
El Día del Trabajo es un importante feriado en Estados Unidos, este día conmemora los logros sociales y económicos que han conseguido los trabajadores en la Unión Americana, especialmente luego de los movimientos de finales del siglo XIX, que consiguieron mejorar las condiciones de los empleados.
Estas luchas sociales abrieron la puerta para que en las fábricas se dejara de permitir como fuerza laboral a niños menores de nueve años y que la jornada laboral se redujera a ocho horas diarias.
Labor Day o Día del Trabajador en Nueva York es un festivo nacional que marca el final de la temporada de verano. La elección de la fecha surgió al intentar encontrar un punto medio entre las vacaciones del Día de la Independencia y de Acción de Gracias, de acuerdo con el Departamento del Trabajo.
Originariamente, Labor Day es el tributo anual a la contribución de los trabajadores al éxito, la fuerza y el bienestar de los Estados Unidos.
Hoy en día, Labor Day, o Labor Day Weekend, es visto principalmente como el final de la temporada de verano. Es la última oportunidad de organizar eventos al aire libre o una escapada de fin de semana.
Sin embargo, este 5 de septiembre, miles de inmigrantes no pueden darse este tipo de lujos debido a sus condiciones de trabajo.
Los inmigrantes, en su mayoría hispanos, continúan luchando por alcanzar salarios dignos, respeto y mayores derechos.
Los trabajadores inmigrantes fueron, en gran parte, los responsables de sacar a flote la economía del país durante la pandemia del coronavirus al laborar como ‘trabajadores esenciales’.
Los trabajadores inmigrantes y sus familias son esenciales para mantener fuerte y en crecimiento al gran Estado de Nueva York. En este Día del Trabajador, es importante resaltar sus contribuciones a la economía de Nueva York, así como su gran valentía para defender sus derechos, incluso a pesar del aumento del miedo, la ansiedad y la intimidación.
Es necesario brindarles apoyo para garantizar que la Administración del alcalde Adams y los empleadores locales sigan las leyes, y que los traten con la dignidad y el respeto que se merecen.
Es imperativo trabajar en estrecha colaboración con trabajadores inmigrantes para luchar contra los diferentes intentos de negarles y violar sus derechos.
El alcalde de Nueva York afirma que para poder cumplir con el mandato de servir como ciudad que ofrece refugio y para ofrecer refugio de alta calidad y servicios para aquellos que entran en el sistema, Nueva York necesita recursos federales adicionales de forma inmediata.
El mandatario en reiteradas ocasiones ha insistido que se debe conseguir más apoyo con recursos del gobierno federal, y ha resaltado que, aunque Nueva York históricamente ha sido una ciudad que le abre los brazos al inmigrante, el incremento inesperado en la llegada de personas que vienen de otros Estados, puede poner en riesgo la calidad del servicio humanitario que puedan prestar.



























