
Por Armando Bermúdez
IMPACTO LATINO
En plena Semana Santa, parece cinismo de Judas y repulsivo, que los conservadores republicanos se autodenominen “compasivos” con sus semejantes. Estos conservadores son “cristianos” de palabra, porque no escuchan ni practican el mensaje cristiano:
“En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Mas bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20: 35).
Moisés se identificaba como forastero en tierra extranjera (Éxodo 18: 3) y Abraham en Génesis 23: 1-6 se llama Dignidad de Abraham, aunque era extranjero. En Éxodo 22,20 y 23 llama a no maltratar ni explotar al emigrante.
Pero los conservadores “compasivos” en realidad tienen poco o nada de “cristianos compasivos”, porque no creo diga que son ‘budistas compasivos’, ‘hinduistas compasivos’, ‘islámicos compasivos’, ‘taoístas compasivos’.
Pero en términos estrictos nuestros “conservadores compasivos” carecen de la esencia compasiva cristiana de amor por sus semejantes, por lo que no son compasivos (tal vez compulsivos), empezando por Mike Pence, el vicepresidente que hace de cola del ratón anti-inmigrante.
A casi todos los de este grupo, les interesa un comino separar a una madre o un padre de sus hijos, porque llegaron huyendo de la violencia y escasas oportunidades de sus países de procedencia.
Mejores y reales cristianos, los puede encontrar en cualquier barrio de Queens, Bronx, Brooklyn, alto y este de Manhattan, y cruzando el rio en New Jersey. Ojalá la Semana Santa haga reflexionar y cambiar a estos fariseos y falsos compasivos, émulos modernos de Judas.


























