No me referiré aquí a aquellos que rechazan vacunarse, aquellos que están jugando a la ruleta rusa, y es su derecho jugar con la lotería de la muerte. Lo que no es su derecho es que con ello también apunten el virus mortal hacia mí, a mi familia o a su entorno.
Tiene razón el Presidente en que se le esté acabando la paciencia, ya que no ponen en peligro solamente a mí, a mi familia o a su entorno, ponen en peligro a millones al permitir que el virus de la muerte evolucione, y para ser honestos, señor presidente, a muchos se nos está acabando la paciencia, y la rabia no es buena consejera, es mala para la convivencia y puede saltar, artera, sobre una sociedad si un aprendiz de autócrata intenta encauzar la cólera para apoderarse del poder.
Me referiré aquí a los ya vacunados, a los que afortunadamente hemos tenido acceso a la vacuna, me referiré a aquellos que, ordenadamente y en orden de prioridades, nos hemos puesto la primera y segunda dosis. Me referiré aquí a aquellos que al cercarse los 8 meses de la segunda dosis hemos ido perdiendo, en parte, las defensas.
Afortunadamente los científicos alertan y una tercera dosis ya está disponible para aquellos con inmunodeficiencia, aquellos que más peligran.
Tras ello siguen los mayores de 65, segunda masa de ciudadanos en peligro, y tras ellos los mayores de 12 años.
Y es a ello a lo que quiero referirme. Un día el presidente anunció que a partir del 20 de septiembre la tercera dosis de la vacuna estaría disponible para los mayores de 65.
Hablemos a calzón quitado, no es que una mañana el presidente se haya levantado de buen humor y al bajar del lecho matrimonial le haya dicho a la primera dama: hoy decidí proteger a todos los adultos mayores y he fijado una fecha para comenzar la vacunación masiva: el 20 de septiembre.
No crea que el anuncio del presidente sea una salida de buen humor, seguramente consultó con los científicos, y en ellos confiamos, seguramente consultó al Dr. Fauci, quién declaró que una tercera dosis es positiva y eleva la protección contra el virus.
El 20 de septiembre, en 5 días, los mayores de 65, y luego le seguirían los otros quienes se sentirían más seguros y enfrentarían la vida con mayor optimismo.
De pronto, sorpresivamente, el 20 de septiembre desapareció del calendario y partió a las calendas griegas. Estamos esperando más estadísticas, nos dicen. ¿Y quién trae las estadísticas?, preguntamos. Godot, nos responden.
Están bien protegidos, nos dicen, si se contagian no morirán, o, pocos morirán, se enfermarán levemente, imagino que las secuelas igualmente serán leves, por lo que secuelas hay, y de ello efectivamente no hay estadísticas, el Covid es una peste nueva, las secuelas las veremos en los años que vienen. Lo que no nos dicen es que tenemos la posibilidad de infectarnos y enfermarnos como perros y, peor aún, de infectar y poner en peligro a nuestros seres queridos.
¿Qué hay tras la desaparición de la fecha para que los mayores de 65, y aquellos que han tenido dos dosis puedan comenzar a vacunarse? Las informaciones sobre el Covid se hacen raras, pregúntenle a Godot, nos dicen socarronamente.
Hablemos a calzón quitado. Es costumbre de los gobernantes no hablar de aquello que afecta su popularidad; el ego y el cálculo politiquero es humano. Por ejemplo, se evita hablar de las mujeres de Afganistán, más aún se trata de poner un velo sobre Afganistán, la guerra de veinte años y la vergonzosa retirada, no por ser retirada, por la forma en que se llevó a cabo.
Se intenta ocultar la realidad, no necesariamente mentir, ocultar lo que ya saben. Por ejemplo, en los comienzos de la pandemia se nos dijo que las máscaras no eran necesarias, la verdad de la milanesa es que sí eran, y son necesarias, lo que no se nos dijo es que en aquel momento no se disponía de una cantidad suficiente de máscaras para proteger a aquellos que en la primera línea de batalla estaban más expuestos. Hasta el día de hoy hay gente que piensa que no son necesarias y desafían el virus y de paso nos ponen en peligro, cuando era tan fácil decir la verdad y añadir: cuando haya máscaras suficientes para todos, úsenlas, son necesarias, más aún, son indispensables.
Hoy, para no dar una fecha de comienzo de otra vacunación masiva, se escudan en estadísticas que no muestran, y nadie sabe cuándo llegarán, para hacer desaparecer lo que parecía una necesidad: una tercera dosis de la vacuna en el momento en que las defensas bajan. Ojo, no solamente los anticuerpos bajan, un sentido de falsa seguridad crece y nos hace olvidar las medidas elementales a tomar para protegernos, las máscaras caen, la distancia social se acorta.
No mienten, ocultan. No se sabe:
- si no se dispone de las vacunas suficientes para todas las personas
- si las que hay se están guardando para los 80 millones de empleados públicos, o con empleos en empresas que vendan al Estado, a los que se les obligará a vacunarse. Que quede claro, no es un ataque a las libertades del individuo, es un ataque al virus para evitar su propagación, es una medida sanitaria para proteger al conjunto de la población.
- si se están guardando para los militares, a los que se les vacunará, y no es un problema de una orden militar irracional a la que se puedan oponer, es un problema de que estén protegidos y no se infecten o infecten a otros en caso de ser necesarios para ayudar a salvar vidas durante una catástrofe natural.
- si se reservan para los reluctantes que escuchen el llamado de la razón y acudan en busca de una primera dosis
- si se reservan para enviarlas a los países que no han tenido acceso a la vacuna para ayudarlos y evitar su propagación a nivel mundial, y ello sería justo y necesario.
Hablemos a calzón quitado, no se sabe cuál es la razón científica tras ello, lo que sí se sabe es que cuando se oculta la verdad, cuando no se habla claro se desconfía del gobierno y sus instituciones, la rabia monta, y la rabia es mala consejera.
Cuando no se habla a calzón quitado se toma la ciencia en sus manos y se busca derrotar a la burocracia.
Como al comienzo cuando se buscaba incansablemente las máscaras, hoy se busca la tercera dosis, y entre nosotros, quien busca encuentra, mal que mal se trata de nuestras vidas y Godot puede llegar muy tarde.
* Escritor y director de teatro chileno, miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Reside en los EE. UU.
https://impactolatino.com/biden-ordenara-vacunacion-obligatoria-de-todos-los-empleados-federales/


























