EDITORIAL
El alcalde electo de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, ha afirmado que su triunfo electoral no es solo una victoria sobre la adversidad, es una reivindicación de la fe.
Es una prueba de que la gente de esta ciudad “te amará si los amas”. La trayectoria política de Adams no es de ayer o del año pasado, inició su servicio público al servir durante 22 años como miembro de la policía, tras retirarse como capitán, trabajó como senador estatal de Nueva York y actualmente se desempeña como presidente del Condado de Brooklyn.
Su retórica y acciones muchas veces han sido objeto de críticas, sin embargo, ha sido muy perspicaz en esta campaña electoral de 2021 al acaparar todos los sectores, desde los sindicatos más grandes, hasta involucrarse directamente con las comunidades étnicas, incluyendo la creciente comunidad latina.
En gran medida ese involucramiento le permitió obtener una mayoría de votos, especialmente en los barrios de mayor índice poblacional de origen latino.
Muchas de sus promesas de campaña estuvieron dirigidas a la comunidad latina, no en vano fueron los barrios donde Adams tuvo mayor movilización, acompañado de prominentes políticos de origen latino que abiertamente le brindaron su apoyo.
La victoria de Adams representa una cascada de oportunidades para la comunidad latina, sobre todo después de haber sido los más afectados por la pandemia del COVID 19, con el mayor índice de desempleados, contagiados y fallecidos.
En el triunfo del demócrata Eric Adams, en las elecciones generales de este pasado dos de noviembre de 2021, en consecuencia, tiene una gran deuda con este sector de electores que debe honrar, jugando el voto latino jugó un papel decisivo.
Si bien el voto latino en la ciudad de Nueva York, siempre se ha orientado hacia los candidatos demócratas, en esta elección se registró una participación activa de ciudadanos latinos a favor de Eric Adams, en parte por el arrastre de prominentes políticos de origen latino, como Adriano Espaillat, Rubén Diaz Jr., Ydanis Rodríguez, entre otros.
Ahora bien, durante los mítines políticos de campaña de Adams, los latinos presurosos se acercaban para escuchar sus planteamientos y las propuestas que engloba su plataforma.
No obstante, la comunidad latina también expresaba sus quejas y le exhibieron sus demandas: recuperación económica, seguridad pública, acceso a la salud y educación y enfrentar con mayor ímpetu la pandemia del COVID-19, que continúa generando estragos en la ciudad.
El actual presidente de Brooklyn demostró que se conectó con los votantes latinos, la clase trabajadora y la clase media con un discurso electoral basado en su historia de vida, surgiendo de la pobreza en el sur de Queens.
Ese nexo vinculante entre Adams y la comunidad latina describe ese elemento constitutivo que supo expresar con su discurso electoral, con un flujo de mensajes de campaña, bajo esquemas de la representación cotidiana de la realidad del latino.
En sus conferencias de prensa y mítines políticos de campaña, para Adams, siempre ha sido importante hablar de su imagen, esa tendencia se ha ido consolidando hasta convertirse en el reflejo de quienes consumen y producen información al sentirse identificados, ya sea con su historia de vida o su plataforma política.
De esa forma la campaña electoral constituyó una vía para mantener y continuar con esquemas mentales, culturales y creencias sociales de la comunidad latina sobre los gobernantes, y que de una u otra manera perdamos esa apatía y podamos los latinos irnos incluyendo paulatinamente en los procesos de cambio.
Por lo tanto, si Eric Adams ha dicho que somos mucho más de lo que nos dijeron que somos. Y la ciudad de Nueva York va a permitirnos a todos ser quienes estamos destinados a ser” y su gobierno hará que la ciudad sea más “eficiente, efectivo e
igualitario.
Entonces, la comunidad latina en la ciudad de Nueva York en el futuro más próximo espera una respuesta inmediata a sus múltiples necesidades.
Los latinos en su mayoría inmigrantes indocumentados, están siendo afectados con el desempleo, lo cual los confina a la pobreza, y la atención médica es sumamente cara para quienes no cuentan con un seguro que solo proporciona un empleo formal o un permiso laboral.
Además, la inmisericorde necesidad de viviendas dignas, reducir los gastos de las familias trabajadoras, además de igualdad de derechos, sobre todo, en temas de educación y políticas públicas.
La comunidad latina espera un mejor trato de la administración de Eric Adams, respecto al tema de la inmigración que en todo el período del expresidente Donald Trump significó una humillante persecución y un temor que, en definitiva, lo han sabido sobrellevar.
Logrado el triunfo con el valioso apoyo de la comunidad latina, que le depositó un voto de confianza, Eric Adams tiene que saldar una importante deuda con ella.
Si cumple con sus promesas libres de palabrería ideológica y gobierna a como lo hizo durante su campaña, será recordado como el alcalde que rescató a la ciudad de Nueva York de una debacle económica y a raíz del crecimiento demográfico de los latinos, probablemente le continúen manifestando su apoyo, y no será su último cargo y mucho menos el más alto que ocupará.
Eric Adams mantiene su compromiso de fortalecer los medios étnicos


























