De Roger Rueff. Con Nicolás Alvo, Daniel Ojeda y Ed Trucco. Vestuario, Manuela Cabañas. Escenografía, Leni Méndez. Luces, Eduardo Navas. Productores, Nicolás Alvo y Daniel Ojeda. Asistente de dirección, Amanda Peña Morel. Dirección general, Walter Ventosilla.

Por Carlos Navedo
IMPACTO
Drama de contenido vibrante y profundo que con el título de “Hospitality Suite”, ha dado la vuelta al mundo cosechando éxitos y galardones desde que se estrenara en 1992. La pieza de Roger Rueff, fue llevada al cine en 1999, con tres súper figuras del séptimo arte: Kevin Spacey, Danny Devito y Peter Facinelli.
“El pez gordo”, como le conocemos en castllano, ha pisado los escenarios de medio planeta, entre estos los de Italia, Croacia, Japón, Estados Unidos y España. En su trama el elemento primordial radica en el escepticismo empresarial confrontando la esperanza en el que no haya una pérdida de valores en el ser humano y por consecuencia mantener la necesaria virtud del hombre sobre los bienes materiales.

La pieza la integran tres personajes Felipe (Ed Trucco), Luis (Daniel Ojeda) y Roberto (Nicolás Alvo); quienes asisten a una convención de productos hidraúlicos industriales en Wichita, Kansas, y a donde hay que llegar a por todas a un particular personaje, a quienes llaman el pez gordo, algo escurridizo, para consumar un notable negocio de ventas y salvar la empresa para la cual laboran de la quiebra. Los tres organizan una reunión para captar nuevos clientes entre ellos a dicho pez el cual sea dicho de paso no cae en la red.
Trucco, jefe del trío es un cincuentón, divorciado que ha comenzado a preguntarse si sus metas en la vida y en el trabajo han sido las correctas. Por su parte Ojeda, gran amigo de Felipe, quien es diez años menor que este y es la viva imagen del vendedor osado y desmedido, que con gran irreverencia vive obsesionado por las mujeres ejecutivas que visten traje sastre; y finalmente Roberto el neófito del trío, que es un joven afable, cuestionador, recién casado y de profundas creencias religiosas.

Hace algunos años, presenciamos una puesta proveniente de Madrid, que resultó muy atractiva y llena de talento. Con Toni Cantó, Helio Pedregal y Bernabé Rico. Dicha puesta fue notable, como notable no deja de ser esta, que además cuenta con un portento de director como lo es el maestro peruano Walter Ventosilla.
Ventosilla, se luce nuevamente con este trabajo para Primordial Jam Productions, donde tres experimentados actores de tres diferentes étnias Daniel Ojeda de Paraguay, Ed Trucco de Argentina y Nicolás Alvo de Chile, hacen de las suyas en el escenario, logrando tres consumados trabajos de principio a fin de la representación. Trucco, Ojeda y Alvo, son verdaderas muestras de virtuosismo escénico junto a la labor directriz de Walter Ventosilla.

“El pez gordo”, es mucho más que una excelente producción, es muestra fehaciente de que cuando se quieren hacer las cosas bien, se hacen así, y donde el texto de Roger Rueff, cobra más actualidad que nunca, por la universalidad que sus líneas logran reemplazar la realidad sobre el simbolismo.
“El pez es gordo”, es una lección para todos lo públicos que gustan de pensar y ser tomados en cuenta, ante las crisis políticas y económicas que sufre nuestro planeta, y una pieza sobre la amistad, la soledad y el desencanto.




























