ENTREVISTA EXCLUSIVA
Por Manolo García Oliva
IMPACTO LATIN NEWS
UNA NOTA EN CUATRO TIEMPOS
LOS PRIMEROS AÑOS
Provinciana, ya que vió la luz en la ciudad de Rosario, República Argentina y dato muy importante, en la cuna de doña Libertad Lamarque. Siempre corrió por sus venas el amor por el teatro y cuando solo contaba 12 años cursó estudios dramáticos con la única finalidad de dedicárse por entero a este.
Con unos escasos 16 años abandona su patria chica, en compañia de su madre Angelita, y como todos o casi todo el que emigra, en busca de nuevos horizontes.
Ya en Nueva York, y con el rodar del tiempo contrae matrimonio con el comediante y cantante italo-argentino Nino Very y de ahí en adelante resulta ser el comienzo de una nueva aventura que tiene como destino España. Todo parece ser miel sobre hojuelas, pero tal vez la cosa no está funcionándo de la forma debida y regreso Nueva York, donde nace su hija Susan, la unión con Nino empieza a cancanear y al final: disolución del matrimonio.

desición del teatro INTAR.
EL GUSANITO DEL ARTE
Este pequeño invertebrado empieza a hacer de las suyas y su labor invasora no se hace esperar en el yo de Fanny Rybin, quien va descubriendo que su inclinación total por las artes es su forma vital y por supuesto por el teatro en particular.
Se involucra de lleno en el movimiento teatral hispano de nuestra ciudad a cominezos de la década de los años setenta y es solicitada por varios de nuestros grupos teatrales: INTAR, Nuestro Teatro, Ollantay, Caras Nuevas, Prometeo, Thalia...

recibiendo el premio HOLA 1999, por Entre mujeres.
Dichos años, son años gloriosos para nuestra escena en español y pueden ser comparados con el insuperable año de 1939 de la cinematografía hollywoodense y los no menos destacados casi 20 años de la época dorada del cine mexicano.
Nosotros, como testigos, de este hecho tan importante, siempre presumiremos de la labor hecha por los grupos emergentes de aquellos tiempos y de los años de gloria que abarcan de 1970 a 1979, los cuales sentaron los cimientos de nuestro actual teatro en español.
Pues bien, Fanny Rybin resulta ser una de las consentidas de los productores de la época, e interviene en producciones tales como: Los fantoches, La cueva de Salamanca, La dama boba, La caperucita roja, La gran desición, Memorias de un director, Carolina, El pasado de Elisa, El diario de Anne Frank, Arsenico para los viejos.

Theatre, y donde Fanny Rybin compartió créditos junto a Miluka Rivera, Raúl
Dávila, Julio Camarero y su hija Susan Rybin.
AUSENCIA
Posiblemente Fanny tenía la imperiosa necesidad de continuar expandiendo sus horizontes, había concluído una etapa y debía comenzar otra.
Empaca sus maletas, y emprende rumbo a la Ciudad de México donde pasaría nada más y nada menos que 13 años, pero en este largo período de tiempo nuestra entevístada, supo estudiar y codearse con todo lo que brillaba y valia en aquel tiempo en la Ciudad de los Palacios.
Tuvo como mentor al teatrísta Luis Basurto quien le recomienda, inscribirse a tomar cursos de actuación el la afamada academia de don Andrés Soler, donde completa varios semestres, así como administración teatral y ciencias de la comunicación en la Universidad del Valle de México.
Estas actividades docentes, las combina ya posteriormente como administradora del Teatro y Centro Cultural Helénico y el Teatro de los Insurgentes entre 1981 y 1993.
México le abrió sus puertas y le ofreció innumerables oportunidades altenardo con nombres tales como Sylvia Derbez, Magda Guzmán, Enríque Álvarez Féliz y su madre María, Blanca Guerra, Germán Robles, Ernesto Laguardia, Ignacio López Tarso, Olga Breeskin, Dolores Beristain, Sergio Bustamante...

desaparecido Tony Torres.
EL REGRESO
Completado ese nuevo ciclo, Fanny Rybin, irrumpe nuevamente en nuestra metropoli, y se incorpora nuevamnte en esta ocasión en un doble papel el de administradora de la escuela de actuación de su hija Susan, Rybin Talent Management y el de actriz.
Nuevamente los trabajos de la Rybin destacan por su calidad y son de notar la producción de Thalia Spanish Theatre, Entre mujeres, donde trabaja junto a Virginia Rambal, Soledad López, Cecill Villar y Susana Crisán, bajo la dirección de la actriz y productora Silvia Brito y porteriormente Reflejos con cenizas, que le valiera un premio ACE como mejor coactriz teatral.

Más recientemente el teatrísta puertorriqueño Josean Ortiz, la dirigió y alternó con ella en la pieza de Nicolás Dorr, Breve temporada de invierno en el Roy Arias Theatre.
¿Satisfecha?
“Por supuesto que sí, y sí tuviera que volver hacerlo lo haría exactamente igual, todos los retos que he tenido en mi vida me han servido de experiencia y al mirar a mi alrrededor, lo que en un instante podía parecer un sueño y era pura realidad, me obligaba a recurrir a lo que siempre me decía mi madre para disipar alguna duda que estuviera teniendo, hija un pellizquito nunca viene mal, y así entras mejor en situación”.




























