El Corazón Latino

La fama de los latinoamericanos como los mejores amantes es un tema bien conocido y en el Mes Americano del Corazón, cuando además se celebra a nivel internacional el Día del Amor y la Amistad, representado por el corazón, es el mejor momento para hablar de un tema fundamental: la salud del corazón entre los latinos.

A pesar de que técnicamente el corazón es un músculo hueco, es la válvula que mueve a uno de los más complejos y sofisticados sistemas de irrigación conocidos por el ser humano. El corazón es el motor que bombea la sangre a todo el cuerpo, desde las grandes arterias hasta los diminutos vasos sanguíneos.

El corazón es el tema de poemas, canciones, pinturas, leyendas, monumentos. Frecuentemente expresamos el que los latinos hacemos todo de corazón, somos gente de buen corazón, tenemos un gran corazón, pero en la práctica, ¿cuánto cuidamos nuestro corazón los latinos?

Existen varias campañas nacionales para mantener alerta a la comunidad sobre los problemas del corazón y de manera particular para educar más a la comunidad latina, la cual es lamentablemente una de las más afectadas.

Sin embargo los problemas cardiacos son una de las causas principales de muerte entre los latinos, junto con el cáncer. El tema concierne a todos y es muy importante, aprender, conocer el tema, educarnos, pero sobretodo tomar medidas prácticas, en la vida diaria, para cuidar nuestros corazones.

El tema, que parecería ser algo individual, es realmente un asunto comunitario, porque muchas de las causas que generan las enfermedades del corazón, se originan en asuntos como la mala dieta y en eso somos campeones, son nuestro orgullo los restaurantes y trabajadores en la industria de la comida, pero antes de llevárnosla a la boca nos preguntamos ¿cuán saludable es lo que estoy comiendo?

En una sociedad como la neoyorquina, en donde todos estamos inmersos en el sistema productivo que no deja mucho tiempo para preparar nuestros propios alimentos, el gran porcentaje de nosotros comemos fuera de casa, por lo menos una buena parte de los días de la semana, eso significa que nuestra dieta, que es la base de nuestra salud, está en manos de quienes preparan nuestros alimentos, ya sea en el carrito de la esquina, la tienda, los lugares de comida rápida o la amplia variedad de restaurantes que orgullosamente decimos son propiedad de latinos o en la que trabajan latinos.

La prevención de enfermedades, particularmente las del corazón se logra fundamentalmente con una buena dieta, sin alcohol ni tabaco y con actividad física.

Los deportes y el baile, que tanto nos gusta ayudan mucho, pero son actividades en las cuales no participa toda nuestra población, sino que fundamentalmente la realizan niños, jóvenes, pero un gran porcentaje de adultos mayores, particularmente personas en la tercera edad, no tienen opciones importantes, como comunidad, para realizar actividades físicas permanentemente.

El ejercicio como parte de la rutina diaria no es algo que culturalmente, como grupo lo tengamos bien asimilado, solo hace falta observar los gimnasios, calles y parques. Entre la comunidad anglo el ejercicio no es un asunto meramente recreativo, sino preventivo, con un objetivo bien claro, evitar gastos médicos a futuro, incluyendo el depender de otra persona para el cuidado, operaciones, sillas de rueda, amputaciones, etc., etc.

Es decir, que para evitar gastos, hay que cuidar la salud. Para ejercer el poder latino, al que tanto se hace mención especialmente en tiempos electorales, es fundamental que la comunidad latina esté saludable.

Se dice que las comparaciones son groseras, pero también son necesarias   y con un ejemplo sencillo, demostramos cómo los latinos no estamos tomando medidas para mejorar nuestra salud.

Una de los principales detonantes de las enfermedades cardiacas es la mala dieta, que produce no solo desnutrición, también obesidad y no hay que confundirse, muchas personas obesas y con sobrepeso sufren de desnutrición.

Ahora bien, cuando uno compra un simple café, incluso en un carrito en Manhattan, uno tiene la opción de pedir diferentes tipos de leche: entera, descremada, con grasa reducida, leche de soya o de almendras o de coco o crema. En los lugares latinos simplemente no hay opciones, el café es negro o regular, con leche y azúcar. Eso nos da la medida del problema.

Mientras entre las comunidades anglo crece la noción de mantener una dieta saludable evitando grasas, sal, azúcar, colorantes, preservantes, etc., etc. y cada vez más se pone de moda lo orgánico, natural, sencillo, puro, los latinoamericanos dañamos nuestras dietas originales, aquellas con las que fuimos alimentados desde el vientre de nuestras madres y de niños.

Nos vamos al facilísimo de comprar y consumir comida chatarra, harinas blancas, carbohidratos, golosinas llenas de azúcar, colorantes y grasas, un gran porcentaje de los platos típicos son frituras, con grasas saturadas y rehusadas una y otra vez, lo cual está comprobado produce cáncer.

Ya es hora de que volvamos a nuestras raíces, hagamos un balance de nuestra dieta, ofrezcamos alimentos más saludables y mayores opciones a nuestra comunidad, para que pueda trabajar y luchar con un corazón fuerte y saludable. ¡Feliz Mes del Corazón!

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