El Palacio de Carondelet, honra con su nombre a un gobernante distinguido por su modestia y cordialidad

Óleo del Barón de Carondelet, ubicado en la Sala Capitular de la Catedral Primada de Quito de Manuel Samaniego, después de la muerte del Barón, de dos metros y medio de alto y un metro sesenta centimetros de ancho.
Óleo del Barón de Carondelet, ubicado en la Sala Capitular de la Catedral Primada de Quito de Manuel Samaniego, después de la muerte del Barón, de dos metros y medio de alto y un metro sesenta centimetros de ancho.

 

Por Ximena Hidalgo-Ayala

IMPACTO LATINO

 

Cada país del mundo tiene un lugar en donde se establece su gobierno.

Hace unos días las estaciones de televisión en Estados Unidos transmitieron las elecciones presidenciales en Ecuador y en muchas de las imágenes se pudo ver al llamado Palacio de Carondelet, edificación con más de doscientos años de historia, centro de la historia política ecuatoriana pero con muchos elementos internacionales, como su propio nombre.

 

EL BARÓN DE CARONDELET

La edificación fue nombrada por el Libertador Simón Bolivar, en honor al Presidente de la Real Audiencia de Quito, Francisco Luis Héctor de Carondelet, quien fue el principal impulsor de su construcción. Nacido en 1748 en Noyelles-sur-Selle, Flandes, de ascendencia borgoñona establecida en Bélgica a fines del siglo XV, era un Caballero de la Orden de Malta. Inició su carrera militar al servicio del Rey de España a los dieciséis años y después de una brillante trayectoria, fue ascendido al rango de Coronel de Infantería. Entre 1789 - 1791 fue Gobernador de El Salvador y cuando terminó su mandato fue nombrado gobernador de las colonias españolas de Luisiana y el oeste de Florida, cuando estos territorios pertenecían a la Corona Española de (1791 a 1797). Estableció el primer periódico de Luisiana, Le Moniteur, mejoró la infraestructura de Nueva Orleans, incluyendo el Canal Carondelet y la primera iluminación de la ciudad.

El Palacio de Carondelet a mediados del siglo XIX, pintura al óleo de Rafael Salas, colección del Banco Central del Ecuador.
El Palacio de Carondelet a mediados del siglo XIX, pintura al óleo de Rafael Salas, colección del Banco Central del Ecuador.

 

TOLERANTE E INCLUSIVO

Carondelet se preocupó por la expansión hacia el oeste de los Estados Unidos y trató de impedir el acceso de Estados Unidos al río Misisipí. Trabajando a través de una alianza con las tribus nativas americanas, Carondelet logró frustrar la expansión hacia el oeste durante varios años, pero finalmente Estados Unidos logró el acceso, ratificado en el Tratado de San Lorenzo (1795). Carondelet estableció las relaciones entre Estados Unidos y España y definió las fronteras entre sus colonias. Introdujo un código de protección de los esclavos, prescribiendo normas para la cantidad y calidad de los alimentos y prendas de vestir y comisionó a veintinueve hombres de color libres, en tres compañías militares que él formó con soldados de ascendencia africana.

 

PRESIDENTE EN LA MITAD DEL MUNDO

Después de su mandato en Louisiana, Carondelet sirvió desde 1799 hasta su muerte en 1807 como Presidente de la Real Audiencia de Quito, que en esa época incluía los territorios del actual Ecuador, partes de Perú y Colombia, de acuerdo a lo establecido en la Cédula Real del Rey Felipe II. Carondelet fue admirado por ser una persona moderada, que se abstuvo de la arrogancia y la conducta arbitraria. En 1803 ayudó a los naturalistas Alexander von Humboldt y Aimé Bonpland durante su visita a Quito. También ayudó al naturalista y geógrafo Francisco José de Caldas y al orador José Mejía Lequerica.

 

EL PALACIO DEL BARÓN

En 1570 las antiguas “casas reales” en la milenaria Ciudad de Quito, fueron el primer asiento de la Corona española en la Audiencia y gracias a informes de Juan Fernández de Recalde, se compró una propiedad más grande para unas nuevas instalaciones de la administración española. En 1627 se compraron edificios aledaños y la edificación fue reconstruida en piedra y ladrillo. En 1799, el Barón Francisco Luis Héctor de Carondelet llegó como nuevo Presidente de la Audiencia. La edificación estuvo a cargo de Antonio García, de origen español radicado en Popayán, fue contratado en 1801 por el Barón de Carondelet para varios trabajos, incluyendo la Catedral y llegó a Quito en 1802.

 

El Barón de Carondelet murió de una enfermedad en 1807 en la actual capital ecuatoriana y sus restos reposan en la Catedral Metropolitana, ubicada al costado del palacio desde donde gobernó con tanta sabiduría y humildad. Dos años después de la muerte del Barón de Carondelet en 1809, su sucesor, el Conde Ruiz de Castilla recibiría ahí la notificación de que había cesado en sus funciones, porque la Audiencia de Quito proclamaba su independencia de España.

 

Palacio de Carondelet, ubicada en el extremo izquierdo, es parte del complejo arquitectónico construido alrededor de la Plaza de la Independencia, alrededor de la cual se encuentran el Palacio Arzobispal, el Palacio Municipal y la Catedral Metropolitana, desde donde fue tomada esta gráfica y lugar de reposo de los restos del Barón de Carondelet.
Palacio de Carondelet, ubicada en el extremo izquierdo, es parte del complejo arquitectónico construido alrededor de la Plaza de la Independencia, alrededor de la cual se encuentran el Palacio Arzobispal, el Palacio Municipal y la Catedral Metropolitana, desde donde fue tomada esta gráfica y lugar de reposo de los restos del Barón de Carondelet.
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