Por Antonio Martín Guirado
Desde la moda en el vestir hasta las formas de celebración o los modos de comportamiento. El sentir latino va calando en muchos lugares de Estados Unidos.

Hay 50,5 millones de hispanos en EEUU, un país habitado por 308,7 millones de personas. Es decir, hay un hispano por cada seis habitantes y la influencia de esta población en la sociedad estadounidense es palpable a todos los niveles, especialmente en el apartado gastronómico.
Pero más allá de la comida, hay aspectos que poco a poco han ido tomando forma en el día a día de esta sociedad, donde la mezcla de culturas en sus urbes más pobladas, como es el caso de Nueva York, Miami o Los Ángeles es una realidad.
"Todos los latinos que hemos contribuido a este país estamos representados, de una manera u otra, en cada cosa que sucede en él", dijo Isabel Rojas Williams, socióloga chilena y directora ejecutiva de Mural Conservacy of Los Angeles (MCLA), un grupo encargado de preservar el arte en las calles de esa ciudad.
"Si tomo el desayuno, en cualquier restaurante sirven comida de influencia mexicana, de países de Centroamérica y de todas las etnias del mundo. Pero la influencia va más allá: si hoy día no hablas español, ganas menos. Abogados, médicos, educadores... si son bilingües en español, ganan más dinero y gozan de más beneficios sociales", apuntó.
INFLUENCIA LATINA
Williams pone como ejemplo el arte como elemento novedoso en la sociedad americana. En Los Ángeles, especialmente en el centro de la ciudad, donde se erige su zona más antigua, hay numerosos murales con grafitis y pinturas cuyo significado va más allá de su apariencia exterior y que son protagonistas de numerosas exposiciones cada mes, visitadas por cientos de americanos.
"Donde vayas verás murales de influencia latina que cuentan la historia de esos paÌses; son como libros abiertos para la gente, que permiten entender la historia de cada uno de ellos", manifestó la socióloga.
El "Muralismo" fue adoptado por las masas como arma para expresar ideas, el descontento político y la discriminación, principalmente entre 1960 y 1970. Ahora son las nuevas tecnologías las que hacen que la población se agrupe y distribuya su manera de pensar, vestir y comportarse, comenta Williams.
En prácticamente todos los aspectos de la sociedad estadounidense se puede notar ese toque latino, ya sea en eventos deportivos donde se hace "la ola", festividades en las que las tradiciones locales abren sus puertas a opciones culinarias exóticas o en clubes nocturnos donde se baila salsa, reguetón, merengue o bachata.
"Es incuestionable la influencia latina en cualquiera de las expresiones deportivas en EE.UU", dijo Fernando González, periodista mexicano de ESPN Deportes. "En el fútbol es muy claro ver cómo se adoptan ciertas costumbres como propias. El caso más claro es el famoso canto de "¡Puto!", que cantan los aficionados cuando el portero del equipo visitante está por despejar", apuntó.
Esa expresión nació en México y ahora es común escucharla en cualquier estadio donde juega la selección mexicana o en el propio Home Depot Center, sede de Los Angeles Galaxy de David Beckham.
COSTUMBRES DE IDA Y VUELTA
Si hablamos de festividades, el ejemplo más notable de esta fusión es del Día de Acción de Gracias, una fiesta sin las implicaciones religiosas de la Navidad.

"Latinos y no latinos nos juntamos y celebramos porque nos queremos. El pavo lo cocino a mi manera chilena, pero invito a 36 personas a mi casa, de distintos credos y religiones, que traen su plato favorito, ya sea de México o Argentina", sostuvo Williams.
Posiblemente esa noche no sea la opción predilecta para muchos a la hora de bailar, pero sí lo es el resto del año y cada vez con más fuerza.
"Los ritmos latinos son pegajosos y transmiten buenas energías", dijo Marisol Najarro, una salvadoreña que trabaja en la agencia de relaciones públicas VPE. "Ahora que vivo en EE.UU veo que los americanos cada vez los aceptan más en discotecas, en la televisión y en la radio", añadió.
Najarro recuerda que cuando llegó por primera vez al país, en 2008, nunca escuchó canciones en español en los clubes que visitó.
"Ahora voy con amigos y bailamos un par de canciones de Enrique Iglesias, Shakira o Pitbull en un bar americano", apuntó esta asidua a las discotecas latinas de la ciudad, en las que asegura que cada vez ve a más estadounidenses debido, en parte, a los duetos protagonizados por artistas americanos y latinos.
Precisamente a la hora de bailar los latinos apuestan por una vestimenta que exprese con claridad su personalidad jovial y extrovertida.
"Mi tía siempre me decía que la percha influye mucho en el ropaje", recuerda la dominicana Ángela Carrasco, una publicista volcada en temas de moda, quien asegura que "las curvas de la mujer latina sobresalen ante cualquier pequeño vestido negro que se ponga una americana común".
Según Carrasco, diseñadores como Carolina Herrera y Óscar de la Renta han marcado la pauta en el estilo latinoamericano y le han agregado espacio para las caderas y quitado pulgadas para acomodar las pequeñas cinturas a los vestidos que forman parte de sus colecciones, tan reclamadas en EE.UU.
Todo esto es sólo el principio, ya que la Oficina del Censo calcula que para 2050 habrá en el país unos 100 millones de latinos, casi el 25 por ciento de su población total.


























