Con Trump, grandes empresas decidirán si vivimos o morimos

En una fría mañana de Indianápolis, Kiah Morris se para frente a la sede de la compañía de seguros médicos Elevance/Anthem Blue Cross Blue Shield, junto con cientos de otros. Como ella, se han venido de todo el país para reclamar su derecho a la salud.

"¿Quiénes son ustedes para decidir si vivimos o morimos?", gritó, recordando cómo su esposo, un hombre fuerte y trabajador, fue negado los tratamientos necesarios para una grave condición cardíaca cuando su seguro privado calculó que las ganancias valían más que su vida.

A miles de kilómetros, en Minneapolis, Jenn Coffey, una ex representante estatal de New Hampshire y técnica de emergencias médicas, comparte su frustración en las oficinas de UnitedHealth, la mayor y más rentable compañía de seguros médicos del país.

Diagnosticada con cáncer de mama y el síndrome de dolor regional complejo (CRPS), Jenn y su médico pasaron meses suplicando a UnitedHealth por una infusión para aliviar su sufrimiento. Pero su plan Medicare Advantage, que es pagado por el gobierno con nuestros impuestos, pero administrado por esta compañía privada, repetidamente le negó la atención.

"¡No quiero morir!", clamaba Jenn, recordando con angustia cómo se vio obligada a vender las últimas pertenencias de valor que tenía para pagar sus medicamentos, mientras UnitedHealth celebraba un nuevo récord de ganancias, más de $32 miles de millones de dólares por el año, al mismo tiempo que le negaban su tratamiento.

Se me rompe el corazón cuando escucho historias como las de Kiah y Jenn. Por eso nuestra organización, People’s Action, organiza campañas y acciones para ayudar a personas cuando se les niega el tratamiento. Muchas veces para ellos es una cuestión de vida o muerte.

La triste realidad es que Kiah y Jenn son solo dos de los millones de personas que nos encontramos atrapados en un sistema de salud que da más prioridad a sus ganancias que a nuestras vidas. Sabemos que las compañías privadas como Elevance y UnitedHealth niegan tratamiento médico a sus clientes a niveles de hasta más de 250 millones de veces al año.

Y Donald Trump, si vuelve al poder, quiere otorgar aún más dinero a compañías como Elevance y UnitedHealth, para que tengan el poder de vida o muerte sobre nosotros. Como parte de su #Proyecto2025, obligará a los que tienen Medicare a recibir su tratamiento médico administrado por compañías privadas, que piensan en sus inversores antes que en nuestra salud.

El plan de Trump también busca acabar con las protecciones para personas con condiciones preexistentes, lo que dejaría a millones sin acceso a la atención médica que necesitan.

Además, impondría un nuevo impuesto al seguro de salud para aquellos que obtienen su seguro a través de sus empleadores, incrementando los costos de salud para la gente trabajadora.

También impondrá restricciones severas al cuidado reproductivo, empoderando al gobierno para monitorear nuestros embarazos, con la amenaza de llevar en juicio a las mujeres que opten por abortar. Permitiría a los empleadores negar a los trabajadores acceso a anticonceptivos.

Si se implementa, el Proyecto 2025 dejará a millones de personas sin acceso a la atención médica esencial, y hará subir los precios de los medicamentos, arrojando a los más vulnerables a las garras de un sistema que antepone el beneficio corporativo a la vida humana. Todo esto afectará aún más a las familias latinas, que suelen no recurrir al tratamiento médico cuando sus seres queridos tienen otras necesidades.

En los últimos años, el gobierno del presidente Biden y la vicepresidenta Harris ha logrado frenar la mala influencia de las aseguradoras privadas para mejorar nuestro sistema de salud. Han bajado el costo de medicamentos esenciales como la insulina, y han empoderado a Medicare para negociar costos aún más bajos para nosotros.

Son pasos pequeños pero importantes, que pueden abrir camino hacia la creación de un sistema de Medicare para todos, que ofrecerá en este país, por fin, la atención médica de calidad a todos cuando lo necesiten.

Esto nos debe recordar de que, la decisión que tomaremos en las urnas este noviembre no solo influye en las políticas de los próximos años, sino que también en nuestra salud. Por esto, es fundamental que hagamos todo lo posible para prevenir que Donald Trump y sus aliados vuelvan al poder.

Si queremos cuidado médico adecuado, debemos elegir a aquellos que están dispuestos a luchar por un sistema de salud justo y equitativo, en vez de uno que esté a favor de enriquecer a las compañías privadas al costo de miles de vidas.

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