El presidente Donald Trump y el primer ministro canadiense, Mark Carney, protagonizaron este miércoles una fría interacción al coincidir durante una cena de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, celebrada en la ciudad surcoreana de Gyeongju, en medio de crecientes tensiones comerciales entre ambos países.
Tras aterrizar en Corea del Sur, Trump ya había anticipado en su plataforma Truth Social que no tenía intención de reunirse con Carney, tal como había hecho el fin de semana anterior durante la cumbre de la ASEAN en Malasia.
"Para los que preguntan, ¡no vinimos a Corea del Sur para ver a Canadá!", escribió.
Pese a ello, ambos líderes coincidieron en una cena ofrecida por el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, en honor al propio Trump.
Durante la tradicional foto de familia, el republicano, ubicado en el centro, saludó e intercambió cumplidos con varios de sus homólogos, pero no hubo interacción con Carney, situado en uno de los extremos.
Ya en la cena, los dos mandatarios compartieron mesa y se limitaron a intercambiar breves gestos de cortesía.
En un momento de la conversación, Carney mencionó la reciente cumbre de la ASEAN en Malasia, a lo que Trump respondió calificando el encuentro como "magnífico".
El distanciamiento entre ambos se produce después de que la semana pasada Trump anunciara un arancel adicional del 10 % a Canadá, en represalia por un anuncio televisivo promovido por el Gobierno de la provincia de Ontario que utilizaba declaraciones del expresidente Ronald Reagan en contra de los aranceles.
Durante un foro económico paralelo a la cumbre de la ASEAN, Carney reconoció que las recientes medidas comerciales de Washington son "difíciles de gestionar" y apuntó que Canadá podría diversificar su comercio hacia otras regiones para reducir su dependencia del mercado estadounidense. EFE
La relación comercial entre Canadá y EE.UU. floreció durante décadas, hasta que llegó Trump



























