
Por Josefina Vásquez Mota
Actualmente radican en Estados Unidos 34.6 millones de mexicanos. De estos, 22.4 millones, son mayores de dieciocho años. 11.7 millones de estos mexicanos nacieron en Estados Unidos y podrían votar en las lecciones presidenciales en este país y en México, en caso de registrarse como votantes. El grupo restante, de 10.4 millones que nació en México, podría hacerlo en las elecciones mexicanas.
En el 2012 sólo 60% de los mexicanos se habían registrado para votar en Estados Unidos. Esta tasa de inscripción en el registro electoral es menor a la de los anglo (73.5%), afroamericanos (69.7%), pero mayor que la de los asiáticos (55.3%). En las elecciones del 2012 Barack Obama contó con 71% del voto latino, mientras que el candidato presidencial republicano, Mitt Rommney sólo obtuvo 27% de este voto. En una elección como la del 2012, en la que Obama (51%) ganó por tres puntos porcentuales arriba de su oponente (48%), se puede decir que la participación de los hispanos fue de alta importancia en el resultado de esa elección. Y lo seguirá siendo ante el escenario tan cerrado de las elecciones presidenciales estadounidenses del 2016.
Según datos del Instituto Nacional Electoral de México (INE) el padrón electoral está compuesto por 81 millones de mexicanos, con credencial de elector. No hay datos precisos que permitan señalar cuántos de estos residen en Estados Unidos, es decir, cuántos de los 22.4 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos cuentan con su credencial para votar. No obstante, si estos 22.4 millones decidieran inscribirse en el padrón electoral mexicano –en virtud de las nuevas atribuciones de las representaciones consulares mexicanas, se podría hablar de cerca de 22.4 millones de potenciales votantes.
De acuerdo con el INE en el proceso federal electoral del 2006 se inscribieron para votar desde el extranjero 40,876 mexicanos; mientras que en el proceso de 2012 fueron 59,115. Y votaron desde el exterior 32,621 en la elección presidencial del 2006 y 40,714 para la elección del 2012. En elecciones presidenciales cerradas, en las que algunos miles de votos pueden decidir el resultado, el voto de los mexicanos en el exterior adquiere mayor importancia.
Por décadas, los mexicanos en Estados Unidos no podían participar en los procesos electorales de su país de origen. Las modificaciones a la legislación electoral reciente permiten que lo puedan hacer. No obstante, la realidad ha mostrado una baja tasa de inscripción en el padrón electoral y de participación electoral.
Se podría decir que, los mexicanos que llegan a residir en Estados Unidos comienzan a desapegarse de su país y del clima político del país en el que nacieron. A partir de observaciones en grupos focales recientes, hemos notado que los mexicanos comienzan a interesarse más en los asuntos políticos en Estados Unidos, pero esto no quiere decir que ya no se interesen en México. Organizaciones de mexicanos en Estados Unidos han luchado por años para ejercer sus derechos políticos en México.
Los mexicanos ya son parte de esta comunidad que participa como fiel de la balanza en las elecciones en Estados Unidos y ahora tendrán cada día más, el poder de influir en las de México .



























