En lo que va del 2022 la ciudad de Nueva York ha experimentado momentos dramáticos referente al tema de la violencia armada, una epidemia que incrementó con la llegada del COVID-19, y que hasta la fecha las autoridades no han logrado erradicar o disminuir.
Los actos violentos de tiroteos masivos o puntuales son alarmantes y las experiencias de las familias de las víctimas después de los actos delictivos son desgarradoras. Cada mes o año las cifras se superan a sí mismas y las autoridades de la ciudad concluyen que esta esfera cíclica requiere de más acción para “mantener a los neoyorquinos seguros”.
Cuando Eric Adams se postuló para la alcaldía de la ciudad de Nueva York dejó claro que su principal bandera de campaña era combatir el incremento de la violencia armada. La mayoría de sus discursos en los cinco condados estuvieron centrados en la seguridad pública, transmitiendo un mensaje de empatía entre la población al usar su pasado y experiencia como jefe de policía.
Si bien, el incremento de la violencia se ha dado en los últimos años mientras Adams era presidente del condado de Brooklyn. Ahora que ocupa el cargo político más importante de la ciudad, ha establecido en su corto periodo administrativo erradicar la delincuencia a través de un “Plan para poner fin a la violencia armada” en la ciudad de Nueva York.
Después de un poco más de tres semanas al mando de la ciudad y visitar algunos de los lugares donde han ocurridos varios hechos violentos, el plan de Adams presentado con urgencia desde la municipalidad, establece acciones a corto, mediano y largo plazo, en el que se incluyen a los gobiernos locales, estatales y federales.
El primero de enero, el mismo alcalde horas después de haber sido juramentado en Times Square, por la mañana del sábado realizó una conferencia de prensa debido a que un oficial del NYPD recibió un disparo en la cabeza (afortunadamente sobrevivió al ataque). Días después acaecieron otros incidentes violentos, de los que Adams ha hecho acto presencial.
Una mujer de origen asiático fue arrojada a las vías del tren por una persona sin hogar en la estación de Times Square, un niño recibió un disparo en El Bronx, una joven de 19 años originaria de Puerto Rico que trabajaba en un restaurante Burger King fue asesinada a tiros mientras robaban el dinero de la caja en Harlem, estos por mencionar algunos, han sido los incidentes violentos que han ocurrido este año en la ciudad de Nueva York.

Un acto violento que trascendió todos los niveles fue la semana pasada, cuando Lashawn McNeil, quien tenía un historial de antecedentes penales, asesinó a tiros a los oficiales de policía de origen dominicano, Jason Rivera y a su compañero originario del país, el oficial Wilbert Mora, producto de disparos recibidos por la misma persona.
McNeil un ex convicto de 47 años asesinó a los oficiales Rivera y Mora con un arma de munición de alta capacidad, que según datos del NYPD fue comprada ilegalmente el Baltimore.
Los detectives de la policía después de una orden de allanamiento también encontraron en la habitación de McNeil un rifle de asalto AR-15 cargado debajo del colchón, lo que representa para las autoridades otro desafío al combatir el tráfico ilegal de armas.
Los oficiales de policía que fueron asesinados en Harlem después de atender una llamada por una disputa de violencia doméstica, fue la gota que derramó el vaso de agua para que Eric Adams y su equipo, se apresurarán en presentar su estrategia.
El plan establecido por Eric Adams presenta numerosas propuestas de políticas públicas que está tratando de implementar al eliminar las armas de las calles para frenar el flagelo que azota la ciudad de Nueva York, abordar de inmediato la crisis de inseguridad y proteger a los neoyorquinos al crear una ciudad más segura y próspera.
“La violencia armada es una crisis de salud pública que continúa amenazando cada rincón de nuestra ciudad. La seguridad pública es la máxima prioridad de mi administración, por lo que eliminaremos las armas de nuestras calles, protegeremos a nuestras comunidades y crearemos una ciudad segura, próspera y justa para todos los neoyorquinos”, dijo Eric Adams durante la presentación del plan.
Adams atribuye que una pequeña porción de la población es quien ha impulsado el aumento masivo de la violencia en la Gran Manzana, generado por una causa sistémica que va más allá de los actos delincuenciales, especialmente en un momento que las autoridades dirigen su mirada en la recuperación económica.
Para dar cabida a este plan, Adams dice que, si se desea poner fin a esta crisis “se requerirá tanto intervención, como prevención”, creando estrategias de seguridad, sociales, económicas y educativas, pero principalmente poner fin a la crisis de las armas ilegales.
“Quiero ser claro, este no es solo un plan para el futuro, es un plan para ahora. No hay tiempo para esperar. Debemos actuar El mar de violencia viene de muchos ríos. Debemos contener todos los ríos que alimentan esta crisis”, afirmó Adams.
Este plan no lo pretende trabajar solo, sino que involucraría al NYPD, las agencias de la ciudad, los tribunales de justicia, a las autoridades estatales y federales y la comunidad.
Los cambios según Adams se verán rápidamente al reforzar la aplicación de la ley, y se desplegará una mayor cantidad de agentes policiales en las calles y las estaciones de metro.
Mientras que a largo plazo describe que es necesario invertir en el mejoramiento de las escuelas y los estudiantes que se han visto afectadas por el flagelo de la delincuencia, apoyar a las personas sin hogar, mejorar el acceso a los servicios de salud mental, cambiar o regular las actuales legislaciones estatales y federales, crear oportunidades de empleo de verano, entre otras iniciativas que incluyen también al NYPD.
Para asegurar que este plan se cumpla de manera intacta, Eric Adams ha dicho que esto no lo puede realizar solo, sino que necesita de la legislatura estatal y federal para trabajar unidos en una causa común. Necesitamos ayuda, necesitamos recursos, necesitamos respaldo”, agregó.
Aunque en la ciudad de Nueva York no hay fabricantes de armas, datos revelados en el plan indican que, desde el 1 de enero, los oficiales han sacado de la calle 350 armas ilegales, mientras que en el 2021 se confiscaron más de 6.000 armas.

Sin embargo, todos los días llegan nuevas armas en automóviles, autobuses y trenes, lo que provoca una inundación de armas en los 5 condados, por lo que Adams indica que es necesario detener en los puestos fronterizos del estado y la ciudad el flujo de estas armas.
El plan revela que el NYPD trabajará con las fuerzas del orden público estatal para implementar controles puntuales en entradas como, por ejemplo, la Autoridad Portuaria, estaciones de autobuses y trenes. También harán uso de sistemas tecnológicos que permitan identificar problemas, hacer un seguimiento de las pistas y recopilar pruebas.
Uno de los anuncios presentados en el plan y que ha causado mucha controversia, es colocar una mayor cantidad de policías en los barrios de la ciudad a través del mejoramiento de las unidades de seguridad pública con los llamados “Equipos de Seguridad Vecinal”, que estarán centrados en la violencia armada.

Se espera que estas unidades sean presentadas en las próximas tres semanas, estarán enfocadas directamente en los 30 recintos donde ocurre el 80% de la violencia.
Según Adams se evitará cometer los errores del pasado y estos oficiales que pertenecerán al NYPD, tendrán cámaras corporales, se les dará capacitación y mantendrán una supervisión mejorada.

Estas unidades de civil recibieron muchas críticas porque habían estado involucrados en el uso excesivo de la fuerza contra latinos y negros, mucho antes de que fueran eliminadas en el 2020 durante la administración del exalcalde Bill de Blasio, en pleno apogeo de las protestas en la ciudad de Nueva York por el asesinato de George Floyd.
La nueva integrante del Concejo Municipal, Tiffany Cabán, aplaudió algunos puntos presentados en el Plan de Adams, pero considera que es necesario buscar medidas fundamentales que no están ligadas a la policía para reducir la violencia.
“Vivienda garantizada, educación de alta calidad, alimentos nutritivos, empleo digno y bien remunerado, y los demás pilares de una vida digna y saludable”, son algunos de los puntos descritos por Cabán en contraposición a lo propuesto por Adams.
Mostró su preocupación al expresar que las medidas preventivas construidas sobre una base de “vigilancia y castigo”, son “ineficaces y peligrosas”, a las que se “opone enérgicamente”, a lo propuesto por Adams.
Una publicación del New York Times detalló que estas unidades fueron ampliamente vistas dentro del departamento como una fuerza de élite que produjo buenos resultados. Pero jugaron un papel muy importante en las búsquedas de millones de jóvenes negros y latinos en el apogeo de la era de parar y registrar. Y los estudios sugieren que la práctica, que muy rara vez producía armas, hizo poco para reducir los niveles de delincuencia.
Sin embargo, algunos expertos atribuyen que la experiencia de Adams después de pasar 22 años dentro del NYPD, lo convierte en la persona calificada para reconstruir la unidad de manera responsable. Sobre todo, porque también lideró varias acciones de cambio desde adentro de la institución por la discriminación y la brutalidad de algunos oficiales.
Tanto Eric Adams como la nueva Comisionada de policía, Keechant Sewell, han dicho que evitarán “los errores del pasado” e incluso tienen la intención incluso con el cambio de nombre de la unidad se integrarán dentro de ella a oficiales que son apropiados, capacitados y preparados para realizar este trabajo.

“Usé un chaleco antibalas durante 22 años y protegí a la gente de esta ciudad”, ha dicho Adams en varias ocasiones. “Yo era oficial de tránsito cuando comenzamos a reducir el crimen en la década de 1990.
No soy ajeno a este tema. Lo entiendo desde dentro y desde fuera. Yo sé cómo hacer esto. Nueva York lo ha hecho antes”, aseguró en su discurso desde City Hall.
En coordinación con las agencias de la ciudad van a promover la seguridad pública en terreno al nombrar una persona encargada en cada agencia de ofrecer “ideas y soluciones” que estén destinadas a ampliar los esfuerzos de seguridad.
Los trabajos descritos en el plan de Adams que están destinados a la prevención, se enfocan en trabajar con los jóvenes a través del lanzamiento de un Programa de participación y empleo juvenil para el verano de 2022.
Programas como “Fair Futures” según Adams, ayudarán a los jóvenes a tomar el camino correcto. Adams reveló que se asegurará que los profesionales de salud mental y hospitales reciban los fondos necesarios, ya que los Programas de Intervención de Violencia Basados en Hospitales, responden directamente a aquellas personas que ingresan a los hospitales con problemas criminales o de comportamiento.
Se ampliará este Programa a 10 hospitales adicionales en las comunidades que experimentan altas tasas de violencia armada. También redirigirá los recursos a la iniciativa implementada en la administración de Bill de Blasio, conocida como ThriveNYC, incluyendo a personas sin hogar que necesitan atención de salud mental con urgencia.
Eric Adams pidió a las autoridades estatales abordar la reforma de las fianzas y el sistema de prisión preventiva, donde se deba permitir a los jueces considerar la “peligrosidad del acusado” si representa una amenaza para la comunidad.
También el alcalde pidió que las autoridades consideren la legislación “Aumentar la edad” para que los jóvenes involucrados en pandillas asuman su responsabilidad por los delitos cometidos o la posesión ilegal de armas.

Adams argumentó que las personas mayores de 18 años envían como punta de lanza a los menores porque se amparan en esta legislación. Citó datos revelados por la ciudad que, en 2019 el 2,5% de todos los jóvenes menores de 18 años que fueron arrestados tenían un arma de fuego y en 2021, ese número fue del 10%.
Exige, además que, si una persona de 16 o 17 años es arrestado por un cargo de arma, la policía de Nueva York debe interrogarlo sobre cómo obtuvo el arma. En el caso que se niegue a responder, los fiscales deben tener la capacidad de acusar a la persona en el Tribunal Penal, en lugar del Tribunal de Familia, como sucede actualmente.
Parte del Plan de Adams incluye también a los legisladores federales para que aprueben leyes que exijan verificaciones de antecedentes en todas las ventas de armas. Convertir el tráfico de armas en un delito federal. Aumentar las sanciones para aquellos que hacen compras falsas o compran armas de fuego a alguien que tiene prohibido hacerlo legalmente.
“La ciudad de Nueva York ha recorrido un largo camino. Trabajamos mucho para convertirnos en la ciudad más segura de Estados Unidos. Y no vamos a dejar que eso se escape. No en mi tiempo. Tienen mi palabra, como su alcalde y como compatriota neoyorquino”, aseguró Adams en su discurso.
Eric Adams merece la oportunidad para erradicar la violencia




























