
Paul Erickson, el novio de la presunta espía rusa Maria Butina, detenida en el país en julio pasado, ha sido acusado de fraude electrónico y de lavado de dinero por un fiscal federal en el estado de Dakota del Sur, informó hoy la prensa.
Los cargos corresponden a un fraude a inversionistas y no están relacionados con el cargo de espionaje del que Butina se declaró culpable en diciembre pasado, reveló la cadena de televisión CNN.
"La acusación alega que en o alrededor de 1996 hasta agosto de 2018, Erickson ideó intencionadamente un esquema ilegal y artificioso para defraudar y obtener dinero de numerosas víctimas a través de pretensiones, representaciones y promesas falsas y fraudulentas", según un comunicado difundido por la oficina del fiscal federal Ron Parsons.
El comunicado detalla que Erickson hizo varias representaciones "falsas y fraudulentas" a individuos localizados en Dakota del Sur y en otros lugares para inducirlos a invertir en sus negocios, lo cual era parte del esquema para defraudarlos y enriquecer a Erickson personalmente.
Erickson fue liberado mediante el pago de una fianza, mientras que la fecha de su juicio aún no ha sido fijada.
El acusado, que es asesor del Partido Republicano, es también objeto de una investigación en Washington, agregaron los medios, que no ofrecieron más detalles.
Su abogado en la capital, William Hurd, se abstuvo de hacer comentarios.
La CNN subrayó que si bien los cargos contra Erickson parecen no estar relacionados con la conspiración con la que fue vinculada Butina, hay indicios en la acusación de que algunas transacciones financieras pudieran estar ligadas a ella.
La acusación revela un pago por 20.472,09 dólares desde una de las cuentas de Erickson a la American University en 2017, cuando Butina asistía a la escuela de postgrado de este centro.
Otros 9.000 dólares fueron dirigidos a un destinatario identificado con las iniciales "M.B." en el escrito de acusación, añadió la cadena, que aseguró que el abogado de Butina, Robert Driscoll, ha declinado hacer comentarios al respecto.
El pasado 13 de diciembre, Butina, de 30 años, confesó su culpabilidad en un delito de conspirar contra el país, que le podría acarrear una condena máxima de 5 años de prisión.
De acuerdo a la fiscalía, la presunta agente rusa tejió una red de influyentes contactos en el país para beneficiar al Kremlin en una operación que inició en marzo de 2015 y que finalizó en julio de 2018, cuando fue detenida.
Butina entabló relación con un ciudadano del país con quien llegó a emplear el traductor de Google para conversar en inglés y presentarle una "propuesta de proyecto" ante las elecciones presidenciales de 2016. EFE


























