No puede haber mejor manera de representar y promocionar a una nación que a través de su cultura.
Ha culminado exitosamente una semana de actividades, organizadas por el 7o Festival de Cine Dominicano de Nueva York (DFFNY) que consolida su liderazgo como la principal vitrina internacional de la dominicanidad, a la vez que se convierte en un gran ejemplo, para toda las comunidades latinoamericanas, de lo que es un verdadero liderazgo, en el cual se exalta el verdadero talento creativo, los aportes que trascienden lo individual y las contribuciones de larga duración.

Como se pudo admirar en la gigantesca pantalla del United Palace, el cine dominicano se encuentra en un momento de esplendor. El llamado séptimo arte ha hecho brillar el gran talento humano de Quisqueya, teniendo como escenario la majestuosa belleza natural de la isla, la respetable infraestructura cinematográfica que posee y nos deja no solo excelentes recuerdos, lecciones, memorias, conocimientos, risas, llantos, reflexiones. El DFFNY se consolida eficaz y poderosamente como un medio educativo, que promueve el diálogo y la reflexión sobre temas sociales, temas globales y de gran importancia en el momento actual.
Desde su inauguración, el martes 24 de julio en el espectacular y colosal United Palace de Washington Heights, quedó establecida la poderosa perspectiva del DFFNY, como un medio que promueve el conocimiento, reflexión, valoración y promoción de lo que es República Dominicana como cuna de escritores, productores, directores, actores y empresas cinematográficas.

Armando Guareño, ha demostrado una vez más, hasta donde es capaz de llegar el poder de un ideal y de unos valores que trascienden lo efímero, para magnificar el potencial de un país y dar las herramientas a una comunidad, en este caso a la diáspora dominicana, para sentir orgullo y establecer un prestigio con base en su riqueza humana, a la que efectivamente unió en torno al cine, desde el el martes 24 al domingo 29 de julio.
El DFFNYC rebasó las expectativas, promovió incluso la unidad latinoamericana, con la participación de talentos de diferentes nacionalidades, que en todo momento estuvieron disponibles para hablar no solo con los medios, si no con todo aquel que quisiera conocer más sobre el proceso creativo de las obras de cine, documentales, sobre sus historias personales, sus retos, sus logros, sus expectativas. Armando Guareño con el respaldo efectivo de su staff, ha construido no un puerto, sino un fuerte puente entre República Dominicana y la Capital del Mundo, un amplio puente de doble vía, para el intercambio cultura y a través de él, económico, educativo, social.

El cine unió a los creativos del llamado Séptimo Arte que con sus obras participaron en el festival, a las autoridades locales que reconocieron públicamente los esfuerzos y demostraron su apoyo, de los empresarios que patrocinaron en diferentes niveles esta iniciativa cultural, de los medios que aprovechamos para aprender y amplificar el mensaje, de una población que cada vez más busca lo suyo. El DFFNYC fue un gran grito para decirle a Hollywood “Nosotros también podemos hacerlo y podemos hacerlo con calidad”. Armando Guareño, Fundador y Director Ejecutivo del Festival ha escrito historia, logrando elevar con gran eficiencia el nombre de su patria natal y el de Latinoamérica.
Ha culminado exitosamente la séptima edición el DFFNY que presentó más de ochenta películas, proyectó en el escenario mundial de Nueva York estrenos mundiales, que tejió una red entre Washington Heights y Times Square, que unificó audiencias en Inglés y Castellano, que dio voz a los productores y estableció el diálogo entre ellos y la comunidad, que abrió y ocupó espacios como The New York Times para hablar de cultura latina, que dio voz a mujeres, inmigrantes, comunidades LGTB, a la vez que promovió la generación de recursos para la Ciudad de Nueva York, a donde llegaron decenas de actores y cineastas participantes.

Por méritos propios, el DFFNYC es el mayor evento cinematográfico de una diáspora latina en la Ciudad de Nueva York que rompe monopolios y es un ejemplo de trabajo para la promoción cultural y turística, así como de respaldo a los talentos creativos de una comunidad.
El DFFNYC culminó esta etapa el domingo 27 de julio, dejando establecidos nuevas conquistas y horizontes. Felicitaciones, muchas gracias, nos ponemos de pie y aplaudimos a este maravilloso festival que rompe monopolios, que integra y crea grandes expectativas de un futuro en donde el arte, la educación y la cultura son los pilares fundamentales para consolidar la presencia de los latinos en esta nación y en el mundo.

Para conocer sobre las películas ganadoras, les invitamos a visitar http://www.dominicanfilmfestival.com


























