Por Armando Bermúdez IMPACTO LATIN NEWS
DE CAL Y ARENA (I)

Bill de Blasio hizo historia en noviembre pasado cuando arrasó en las urnas obteniendo 73.3 por ciento de los votos. Nunca antes, que se recuerde, un candidato había obtenido tan grande respaldo. Pero entrando por la puerta grande de la alcaldía metropolitana, la aprobación del ya alcalde de Blasio cayó a un 53 por ciento en enero. Ahora, Quinnipiac University ha revelado el martes que la aprobación de los votantes de Nueva York a su gestión ha caído 8 puntos más y se ubica a 45 por ciento. Mientras, la encuesta de WSJ-NBC 4 News-Marist a principios de mes le dio una aprobación de 39%. Si se toman cifras estadísticas, de Blasio estaría “más cerca” de la comunidad latina que administraciones pasadas como la Michael Bloomberg o Rudy Giuliani, según el Instituto Nacional de Política Latina (NiLP). Ya que según el NiLP ha nombrado a 13 funcionarios de alto rango (15 por ciento del total). Pero, ¿cuántos ciudadanos de origen dominicano, mexicano, ecuatoriano, centroamericano, colombiano o peruano hay en puestos ejecutivos de su administración? Si me equivoco ninguno. Porque ‘latinos’ no solo son quienes tienen raíces puertorriqueñas, como frecuentemente intelectuales boricuas quieren hacer creer diciendo que son el grupo más numeroso de la ciudad de Nueva York, lo que es una verdad medias en la actualidad. Ya que si sumamos las anteriores comunidades latinas “no-tradicionales-en-el-gobierno-municipal” triplican a las que los jerarcas boricuas quieren perennizar.
DE CAL Y ARENA (II)

Lo cierto es que la encuesta de Quinnipiac revela que ha bajado la euforia por de Blasio entre los afroamericanos que dan su aprobación al alcalde en 60 por ciento, mientras los latinos lo aprueban en 47 por ciento y los blancos en 39 por ciento. ¿A qué se debe tan rápido desgaste? ¿Será por la imagen que proyectó cuando ayudó a liberar a un amigo que estaba detenido, o por sus reiteradas fallas en no respetar señales de tránsito (mientras por otro lado impulsa el plan “Vision Zero”), la forma de hacer relaciones públicas pala en mano removiendo nieve al frente de su casa, o permitiendo abrir las escuelas en medio de una de las más severas tormentas y frio en décadas? Cualquier cosa es posible, pero también es claro que lo habría dañado el disgusto que hay en un amplio sector con su política anti-escuelas chárter, ¿o por su estilo de gobernar y presionar a Albany movilizando sindicatos, o por tanta bulla que hacen personas de su entorno contra quienes no piensan como ellos? El desgaste en el poder es casi siempre imperceptible para quienes cabalgan desde el lomo del caballo, y de Blasio parece no es la excepción, aunque Michael Bloomberg en el 2002, en el mismo periodo de gobierno de su primer mandato, tuvo una aprobación de 62 por ciento. La encuesta Quinnipiac, de otro lado, también revela que la aprobación del comisionado de policía William Bratton, se mantiene positiva en 57 por ciento y no ha sufrido gran mella.



























