![]()
El partido Republicano nunca calculó las consecuencias de permitir la participación del magnate Donald Trump dentro de sus candidatos para Presidente de Estados Unidos. Hay que reconocer que de los dos partidos más grandes a nivel nacional, los republicanos presentaron una propuesta más variada e inclusiva con candidatos de diferente origen étnico, hindúes, mujeres, afro-estadounidenses, latino-estadounidenses, pero los inusitados giros de la contienda le han enfrentado a un problema que rebasa fronteras. Un fenómeno en donde se están polarizando cada vez más las tendencias políticas e ideologías, para muestra no lejana Latinoamérica que en varios casos optó por lanzarse a un modelo supuestamente de izquierda, llamado Socialismo del Siglo XXI que nada tiene que ver con el funcionamiento estructural de países socialistas europeos parte de las naciones desarrolladas del planeta.
No solo el partido republicano, Estados Unidos ha demostrado no estar preparado para enfrentar el fenómeno que ha generado Donald Trump, quien a pesar de acariciar desde hace muchos años el sueño de ser Presidente, ha participado y apoyado a varios candidatos y políticos de los dos partidos mayoritarios, incluyendo a la que puede ser su eventual contrincante Hillary Clinton. Las declaraciones y planteamientos del magnate de raíces europeas han provocado un amplio rechazo, pero a develado además profundas incomodidades y problemas a nivel nacional, entre ellos la intolerancia, la violencia e incluso ha generado reacciones internacionales, involucrando en esta contienda a figuras como el mismo Papa Francisco, gobiernos europeos, de Oriente Medio, agencias federales como el Pentágono y grupos terroristas.
Según los analistas especializados, el fenómeno Trump entre otras cosas, aseguraría la victoria de cualquier candidato demócrata que llegue a la contienda final para noviembre, que por su lado también ha generado un movimiento polarizado con la presencia y participación de Bernie Sanders, senador independiente participando dentro del partido Demócrata.
No faltan especulaciones de una malévola alianza entre Donald Trump y Hillary Clinton, porque siguiendo los esquemas de comportamiento político nacional, “le tocaba el turno a los republicanos” luego de dos términos presidenciales demócratas que no han mantenido contentos ni en bienestar a la mayoría, incluyendo grupos tradicionalmente protegidos, como los veteranos, la prensa y otros de reciente surgimiento como los movimientos gay y de los inmigrantes.
Ataques específicos como la propuesta de Trump de prohibir el ingreso de musulmanes exigieron respuesta y el partido republicano argumentó que propuestas como la prohibición de los miembros de una religión importante del mundo viola los valores conservadores del partido y la Primera Enmienda de la Constitución (que otorga la libertad de religión) así como la herencia de inmigrantes del país. Los críticos indicaron que la propuesta excluiría a importantes aliados en la guerra contra el terrorismo, de intérpretes que ayudan a la CIA. El Pentágono emitió un comunicado indicando que “esta idea va no sólo en contra nuestros valores y contra nuestra seguridad nacional”.
El fenómeno Trump ha repercutido en la política internacional, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, emitió un comunicado diciendo: "el Estado de Israel respeta todas las religiones y estrictamente garantiza los derechos de todos sus ciudadanos “. Criticó a Bélgica y Francia indicando que se han deteriorado por el fracaso de los musulmanes en estos países con la integración. En el Reino Unido se se presentó en una petición del Parlamento, firmada por más de 500.000 para prohibir el ingreso de Trump al país, el debate concluyó sin votación sobre el asunto.
Sus posturas de cerrarse a la economía con China y México, su postura sobre que el salario mínimo no debe incrementarse porque podría dañar la competitividad económica de Estados Unidos, afectan no solo importantes relaciones comerciales internacionales y directamente a las clases populares dentro de Estados Unidos.
El trabajo de elucubrar y predecir lo que pasará no nos corresponde, para eso en la comunidad latina hay un sinnúmero de brujos y adivinos, muchos participando discretamente de las campañas. El hecho innegable es que Donald Trump ha convertido el actual proceso electoral en un sorprendente e impredecible escenario, en donde todo es posible que ocurra y ni el más especializado de los analistas puede, al momento, saber que sucederá en una nación claramente dividida en dos grandes bandos, con manifestaciones de violencia que esperamos no cobren víctimas mortales.
La participación de la comunidad latinas es crucial y debe ser una participación bien pensada, en la que imperen no las conveniencias politiqueras de un grupo que baila con todos y al ritmo que le toquen, sino analizada justa y concienzudamente, encaminada a evitar graves conflictos internos, internacionales y a erradicar la corrupción de la clase política actual, de la cual muchos actores incluyendo organizaciones y medios de comunicación han sido cómplices a cambio de prebendas y posiciones laborales.
Investigue por Ud. mismo, infórmese en diferentes fuentes, regístrese puntualmente y vote. Su voto en estas elecciones es crucial.


























