Por Nana de Juan

Nueva York.- Las mujeres de minorías ocupan solo un 3% de los puestos en las juntas directivas de las grandes empresas de EE.UU. y las latinas son una ínfima parte de ese sector, lo que no corresponde con el crecimiento de esta comunidad en el país.
Ocho millones de latinas integraban la fuerza laboral en EE.UU. en 2010 (5,8% del total de trabajadores), pero sólo dos millones están en puestos ejecutivos, según datos del Departamento del Trabajo.
Las estadísticas muestran además un alza con respecto al 2008, cuando 5,7 millones de hispanas eran parte de esa fuerza laboral y se espera que para 2018 alcancen los 12,2 millones, lo que significará un incremento de 113,2%.
Sin embargo, ese crecimiento y el de la comunidad latina en general no va a la par con el número que ha logrado escalar y ocupar un asiento importante en las directivas de las principales 500 empresas en este país, según la lista elaborada por la revista Fortune, dijo Marcel Quiroga, de la ALPFA, organización nacional que promulga el liderazgo de los latinos profesionales.
De acuerdo con Quiroga, la incorporación del sexo femenino a los puestos de poder en las grandes compañías a ido a paso lento, según lo demuestra un estudio de Catalyst, una organización sin ánimo de lucro dedicada a promover a las mujeres en el lugar de trabajo.
El estudio, de diciembre de 2010, revela que a los niveles más altos corporativos las mujeres en general ocupan sólo un 15,7% de los puestos, mientras el resto, 84,3%, están en manos de los hombres.
De ese 15,7%, las blancas estadounidenses tienen el 12,7% de los puestos directivos y el restante 3% lo ocupan mujeres de minoría, de las cuales casi una cuarta parte es latina.
"La representación de las latinas es muy baja, casi nula a nivel de las compañías incluidas en la lista de la revista Fortune. Eso significa que la decisión que toman esas empresas no están enriquecidas con las ideas y capacidades que traen las latinas" de su formación cultural y preparación académica, destacó Quiroga.
Agregó que la poca presencia de hispanas en las corporaciones "refleja una falta de identificación (de la empresa) con el mercado latino que crece rápidamente".
"Creo que las empresas tienen que tomar en cuenta cuál es el pensamiento y la capacidad adquisitiva del mercado hispano", señaló al referirse a datos del estudio que señalan que el poder adquisitivo de los latinos creció de 210 mil millones en 1990 a un billón en 2010.
Quiroga, que dirige el grupo "Mujeres de ALFPA", un programa fundado en 2002 para crear oportunidades para las profesionales latinas en EE.UU., destacó además que no se debe pasar por alto que muchas de las decisiones de compra que se hacen en los hogares, en especial en los hispanos, son manejadas por la mujer, lo que las empresas "deberían tener presente si quieren capturar el mercado latino".
Aseguró que hay latinas preparadas para ocupar más puestos directivos en las corporaciones.
Datos oficiales muestran que en 2008-2009 las latinas fueron el 2,1% de las personas que obtuvieron un doctorado de una universidad en EE.UU., comparado con el 1,6% de los hombres de ese grupo étnico.
En cuanto a la maestría ocuparon el 3,8% de los graduados mientras el hombre latino representó el 2,2%; a nivel de licenciatura, la hispana fue el 4,9% de todos los que graduaron durante el 2008-2009 y el hombre el 3,2%.
Quiroga aseguró que el bajo número de latinas en puestos directivos "no es discriminación" sino "una falta de conciencia, una suposición de que no están preparadas porque nunca se les ha visto en ellos".
Agregó que un estudio de Catalyst reveló que corporaciones en la lista de Fortunes que tienen personas de diversos grupos étnicos en su directiva y puestos ejecutivos "tienen ganancias positivas".
Indicó además que "Mujeres en ALPFA" se ha reunido con representantes de corporaciones para recalcar la importancia de dar más oportunidades a las latinas y advirtió que no se trata de que se les ofrezca un puesto por el sólo hecho de ser hispanas, "sino de que tengan las mismas oportunidades que el resto de las
mujeres y hombres que trabajan en la empresa".
"Los puestos están en general en manos de hombres porque este país sigue siendo manejado por hombres blancos" dijo y agregó que afortunadamente "hay empresas que están haciendo cosas muy buenas y quieren emplear a latinas".
"No nos podemos quedar de brazos cruzados, si no somos nosotras mismas las que trabajamos para que se nos den esas oportunidades, nadie lo va a hacer por nosotras", sostuvo.
LA MUJER HA DE MARCAR SUS DIFERENCIAS
Hoy en día, la mujer tiene que marcar sus diferencias, tiene que dejar de querer ser igual al hombre para no caer en una trampa y ha de aprender a controlar sus emociones ancestrales y desarrollar los conceptos al estilo femenino, que no es el masculino.
Por este motivo, el liderazgo femenino tiene que estar constituido sobre una diferencia entre hombre y mujer porque, de otra forma, no sirve y porque si una mujer aplica un liderazgo masculino, el riesgo es que no lo aguante.
Si la mujer quiere competir con el hombre, tiene que manifestar sus componentes femeninos y no los masculinos ya que, de no ser así, invade su terreno e inicia un juego perverso en el que su armadura se convierte en su prisión y, aunque gane la batalla, sale de ella como una verdadera perdedora.
Porque el liderazgo masculino crea un clima de comunicación muy agresivo y, si la mujer entra en este tipo de juego para defenderse, acaba mintiéndose a sí misma.
Cuando un líder o una líder pretende poner en práctica una acción, debe contar con una determinada estrategia, pero también ha de saber comunicar y, en este sentido, la mujer tiene todas las de ganar.
El lenguaje verbal y el no verbal son muy importantes para conseguir el objetivo, porque no es suficiente ser cálidos o hacer sentirse importante a la otra persona, sino que un comunicador estratégico ha de saber mantener complicidades, apasionarse, llevar la escena, sentir emoción y todas estas cualidades predominan más en la mujer que en el hombre.
SEDUCIR EN LA EMPRESA Y EN LA VIDA
Para algunos el concepto de seducción consiste en la capacidad de llevarse al público de calle sin que parezca que esa sea la intención, en la capacidad para modular la voz, en la habilidad para hacer pautas y esas peculiaridades son netamente femeninas, porque el modo y las maneras de la mujer son más auténticas.
La mujer debe reflexionar mucho sobre ello porque, cuando confunde la seducción con la coquetería, le está haciendo el juego al machismo, mientras que utilizada como un medio para que la gente se acerque, es fundamental, sobre el doble juego de la seducción.
Así, si las mujeres se niegan a perseverar en la seducción, están pisoteándose a sí mismas, ya que no tiene nada que ver con la coquetería ni con la provocación sexual, sino con la capacidad de fascinar, de llevar al interlocutor a estar más disponible en las conversaciones y tener más poder para persuadirlo.
Su conclusión es que las mujeres han de perfeccionar esa cualidad y evitar ciertos prejuicios históricos influenciados por un modelo masculino, como el que si una mujer es guapa, no puede ser lista, y viceversa y evitar la competencia y rivalidad entre ellas, mientras que los hombres se han de reeducar.
Si una mujer controla un poco su agresividad directa, un poco su tendencia a la protección y un poco su afán de seducción, su liderazgo será tremendamente impactante, porque conseguirá utilizar todos sus recursos cuando realmente son necesarios y no cuando no lo son.
LIDERAZGO FEMENINO EFECTIVO
Para que el liderazgo femenino sea efectivo, la mujer deber saber gestionar y no padecer sus tendencias emotivas y dotarse de recursos de comportamiento estratégico para aumentar su eficacia en el terreno profesional.
A su juicio, los modelos ancestrales de comportamiento femenino colocan a las mujeres en una situación de riesgo para defender sus intereses y el método que él practica, el Problem Solving Estratégico”, “una tecnología para encontrar soluciones a modo de terapia breve”, resulta altamente eficaz para su resolución.
El método consiste en trabajar el presente para alcanzar los objetivos buscando soluciones y no la explicación de las causas que las produjeron en el pasado, ya que son las soluciones las que explican los problemas, y no al revés.


























