
El historiador y catedrático de la Universidad de Nueva York, Tony Judt, en uno de sus escritos destacó la importancia de votar. “¿Por qué es importante la votación?: porque, como sabían los griegos, la participación en la forma en que se nos gobierna, no sólo aumenta el sentido colectivo de responsabilidad por los actos del gobierno, sino, que también contribuye a que los líderes se comporten honestamente”.
Evelyn Bueno no esperó que llegara el 3 de noviembre para ejercer su derecho al voto, muy al contrario, en su deber cívico como ciudadana estadounidense asistió a su centro de votación correspondiente para votar con anticipación, como lo han hecho miles de neoyorquinos en esta semana.
Para Evelyn fue un día lleno de mucha emoción y entusiasmo votar por primera vez, es la segunda hija de cuatro hermanos. De toda su familia, es la única que tiene la opción de votar.
Al llegar al Centro Cultural Helen Marshall, en la zona de Kew Gardens, Queens, pudimos apreciar la extensa fila de al menos unos quinientos metros que rodeaba el centro de votación hacia la puerta principal, “no importa esperar”, dijo Evelyn, en una experiencia que duró menos de media hora, por el acelerado proceso que realizaron los trabajadores electorales.
“Yo voté en primer lugar porque es un derecho que tengo como ciudadana, segundo lugar por mi familia, ya que mi voto cuenta no solo para mí, sino, para todos ellos que no pueden votar”, le dijo Evelyn a Impacto Latino al salir del salón donde depositó su voto.
Carlos Bueno y Yolanda Bueno llegaron hace 19 años a Estados Unidos, provenientes de su natal Ecuador, en su llegada al país venia con ellos su hija mayor Paola Bueno, quien actualmente se encuentra bajo el programa DACA. “Cuando estuve frente a la papeleta pensé en mi familia, en nuestro futuro y en quien nos va a ayudar para poder prosperar y, sobre todo, seguir aquí en los Estados Unidos”, agrego Evelyn.
Sus padres con mucho esfuerzo y dedicación han sabido sacar adelante a sus cuatro hijos, Evelyn se está preparando para ser maestra de educación primaria, en Queens College, mientras que su hermana Paola, estudia la carrera de psicología y sueña en unos años, ejercer su labor profesional.
Según nos comentó, sus padres y hermana le incentivaron a votar porque desde el momento que llegaron a este país, su mirada está puesta en darles un futuro mejor “y yo como ciudadana tengo el deber de venir a votar”.
“Yo voté por mi hermana, porque quiero que se quede aquí conmigo y culmine su carrera en este país, que es nuestro país. Mi voz, es su voz y yo quiero lo mejor para su futuro y por el mío”, nos señaló Evelyn, luego de dar un efusivo abrazo a su hermana, demostrando de esta manera que su voto fue por ella que es una Dreamers.

En un principio, Evelyn expresa con honestidad haberse sentido confundida por tanta desinformación que existe actualmente, con respecto al voto, especialmente en redes sociales. En algún momento creyó que su voto no contaría, pero las mismas redes sociales de instituciones y organizaciones que incentivan el voto, como La Colmena en Staten Island, le sirvieron de fuente para poder informarse y tomar la decisión de votar porque “me di cuenta de que mi voto si cuenta y yo soy la voz de mi familia”.
El papel de la democracia estadounidense no acaba con el voto, por ello, Evelyn incentiva a todos los jóvenes que tienen la opción de votar “que asistan a su centro de votación y voten”. Generalmente, ella visualiza este proceso como una cuestión de responsabilidad social y política. “Nuestro voto no es solo por nosotros, sino por los miles de inmigrantes que no lo pueden hacer”.
El derecho a votar es una función pública, desempeñada por cada votante y con su voto no está solamente practicando un derecho personal, sino, que está contribuyendo, como parte de la comunidad a elegir funcionarios que definirán su presente y futuro en las políticas públicas de cada gobierno.
Lamentablemente muchas personas en este país, a pesar de sus aportes económicos, sociales y culturales no pueden votar. Evelyn desearía que sus padres que tienen muchos años de vivir en el país pudieran votar, ya que, llevan muchos años pagando impuestos y dando su contribución al desarrollo de los Estados Unidos y la ciudad de Nueva York.
Si bien es cierto, estos padres, a lo largo de muchos años, se han esforzado para darles un mejor futuro a sus hijos. Y ahora son ellos quienes tienen que decidir por sus padres, votando en estas próximas elecciones.

Según la NBC y Target Smart, a la fecha han votado más de 6 millones de jóvenes de entre 20 y 29 años, tres veces más que las elecciones pasadas de 2016, haciéndose sentir en estados claves como Texas y la Florida.
Como comunidad latina debemos tener una causa en estas elecciones del 2020, “los jóvenes que pueden votar, siempre al momento de hacerlo deben tomar en cuenta los valores de cada candidato, porque tenemos que pensar en nuestro futuro, en nuestro propósito, en nuestra causa inspiradora, en lo que nosotros significamos, en lo que nosotros como latinos valemos”, dijo Paola Bueno, hermana de Evelyn.
Por eso, para los latinos cada uno de los candidatos es un símbolo que representa un valor o un compendio de valores, quien tenga los valores que como comunidad nos representan, obtendrá la preferencia, dándole al voto un verdadero valor electoral.



























