El reto del 2020 para los afro-latinos

 

EDITORIAL

Las celebraciones nacionales conmemorativas del nacimiento de Martin Luther King Jr. vuelven a dar luz sobre la importancia de la comunidad afroamericana, no solo como un importante motor de cambio pro Derechos Humanos, Libertades Civiles, pero ante todo en la centenaria lucha contra el racismo en Estados Unidos.

En este movimiento existe una gran identificación con las luchas de otros grupos, como históricamente lo demuestra el trabajo por el voto femenino.

La comprensión de que un importante porcentaje de latinoamericanos tienen ascendencia afro, son parte y se identifican con la comunidad afro-americana, particularmente en la etapa electoral que vive el país, su activismo, pero particularmente su participación cívica y electoral, cobra gran importancia para
toda la comunidad latinoamericana.

Después de la victoria de la causa anti-esclavista, en 1866 en Nashville Tennessee nació el Ku Klux Klan, grupo organizado para mantener la supremacía de la raza blanca, que se mantiene hasta la actualidad y que ha florecido, - según muchos analistas-, incentivados por el discurso discriminatorio del Presidente Trump, hasta el punto que esos grupos que por las leyes estatales estaban desapareciendo, han cobrado gran fuerza y son los que en su mayoría promueven el uso libre de armas de alto calibre.

Esto demuestra que no porque se logren conquistas legales e incluso porque se luche en el campo de batalla, como en la Guerra Civil, se logra exterminar anti-valores como la
intolerancia racial, por ello los latinos deben estar conscientes de que es importante mantener la lucha contra la discriminación, la intolerancia y el racismo, en forma permanente y sistemática.

En el análisis de los logros de las llamadas minorías, es interesante apreciar que los factores son en ocasiones contrarios a lo que se cree, por ejemplo, la declaración de un feriado federal en honor a Martin Luther King Jr. fue firmada por un presidente republicano, Ronald Reagan (1983) y después de muchos años de una lucha que inició poco después de su asesinato en 1968.

Es decir que los latinoamericanos debemos comprender que es importante liberarse de membretes, para aprender a trabajar con todas las autoridades, aprendiendo a negociar con una perspectiva futurista y de grupo.

Ese proceso de reconocimiento a un líder de color, no fue observado por algunos Estados de la unión, que se resistieron y que le dieron nombres alternativos o lo combinaron con otros feriados. El día en honor a Martin Luther King Jr. se observó oficialmente en toda la nación por primera vez en 2000, es decir varias décadas después de su muerte.

Lo cual muestra que los logros se obtienen mediante largas y permanentes luchas.
Como muestra la historia, después de la muerte del Dr. King, el representante demócrata de Michigan, John Conyers y el senador republicano de Massachusetts, Edward Brooke, presentaron un proyecto de ley conjunto en el Congreso, para convertir el cumpleaños de King en un feriado nacional, este proyecto de ley se votó por primera vez en 1979 pero no obtuvo el número de votos necesario para su aprobación.

El 2 de noviembre de 1983, Reagan firmó el proyecto de ley, propuesto por una mujer, Katie Hall, representante de Indiana.

El proyecto de ley fue aprobado por el Senado por 78 a 22 y por la Cámara de Representantes por 338 a 90. Ese proyecto de ley también estableció la creación de una Comisión Federal de Vacaciones Martin Luther King Jr. para supervisar el cumplimiento de la celebración y Coretta Scott King, esposa del Dr. King, fue nombrada miembro vitalicio de esta comisión por el presidente George H. W. Bush en mayo de 1989, otro presidente republicano.

La precisión de las estadísticas que informan sobre los afroamericanos se ha cuestionado, especialmente cuando se derivan de los informes del censo, en los cuales las personas eligen su propia designación, porque en varios países el concepto de ascendencia africana se ve con diferentes actitudes.

En este sentido, el nuevo Censo 2020 arrojará información actualizada, pero es importante que los latinoamericanos se mantengan unificados, para que esa unión
se refleje en las estadísticas, ya que si cada individuo prefiere identificarse con los grupos nativo-americanos o afro- americanos, ocurriría un fraccionamiento, -por lo menos numérico-, de la comunidad latina, lo cual no es conveniente para la conquista de objetivos comunes.

En Latinoamérica los afro-descendientes, a pesar de la discriminación que existe contra ellos y contra los descendientes de nativo americanos, -lo cual se ve en la representación política, académica y diplomática-, en general son asimilados como parte de las poblaciones mayoritarias, sin distinción del origen geográfico de sus
ancestros y esto es positivo.

Lo más importante es que si bien actualmente en Estados Unidos, más de la mitad de los latinoamericanos son nacidos en este país, todos los afro-latinos, se integren para ejercer el voto a fin de lograr mayor representatividad, fondos para promover su identidad cultural y para acceder a más servicios, pero sobretodo como una manera de
manifestar que están integrados a una gran comunidad, la cual se impone cada vez más por su número, pero que debe tratar de imponerse por su preparación para los grandes retos globales que ya se encuentran aquí.

Los latinoamericanos han aportado a las comunidades afroamericanas y de ellas han aprendido la lucha, el activismo y las conquistas, igualmente deben ejercer su capacidad electoral, como un recurso importante para integrarse aún más a esta nación.

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