
No hace falta ser experto para identificar la crisis de vivienda que atraviesa la ciudad de Nueva York, solo hay que caminar por sus calles.
Casi 1.5 millones de personas viven en condiciones de hacinamiento en la ciudad, el cual ya en 2005 aumentó del 7.6 por ciento al 8.8 por ciento en 2013, un incremento del 15.8 por ciento. El hacinamiento no se limita a hogares de bajos ingresos y se da en todos los niveles de ingresos, simultáneamente los costos de las rentas son exorbitantes y el creciente número de desamparados es una muestra de la crisis.

Si bien la ciudad parece estar en construcción y expansión permanentemente, los expertos dicen que éstas no son lo suficientemente rápidas para satisfacer la demanda de vivienda. Las restricciones de zonificación, costos de construcción y la capacidad de los políticos para encontrar una solución, son algunas de las barreras para aumentar la oferta de vivienda.
Una propuesta independiente presentada por el Arq. Marco Tamayo, quien elaboró un estudio de varios meses en el Upper East Side de Manhattan podría ofrecer la solución. Este reconocido especialista en temas arquitectónicos y de estructura de la ciudad, no se limita a lo académico y apunta directamente a la responsabilidad social y ecológica.
Ávido estudioso, lector empedernido, se mantiene en permanente actualización de su profesión y en la aplicación de ella a asuntos prácticos. Este asiduo investigador de la historia de la arquitectura de Nueva York, ha desarrollado un estudio técnico completo y complejo, para ofrecer una posibilidad práctica para mitigar y resolver el grave problema de vivienda que aqueja a la ciudad más poblada de Estados Unidos.
Esta entrevista no incluye detalles del estudio, el cual pudimos conocer esquemáticamente por videoconferencia, en una presentación del Arq. Tamayo, la cual duró poco más de veinte minutos e incluyó recomendaciones y repercusiones prácticas.
Para conocer más sobre este innovador y atrevido estudio, se puede contactar directamente a su autor mediante un correo electrónico a [email protected]
¿Cuándo surgió la iniciativa de realizar este estudio?
- En 2019, yo estaba en una audiencia pública de vivienda del Estado de Nueva York, en dicha audiencia se dijo que el Departamento de Vivienda (HPD) recibió 1.1 millones de aplicaciones para beneficiarse de la Lotería de Vivienda. También el alcalde De Blasio dijo que, en su administración construyó 140 K unidades de viviendas o trece por ciento del total de aplicaciones recibidas en un periodo de diez años. Consecuentemente, este gran déficit despertó mi profunda preocupación de equidad dentro de la ciudad.
El estudio me tomó varios meses y su objetivo es ofrecer una solución, a una crisis no solo de vivienda, sino también a una crisis humana y social que padece la ciudad.
¿Cuáles son las contribuciones de su estudio al plan oficial de la ciudad para abordar la crisis de vivienda en la ciudad de Nueva York?
- El estudio refleja la pasividad del gobierno de la ciudad para tener una zonificación coherente en las comunidades de alta densidad. Los desarrolladores (urbanos) encontraron una gran ventaja y por cada unidad de vivienda asequible construida, -vivienda de medios y bajos ingresos-, los desarrolladores están demoliendo nueve unidades.
Entonces, no importa cuántas unidades se construyen, ellos demuelen más viviendas asequibles, para construir solamente vivienda para personas de ingresos altos, creando un elevado déficit para familias de bajos y medios ingresos y profundizando el desbalance en el mercado de la vivienda.
Su estudio y sus propuestas se refieren a una zona determinada de Manhattan. ¿Cuáles son las particularidades de esa zona, comparada con el resto de NYC y como su estudio podría aplicarse a otras zonas?
- El plan de vivienda en la “City of Yes” divide a la ciudad en tres grandes sectores: zonas de baja, media y alta densidad, mi estudio es para zonas de densidades altas, especialmente en distritos R10, con especificidad a la orientación del transporte público. Además, este estudio está orientado a zonas que no tienen auto control (R10) en la altura de las edificaciones.
Adicionalmente el estudio propone una solución práctica de zonificación contextual (R10A) dicha regulación, no solo controla la altura de las edificaciones, para evitar las avenidas encañonadas, las cuales está reduciendo la luz solar y la calidad del aire, pero también construye vivienda de todo tipo, para bajos, medianos y altos ingresos y sostenibles, para mejorar la calidad del aire urbano y por lo tanto, reducir las emisiones de carbono.
Esta vivienda contextual (R10A) exige construir vivienda de calidad, con jardines interiores y exteriores, reducido el número de apartamentos por piso, seguridades dentro y fuera de las edificaciones, entre otros. En breve, este distrito contextual (R10A) incrementaría el standard de viviendas en la ciudad.
Su estudio tiene una proyección directa a nivel humano, no sólo reduciendo la mendicidad, también haciendo uso de la nueva mano de obra que ha llegado a la ciudad. ¿Puede explicarnos más sobre la repercusión social de su estudio?
- Mientras más grande es el déficit de vivienda, más alta es la renta de la vivienda y por lo tanto muchas familias están utilizando más del cincuenta por ciento del salario para pagar la renta, lo que quiere decir que tienen menos dinero para la alimentación, en algunos casos el dilema es, pagar el alquiler y morirse del hambre o no pagar la renta. Tienen menos dinero para comprar ropa o menos dinero para transportación, etc.
Si el estudio se aplica, este crearía más oportunidades para todos, incluyendo a los refugiados. El objetivo es mantener un balance entre oferta y demanda y evitar una segregación espacial por ingreso y formar barrios pobres y barrios ricos, porque esto crearía un resentimiento social y por tanto marcadas desigualdades sociales, lo cual no se podría resolver ni con billones de dólares. Las familias de altos ingresos se verían afectadas por ese resentimiento social en contra de ellas y su tranquilidad se vería afectada.
Un mensaje final
-Debemos participar en todas las actividades de nuestra ciudad, como dejarnos contar en los censos, sin importar el estado legal, participar en las elecciones, no importa a qué partido político se seleccione, entre otras actividades. Esto haría a nuestra comunidad más visible y haría que los que tienen el poder para decidir sobre el futuro de la ciudad, tengan muy en cuenta a nuestra comunidad.
crisis de vivienda en Nueva York



























