Entrevista Exclusiva con el confesor del Papa, Fray Berislao Ostojic

 “Francisco se levanta a las 4 para orar, no para hacer footing”

 

Por Lucrecia Fernández Caride
IMPACTO LATIN NEWS
El confesor del Papa, Fray Berislao Ostojic.
El confesor del Papa, Fray Berislao Ostojic.

 

En Argentina eran las tres menos cuarto de la tarde, en Roma serían las ocho menos cuarto de la noche. Fray Berislao Ostojic estaba esperando la llamada de un Cardenal amigo suyo desde Roma, para que le confirmara la llegada de su avión a Buenos Aires. Su celular sonaba y le indicaba un número con cifras desconocidas, seguramente de Italia, y, probablemente, se tratara de su amigo.

-¿Hola?- atendió, tratando de captar la voz con las dificultades e interferencias que se presentan ante las llamadas internacionales.

-Soy el Padre Bergoglio- contestaron del otro lado, de manera totalmente sencilla y llana, fiel al estilo de Francisco.

-Santidad, ¿cómo le va?- le contestó el Fraile un poco confundido ante la sorpresa de estar hablando por celular con nada más y nada menos que el nuevo Papa.

-Lo llamaba para ver si me podía absolver por teléfono- respondió con una naturalidad muy graciosa.

Lo hizo para romper el hielo, <a éste lo voy a agarrar de sopetón>”, me aclara mientras cuenta la anécdota.

-Y, no, mire, no se puede, está prohibido, a no ser que me lo pida el Papa, y el Papa es usted, entonces si cambia las reglas, yo se la mando por teléfono-

Así fue como el Papa Francisco “rompió el hielo” para hablar unos minutos con quien fue su confesor los últimos cinco años en Buenos Aires, cuando Su Santidad era sencillamente el Padre Bergoglio.

Fray Ostojic es un hombre que debe tener la misma edad que el sucesor de Pedro. Tiene unos ojos muy grandes y caídos, cejas gruesas, pelo gris, piel arrugada que permite vislumbrar el extenso camino que habrá transitado.

La relación profunda se estableció hace cinco años, una vez que el Arzobispo de Buenos Aires le pidió sencillamente al Padre Bero, como lo llaman sus conocidos, si podía ser su confesor. El franciscano no hace alarde de haber sido el director espiritual del Papa: No sé por qué me eligió como confesor, no se lo pregunté nunca. Soy como todo sacerdote, depositario de un don que no me pertenece”.

-Padre, ¿Cuáles serán los desafíos más importantes que tendrá que afrontar el Papa Francisco dentro y fuera de la Iglesia?

-Y, la verdad que son muchos. Sabemos que los desafíos vienen de afuera, no son los que vos fabricas. Y dentro de la Iglesia pienso que es un poco lo que San Francisco (de Asís, de ahí el nombre del actual Pontífice) planteó en el siglo XIII, volver al Evangelio. Digamos, no a las interpretaciones que lo diluyen, sino a vivirlo con sencillez. Y de hecho el Papa es un hombre muy sencillo en su estilo de vida. Él mismo se ríe porque anda todavía con la Olivietti (una máquina de escribir). Y bueno, él sigue escribiendo con su maquinita.

Es como él  suele decir “y mirá, no te la creas”, vos no sos el dueño de la Iglesia, sos el servidor, el dueño es Cristo. Y él tiene clara conciencia de esto.

Y, fuera de la Iglesia, más que nada es continuar el diálogo con todos, o sea abrir al encuentro, que después lleva a poder limar asperezas y compartir mucho a pesar de algunas diferencias.

Para leer y contestar las preguntas que le mostré en una hoja escrita a mano, el Padre Berislao alternaba con dos pares de anteojos. Cuando se compenetraba con sus respuestas, se sacaba el que tenía puesto, y me miraba con sus grandes ojos, entusiasmado de hablar sobre el Papa.

Los nuevos aires de renovación y cambio que parecen darle un nuevo rumbo a la Iglesia con la llegada de Francisco, generan grandes expectativas respecto de temas de gran interés social.

Le pregunté a su confesor qué pensaría el Papa sobre temas como el celibato, el status de los divorciados y “revisionismo” sobre los asuntos vinculados a la sexualidad.

Frente a esto, Fray Ostojic se mostró determinante y seguro:

-“Yo pienso que el Papa va a ser suficientemente amplio para que se traten todos estos temas. No es un revisionismo, sino que es una búsqueda de respuestas que hay que encontrar en el Evangelio. El Papa no va a tener ningún problema para que estos temas sean discutidos, repasados, reevaluados. Está buscando que nosotros también volvamos a leer, a reflexionar, y a sembrar en todas partes. Él es un jesuita con corazón franciscano. Entonces no está para ir condenando, sino para abrir caminos”.

El Padre Bero resalta la facilidad de diálogo del Papa Francisco

- La capacidad de escuchar es una de sus virtudes. Ésta es la primera condición para poder dialogar. El que no es capaz de escuchar no puede establecer un diálogo con nadie, sino que amontona monólogos”.

En los siete meses y medio que lleva de pontífice Francisco, la Iglesia ha llamado constantemente al diálogo. Desde el Patriarca de Constantinopla hasta el insistente clamor para resolver el conflicto de Siria por una vía pacífica.

Ostojic destaca la relación de Francisco con la oración: “Se levanta a las cuatro, cuatro y media de la mañana. No se levanta para hacer footing. Se levanta para orar”.

También destaca su enorme libertad de espíritu” y la curiosa anécdota en donde el Papa se permite mostrarse mucho más sonriente y cercano ahora, de lo que lo hacía en Buenos Aires. Este cambio lo atribuye a que son realidades distintas.

“Desde el momento en que Dios lo inspiro para que acepte, él lo acompaña, Dios no te da una carga y te larga solo, expresa el confesor con total convencimiento.

 

 

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