
Con enorme y profundo pesar damos a conocer el fallecimiento en nuestra ciudad de la destacada actriz, maestra y pionera de nuestro movimiento teatral en castellano: Doris Castellanos, el pasado 20 de noviembre, víctima de la leucemia.
Nacida en La Habana y decidida a convertirse en actriz desde su juventud al igual que su hermana Eloísa, inició sus andaduras por el medio actoral habanero con gran éxito y emigrando a los Estados Unidos a comienzos de la década de los años sesenta, involucrándose en el incipiente movimiento teatral de los citados años.
Fue una incansable luchadora por la implantación del teatro legítimo y de la creación de actores en nuestra lengua, alternando sus excelentes dotes de actriz, así como la docencia, creando talleres de actuación para principiantes y actores profesionales fundando junto a Max Ferrá y dirigiendo el Taller de
Actuación del grupo teatral INTAR. También fue cofundadora del Centro Cultural Cubano junto a Iván Acosta, donde también realizó una muy meritoria labor.

NUESTRO ENCUENTRO
Transcurrían los meses estivales del 1971 y ya INTAR preparaba el montaje de “La casa de Bernarda Alba”, de Lorca en su teatro de la calle 53 y Décima Avenida y se había citado a una reunión para el comienzo de los trabajos de mesa en al apartamento que poseía Ilka Tanya Payán en la calle 46, donde fui invitado a participar.
Ahí resultó el primer encuentro con la amiga Doris Castellanos, junto a Max Ferrá que dirigiría la producción y otros talentos de la época dorada de nuestro teatro: José Erasto Ramírez, José Rodríguez Lazo, Nicolás Cortes, Felipe Nápoles y parte del elenco que componían la obra: Ofelia González, Regina Suárez, Doris que era Adela, Ilka Tanya Payán, Elsa Ortiz, Irma Soledad y Leonor Dátil junto a Frank Robles que daría vida silenciosamente a Pepe El Romano.

Fue una tarde hermosa, donde la relación amistosa ya existente con Ilka se entendió con Doris, además de existir una camaradería de excepción.
El estreno de”…Bernarda Alba”, en febrero de 1972, resultó en un pleno éxito para Doris, INTAR, y todos los que colaboraron en su creación.
Después vinieron otros muchos retos, entre ellos “Yorúba”, escrita y dirigida por la Castellanos en INTAR y la producción del Centro Cultural Cubano, de la pieza de Virgilio Piñera, “Aire frio”, que le valiera todos los elogios de la crítica de la época por su irrepetible papel de la mujer abnegada y de empoje que lucha contra todo y contra todos por lograr poseer una máquina de coser.

Doris, hizo una suntuosa interpretación de Luz Marina, junto a un relevante reparto compuesto por Juan Troya, Zully Montero, Carlos Rodríguez, José Corrales y Enrique Gómez.
Alma libre y hecha posiblemente para la diversidad étnica y la creatividad que puedes desarrollar en esta ciudad de tantas oportunidades, queremos lanzar este recuerdo a quien fuera una entrañable amiga y creadora inigualable: DORIS CASTELLANOS.



























