Eric Adams merece la oportunidad para erradicar la violencia

EDITORIAL

Después de varios incidentes violentos ocurridos desde el primero de enero en el que ha habido, niños, adolescentes y policías asesinados producto de los tiroteos masivos o puntuales, con armas de fuego ilegales. El alcalde Eric Adams, presentó un “Plan para poner fin a la violencia armada” en la ciudad de Nueva York.

Un tema que ha generado mucha discusión entre las autoridades locales, algunas de ellas le han brindado su total apoyo, mientras que otras han reaccionado con fuertes críticas por algunas acciones controversiales que se habían generado en el pasado.

Al momento que se discute sobre estos temas, ya sea en reuniones familiares o mesas políticas de negociación pública, se hace referencia a tres principales temas: la salud mental, el entorno cíclico de la violencia y el fácil acceso a las armas.

Si bien las legislaciones tanto de la ciudad como el estado han tratado de “poner mano dura” a este flagelo, la violencia armada no disminuye sino más bien aumenta.

Cuando Eric Adams se postuló para alcalde su estrategia de campaña estuvo basada en crear un mensaje de seguridad entre la población y combatir el tráfico ilegal de armas, una de las principales causas de muerte en la ciudad de Nueva York, que en los últimos años ha incrementado.

Esta epidemia de larga data ligada a la salud pública, hasta la fecha al parecer no se le ha encontrado una verdadera solución y el plan presentado por Eric Adams apunta a resolver en parte este problema.

Por lo general cuando ocurre un acto violento siempre se culpa a los políticos, la policía o las autoridades y que, por lo general, afecta con mayor ímpetu principalmente a las comunidades menos favorecidas.

La violencia con armas de fuego es un problema contemporáneo de derechos humanos que debe resolverse con una variedad de soluciones, lo que permitiría salvaguardar el derecho fundamental de todo ser humano: la vida.

El plan presentado por Eric Adams trata de trabajar en iniciativas que basado en su experiencia, van a contrarrestar la violencia armada, la facilidad con la que las personas pueden conseguir un arma, crear programas y políticas públicas que vayan a disminuir, y ojalá algún día, erradicar la violencia armada en jóvenes que desde temprana edad se involucran en pandillas.

La ciudad de Nueva York se encuentra en una encrucijada, primero, por la facilidad con que las personas pueden conseguir armas de fuego de alto calibre, y segundo, por los momentos dramáticos que han causado tragedia y dolor por los altos niveles de actos delincuenciales.

Mientras Eric Adams presentaba con urgencia su Plan, también mencionó una serie de medidas de control de armas que tienen su génesis en las fronteras del estado y de otros problemas evidentes de la ciudad generados por la salud mental de las personas.

Dentro de los planes para combatir esta “epidemia”, que ha dejado dolor y luto en las familias neoyorquinas, Eric Adams pretende, transferir recursos a la División de Supresión de la Violencia con Armas del NYPD, una unidad altamente especializada dentro de la Oficina de Detectives encargada de confiscar armas ilegales y construir casos contra transportistas y traficantes ilegales.

Sus planes incluyen trabajar directamente con esta oficina, para discutir los patrones y las causas que llevan a las personas a cometer delitos con armas de fuego.

En este aspecto, es muy importante también trabajar de la mano con las organizaciones sociales en contra de la violencia y junto con la comunidad, de tal manera que en conjunto estén enfocados en sacar las armas ilegales de las calles.

También su plan impulsará acciones en toda la ciudad, con los recursos dedicados y el enfoque necesario para manejar y litigar casos de armas ilegales, y así, ayudar a lograr que estos casos se resuelvan más rápidamente en nuestro sistema judicial.

Con toda esta situación que se vive en la ciudad, los neoyorquinos no se sienten seguros en las calles, ni tampoco en sus hogares. Pero el plan presentado por Adams pretende desarrollarlo con éxito y disminuir la criminalidad.

El plan de Adams está centrado en mejorar la comunicación y la coordinación entre CMS y NYPD, para prevenir las represalias violentas una vez que ha ocurrido un tiroteo.

Esto incluye convocar a líderes del clero y funcionarios encargados de hacer cumplir la ley de toda la ciudad para que, en conjunto con la alcaldía, trabajen en iniciativas de seguridad pública, especialmente en los puntos críticos.

Para combatir agresivamente los picos de crimen antes que se salgan de control y existan enfrentamientos armados, cambiará a los detectives y otros oficiales de las áreas de baja criminalidad a los puntos calientes de la delincuencia.

Basándose en su experiencia en el servicio y gestión pública, aumentará significativamente los fondos para la Oficina de la Ciudad para Prevenir la Violencia con Armas de Fuego.

Ciertamente en este aspecto y lo descrito en el plan, la modestia no da cabida contra quienes quieran hacer de Nueva York un refugio de la delincuencia.

El tema de la violencia armada fue una de sus principales promesas y Eric Adams espera cumplirla a cabalidad, enfocándose en los perpetradores y creadores de esta epidemia local.

https://impactolatino.com/crisis-de-violencia-epidemia-mortal-alarmante/

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