El gran reto del liderazgo latino en Nueva York

EDITORIAL

En la ciudad de Nueva York los latinos son un grupo profundamente afectado por la pandemia del coronavirus y esa realidad, plantea un reto histórico e ineludible para el liderazgo local, no solo en asistencia inmediata, pero sobre todo en trabajo preventivo y a largo plazo.

De acuerdo a un informe del Boletín de Medicina de New England, las políticas anti inmigrante del gobierno federal, han afectado la salud pública nacional, porque han sido más de tres años de permanente y sistemática persecución contra los inmigrantes, que están justificadamente atemorizados, por lo cual, siendo el grupo más vulnerable por su falta de cobertura de salud, falta de recursos por los bajos salarios y falta de los beneficios de ley, es el grupo que no ha buscado ayuda durante la primera etapa de la pandemia y por lo tanto el grupo no solo más afectado, pero el que más ha propagado el virus en toda la ciudad.

Los inmigrantes, que en su mayoría trabajan en la industria de comida, manufactura y limpieza, es el grupo que más utiliza el transporte público y el que sostiene los pocos negocios abiertos.

Sin embargo los inmigrantes sin estatus migratorio han sido excluidos de las leyes de protección y ayuda del gobierno y 7.1 millones de inmigrantes sin documentos, que no tienen seguro de salud a nivel nacional, han demostrado con esta pandemia del Covid-19 lo potencialmente peligroso que es negar servicios de salud a un grupo laboralmente activo.

Esta crisis ha expuesto el riesgo de limitar el acceso a cuidados de salud para grupos de la población, incluyendo a los indocumentados.

Independientemente de las actividades más populares y concurridas de los latinos en la ciudad, como son festivales y desfiles, el daño más profundo de la pandemia es el cierre de innumerables negocios latinos, con las consecuentes reducciones de personal y despidos, que han desencadenado otros problemas sociales producto de la crisis económica, entre ellos la violencia doméstica, incremento de la violencia en general, el estrés emocional por la falta de recursos para obtención de alimentos y pago de renta.

Pero también problemas colaterales como el incumplimiento de las disposiciones de mantenerse en casa y de distanciamiento social, debido entre otras cosas a la necesidad de salir a buscar trabajo o para ganar ingresos con actividades informales, como la venta de productos hechos en casa u otro tipo de mercadería o de salir para buscar auxilio donde sea.

El gobernador Cuomo ha extendido el programa PAUSE del Estado de Nueva York hasta el 7 de junio, en consecuencia los negocios no esenciales continuarán manteniendo su fuerza laboral en casa y todas las reuniones no esenciales permanecerán temporalmente prohibidas, por lo cual se prevé la cancelación de los principales eventos públicos de los latinos en la ciudad, incluyendo los desfiles de Puerto Rico, Colombia, Perú, Ecuador, República Dominicana, Bolivia, México y el gran desfile de la Hispanidad en octubre, que a pesar de realizarse en meses que aún no han sido incluidos en el programa PAUSE ni en las restricciones dispuestas a nivel estatal, dependen de una organización previa, por el trabajo con invitados, auspiciadores, permisos con las autoridades, etc.

Lo que hasta la fecha no se ha visto, es un trabajo real de las entidades que dirigen la organización de esas actividades, en servicios de ayuda y respaldo a la
campaña de lucha contra el coronavirus, los medios no han recibido ningún dato sobre qué están haciendo esas agrupaciones para ayudar a su comunidad durante esta crisis.

La pandemia ha develado un tema bien importante para los latinos de la ciudad, que es la dependencia de las representaciones consulares, que no son parte de la comunidad, ya que sus empleados no pagan impuestos ni tienen estatus migratorio de residentes permanentes, pero además sirven directamente a gobiernos extranjeros, algunos de los cuales tienen posturas antagónicas con Estados Unidos.

El asunto demostraría la mala organización de las comunidades latinas de la ciudad, que durante mucho tiempo han vivido escándalos de mal manejo de fondos, falta de una estructura organizativa y funcionamiento propio como entidades legalmente registrada ante las leyes estadounidenses, con estatutos bien definidos, reuniones periódicas permanentes, elecciones reglamentadas, presentación de informes públicos sobre el manejo de fondos y presentación de pago de impuestos, entre otras cosas.

La mediocridad en el funcionamiento de las agrupaciones y organizaciones latinas de la ciudad, -con contadas excepciones-, ha debilitado totalmente la base de un liderazgo latino local eficiente y efectivo.

Los políticos se limitan a usar a las agrupaciones con fines demagógicos y esta pandemia es la prueba más clara de ello, cuando no han logrado la aprobación de leyes
efectivas de ayuda a los grandes grupos populares, ahora hacen campaña canalizando ayuda, particularmente de alimentos, que no son pagados de su bolsillo, si no donados por grandes empresas que deducen esas donaciones del pago de sus impuestos, es decir que es una caridad con beneficio y eso no está mal, es una forma de promover la filantropía entre la gente que tiene fortuna, dándole la oportunidad de retribuir a sus clientes y consumidores.

El asunto es que algunos políticos locales aprovechan para poner el rostro y fotografiarse, para proyectar una imagen de ayuda a la comunidad, cuando algunos han pasado mucho tiempo en el cargo sin lograr nada efectivo, como por ejemplo la regularización de las rentas comerciales, que es el factor principal del cierre de incontables negocios latinos en todos los condados.

El trabajo de la comunidad continúa acatando las normas dispuestas, lamentablemente las cifras demuestran que a estas alturas de la pandemia, los latinos continúan sin disciplina, sin respetar las normas de distanciamiento social o de quedarse en casa.

Una forma de ayudar a la comunidad es el apoyo a los negocios locales, por ejemplo los restaurantes, bares y cafeterías, que continúan abiertos o han re-abierto para ofrecer entregas a domicilio y para llevar, pero que además de los cambios que la pandemia exige, debe demostrar su responsabilidad con la comunidad, no regalando comida únicamente, -para eso la ciudad tiene una red gigantesca de ayuda-, si no cambiando el tipo de alimentos que ofrece.

La diabetes, un factor de riesgo severo del Covid-19, la padece el veintidós por ciento de los latinos, el porcentaje más alto para cualquier grupo racial o étnico en Estados Unidos.

Igualmente deben reducir el consumo de plástico, que a pretexto del Covid-19 se les ha olvidado y la ciudad debe mantener las restricciones y leyes que al respecto ya aprobó.

El gran impacto del coronavirus en la comunidad latina de la ciudad lo demuestran las áreas latinas, que son las más afectadas a nivel general.

Sin embargo la información detallada sobre el origen nacional de las víctimas, tanto de contagiados, dados de alta y fallecidos, deberá confirmarse cuando se investigue a fondo, tema que la misma comunidad latina ha fallado en ejecutar y lo que se ha hecho es insuficiente para abarcar a todos los latinos de la ciudad.

Los latinos no generan estudios propios de su realidad y sus problemas.

8.3 millones de niños viven en hogares donde por lo menos un adulto no es ciudadano y esta en riesgo de perder asistencia médica, incluyendo el programa de salud y alimentos, niños en centros de detención, como se llama a las cárceles para inmigrantes, al igual que los trabajadores latinos en todas las áreas, son la base y fundamento de la existencia de medios informativos, empresas de todo tipo de productos, marcas y servicios de todo rango.

Por lo cual es una obligación moral de las empresas privadas, de las cámaras de comercio, pero sobretodo de los oficiales electos, trabajar en medidas de protección a largo plazo y en programas de asistencia social, porque a pesar de que se abra paulatinamente la ciudad, mientras no exista una vacuna de protección, los latinos seguirán siendo el grupo con mayor riesgo.

Esperamos las iniciativas de las agrupaciones comunitarias y líderes para resaltar sus aportes en nuestra próxima edición.

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