respetando el lenguaje original del cinematógrafo y el director, yo [como director de fotografía] añado cosas nuevas, pero dentro del mismo esquema [y visión].
Yo puedo contar mis propias historias al lado. Yo ya tengo un corto en el Festival de Cine de Los Ángeles, y yo dirigí. Pero, yo, al ser cinematógrafo que va responder a la necesidad del sueño colectivo, voy a entregar toda mi visión al servicio de ese proyecto. Por eso, Marvel para mí ha sido un proceso y un camino maravilloso en mi carrera profesional y en mi carrera artística.

¿Cómo crees que podemos elevar las voces latinas detrás de las cámaras, especialmente en proyectos grandes en Hollywood?
- Fundamentalmente, entendiendo que somos universales. Yo creo que lo más importante del mundo latino es que entendamos nuestra universalidad. Tenemos el derecho de cruzar no solamente las fronteras físicas, sino las fronteras mentales, intelectuales, y artísticas.
Somos todos, somos la esencia misma del mestizaje, y el mestizaje es universalidad. Entendamos nuestra capacidad de ser universales. Al entenderlo no nada más como un grupo étnico, sino como un grupo humano, podemos cruzar cualquier frontera a cualquier nivel.



























