EDITORIAL
Una iniciativa importante nació hace tres años, liderada por un inmigrante de origen dominicano, que con esfuerzo y trabajo llegó a ser electo concejal de la ciudad de Nueva York.
La trayectoria de Ydanis Rodríguez, no solo atravesando el difícil camino del inmigrante, proveniente de un hogar sencillo, con padres que no tuvieron la oportunidad de estudiar la universidad, realizando trabajos humildes y luchando contra los retos de siempre, discriminación y racismo, pero fundamentalmente su trayectoria como estudiante, luchando por la igualdad educativa y posteriormente como maestro, con la misma dirección de trabajo, lo motivaron a realizar un gran evento en el que cuatro temas fundamentales sean abiertamente expuestos y discutidos, inmigración, economía, educación y política.
La discusión se respalda en información estadística actualizada, que se analiza a lo largo de los diferentes paneles con una interesante participación de los asistentes. El tema de la pobreza es según se analiza, el de mayor prioridad, pero este no está desvinculado de los otros aspectos, como el de inmigración, que es a nivel nacional un tema de gran relevancia no solo para los latinoamericanos, si no para todos los inmigrantes de Europa, Africa y Asia, ya que la regularización del estatus migratorio garantiza mejoras en el empleo y en los ingresos, además el tema educativo, que es el que permite el acceso a campos laborales apropiadamente remunerados y simultáneamente derriba prejuicios culturales, igualmente el político, no solo como un medio de lograr representación para a través de ella asegurar fondos necesarios para diferentes programas, pero además para tener una voz y en este sentido durante la cumbre se recalcó no solo la importancia de la registración para ejercer el voto, pero también la participación a nivel de voluntariado, el activismo comunitario, el diálogo permanente y en todo nivel, sobre los importantes aportes de los latinoamericanos a la ciudad y a la nación.
Como explicó el Concejal Rodríguez, si bien este encuentro giró en torno a las tres comunidades con mayor porcentaje en la ciudad, dominicanos, puertorriqueños y mexicanos, se hizo un llamado al sentido de clase social. Lo que nos preguntamos es si esta solidaridad de clase, no continúa encasillando a los latinos en un grupo que contradictoriamente pretende incorporarse a una estructura más grande. Acaso no existe una lucha por erradicar las clases sociales y lograr equidad. Probablemente no a muchos les gustará la sugerencia de varios triunfadores que ven en el hecho de defender la latinidad una barrera, en términos de dejar de marcar las diferencias e integrarse de lleno a un nuevo mundo, lo cual no significa renunciar a la identidad original.
Esta perspectiva trasciende a otros niveles de discusión sociológica, antropológica, sin embargo lo importante es el gran aporte que esta cumbre ofrece a la comunidad latina, de tener un espacio de diálogo entre varios sectores importantes, el político, el académico y el comunitario.
Hacemos votos porque se logre una participación más inclusiva de las otras comunidades, queremos ver en estos encuentros a más peruanos, más chilenos, más bolivianos, más argentinos, más guatemaltecos, más venezolanos, más brasileños. Es muy importante el proceso que se ha generado a lo largo de los siglos desde la llegada de los primeros caribeños, pero ya es un momento en que las comunidades caribeñas se integren más al continente y eso comienza con la participación, es decir con la representación que las otras comunidades no caribeñas, que no son mexicanas, porque México no es el resto de Latinoamérica continental, sean parte del diálogo, sean parte del cuestionamiento y de la solución. ¿Cómo se puede pretender que la comunidad anglo sea inclusiva cuando los propios latinoamericanos no son inclusivos? ¿Cómo se puede pretender que la comunidad anglo no sea racista cuando los latinoamericanos son racistas?
La realización de la III Cumbre de Latinos en la Ciudad de Nueva York, es un esfuerzo importante, que tiene un respaldo en una base que debe ampliarse, es un esfuerzo que requiere mayor apoyo, que requiere mayor difusión, que requiere mayor inclusión y diversidad. Ya los caribeños han liderado y son pioneros, ahora es momento de reforzar la representación interna de los latinoamericanos, que volvemos a repetir, no se conforman con ser bulto de campaña, si no que exigen, porque tienen talento y preparación, una participación efectiva. Ya es hora de romper las cadenas nacionalistas, que mantienen atadas a las comunidades a sus países de origen y a la practica mafiosa de grupillos que limitan el potencial y las posibilidades reales de los latinoamericanos, ya es hora de que valores, ideales y objetivos superiores reemplacen las calculaciones y el oportunismo, dando paso al progreso.
Cada comunidad tiene algo positivo que aportar y los males que las aquejan son comunes, criminalidad, analfabetismo, drogadicción, pandillerismo, alcoholismo, violencia, etc., etc., etc. Esta es la punta del ovillo y lo importante es participar, conocer, aprender, reflexionar, pero además proponer, actuar, cada uno en su puesto y cada uno desde su especialidad, desde su trinchera, representando a la comunidad con un sentido continental, no liderado por ideologías si no por valores, porque ningún partido, ideología o religión tiene el monopolio de gente buena, inteligente y honorable. Los latinos deben aprender a trabajar con todos quienes quieren y tienen la responsabilidad de apoyarles, de cualquier partido.
Los primeros pasos ya se han dado, las bases ya se han colocado, ahora lo importante es continuar.


























