
Por Manolo García Oliva IMPACTO LATIN NEWS
Hay hechos teatrales sín ninguna trascendencia, pero en cambio exísten otros que dejan huella desde el primer instante que son creados.
Tal es la puesta de Edipo, último trabajo del director peruano Walter Ventosilla, y quien anteriormente nos ofreciera Oh, Yantay y Poemas de amor, locura y muerte, logrando tres Premios ACE por la primera y otros tantos por la segunda.
Ventosilla, pedagogo peruano con más de cuarenta años en los trajines teatrales, nos trae una nueva experiencia casi única en su clase: una adaptación de la tragedia de Edipo, adaptada y dirigida por él mismo y con la peculiar novedad de que la labor actoral recaíga solamente en un intérprete, recreando los personajes de Edipo, Yocasta, Creonte, Tiserias, el Sacerdote, un Mensajero, un Pastor y uno creado por el propio director-adaptador: un Pordiosero, vagabundo y ciego quien a su vez es el resposable de atar debidamente la trama de esta devastadora tragedia griega.
Ventosilla, se las vale magistralmente, al presentarnos todos estos caracteres, de forma racional, entendible y sín que estos causen ningún agobio al público, porque el teatro clásico griego, puesto así porque sí puede someternos a cierto tipo de tedio.
La conducción de este espectáculo de 75 minutos, es un deleite al intelecto y a todo el que ame los buenos quehaceres escénicos. Los movimientos aplicados por la dirección, son muy efectivos en la transición de los ocho personajes, cómo así son los efectos de percusión, muy adecuados al desarrollo de la trama.
Pero en este Edipo, existe un elemento de mucho calibre y es su protagonísta y figura indiscutible, Emely Grisanty. Portento de actriz quien pule extremamente, cada palabra, cada frase, cada parlamento, su figura se contorsiona, sus manos hablan, lo mismo que su rostro cambia radicalmente con cada personaje.
Emely Grisanty es una inmensa intérprete, y un ejemplo a seguir a todos aquellos y aquellas que quieran seguir la difícil senda de la actuación.
El actuar proviene de la intuición, de muy adentro... de las entrañas, y esto es lo que nos demostró esta fantástica actriz dominicana, logrando un monumental trabajo actoral, sentando cátedra y haciéndose notar en breve período de tiempo en nuestro mundillo teatral.

Emely Grisanty, Walter Ventosilla y Edipo, son elementos indispensables en nuestro medio y cuya labor contribuye a afianzar y engrandecer el movimiento teatral hispano de nuestra metropoli.

Felicidades a ambos y por supuesto al grupo Guacamolink, por habernos ofrecido tan relevante joya teatral.





























