Por Dr. Tim Kane Fundación Heritage
Las empresas de nueva creación son la razón del porqué la economía de Estados Unidos es más innovadora, próspera y dinámica que las economías de otros países industrializados del mundo entero.
Las nuevas empresas crean aproximadamente tres millones de puestos de trabajo cada año mientras que las empresas existentes tienden a eliminar un millón de puestos de trabajo.
No es ningún secreto que una próspera cultura empresarial es importante.
Véalo de esta manera: Cada año se establece aproximadamente una de cada diez empresas en Estados Unidos y estas jóvenes empresas crean el 100% por ciento de todos los nuevos puestos de trabajo netos.
Incluso en términos brutos, las empresas de nueva creación hacen más de lo que de ellas se espera, creando el 16% de todos los nuevos puestos de trabajo.
Las empresas más antiguas crean menos puestos de trabajo por empresa, pero, en promedio, recortan aún más, produciendo un impacto negativo neto.
Si bien la creación de empresas siempre ha jugado un papel importante en la economía de Estados Unidos, el alcance en el que influyen a la hora de crear empleos hasta no hace mucho era subestimado.
Sin embargo, gracias a nuevos datos del gobierno federal, pudimos identificar la creación de empleo a través de todas las empresas según su fecha de “nacimiento”.
Sin embargo, a pesar de la importancia de semejante dato, que sólo se remonta a 1977, también muestra una alarmante tendencia a la baja: El índice del espíritu empresarial de Estados Unidos está en declive.
Durante la administración Carter, el 14% de las empresas americanas eran de nueva creación. Ese índice se redujo en un punto porcentual durante los años de Reagan, dos puntos durante la recesión de la presidencia de George H.W. Bush, se mantuvo estable con Bill Clinton, cayó un punto porcentual con George W. Bush y luego cayó dos puntos enteros durante el primer mandato del presidente Obama.
Sólo podemos especular acerca del porqué el espíritu empresarial está bajando, pero parece ser que la cultura económica de Estados Unidos se está inclinado hacia el modelo europeo.
En Europa, así como en el Japón, las grandes corporaciones son la regla, al igual que los amplios programas de asistencia social y la erosión de los vínculos familiares
La historia del espíritu empresarial de Estados Unidos está fuertemente arraigada en una cultura del esfuerzo y la autosuficiencia.
Lamentablemente, las regulaciones burocráticas están creciendo al mismo tiempo que las empresas de nueva creación están disminuyendo.
¿Coincidencia?



























