
¿Qué buscaría el senador estatal Rubén Díaz Sr. con ser concejal en reemplazo de Annabel Palma, quien tiene que irse por límite de términos?
¿Piensa acaso prepararle el camino a Rubencito, su hijo, presidente del condado de El Bronx? Rubén Díaz Jr., tiene un brillante futuro en la alcaldía de la ciudad de Nueva York.
Hoy por hoy es, indiscutiblemente, el latino mejor preparado para dicho cargo.
Y es cuestión de tiempo y oportunidad para que dé el gran salto. Díaz Sr., quien también es reverendo y fue concejal en el pasado, dijo a The New York Times que está buscando la posición porque “le duele la espalda” luego de una cirugía que tuvo y que los viajes a Albany le hacen mella.
También porque desde allí podría servir mejor a los viejitos de su distrito y a los niños que juegan pelota. Sus argumentos son válidos, pero no me convencen.
En la actualidad, el ‘city council’ es operado por una maquinaria político-sindical, donde pareciera que la reina de la baraja es la presidenta del concejo municipal, Melissa Mark-Viverito.
Los puntos de vista de Díaz Sr. y Melissa MV son como tequila y nitrógeno, combinación extrañísima, archi imperfecta.
Pero no habría que preocuparse esto ocurra, ya que MMV se está yendo del concejo municipal por límite de términos también.
Por la marcha de Díaz Sr., los jerarcas demócratas neoyorquinos podrían estar felices esto ocurra, ya que fuera sería un voto menos para los senadores demócratas independientes. Eso, si no llega otro reverendo como Díaz Sr., con rebeldía de jíbaro.


























