CLAVES PARA UN BUEN REGRESO A CLASES

CLAVES PARA UN BUEN REGRESO A CLASES

Como ayudar a sus hijos a conseguir el mejor rendimiento y desarrollo.

 

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La enseñanza de los niños no sólo es competencia de los profesores: los padres deben asumir su responsabilidad de participar de una forma activa en la actividad educativa de sus hijos, y ser el ejemplo de aquello que esperan que los niños imiten y respeten.

La influencia que los padres pueden ejercer en el desarrollo integral de sus hijos es fundamental.

El proceso de aprendizaje comienza incluso antes de nacer, y continúa durante toda la vida, y son los padres quienes han de establecer un ambiente familiar adecuado y crear las mejores condiciones de aprendizaje que permitan al niño que consiga desarrollar todo su potencial.

Renovar y llenar la mochila de ilusiones es una tarea propia de los padres cuando los niños tienen que volver a coger los libros o cuando se inician en la aventura del aprendizaje.

La vuelta a la escuela es ya un hecho para muchos niños, conseguir que ese regreso sea sereno, divertido y estimulante no es sencillo, pero hay que establecer pautas para que los niños así lo vean.

Hablar con el profesor debe ser una actividad habitual para los padres y conocida por los hijos.

De esta manera, se potencia el conocimiento de lo que hace el niño en el colegio, se conoce más sus comportamientos fuera de casa y en contraprestación el niño ve que la conexión entre ambos ambientes, familiar y escolar, va unida y que en su educación participan todos.

Durante la educación infantil, una etapa preparatoria para la escolarización obligatoria, los niños van familiarizándose con lo que aprenderán en el siguiente período educativo, y comienzan a realizar ejercicios de escritura y lectura acordes a su edad.

En estos años se procura sentar las bases para que los niños desarrollen sus aptitudes mentales y físicas, e importa más que la mera instrucción una acción educativa global, que favorezca la adaptación del pequeño al medio natural y social, formando hábitos y actitudes y encauzando su emotividad mediante el juego y el contacto con la realidad.

Para preparar al niño de forma positiva, hay que mostrarle cierta alegría, porque ya se está haciendo mayor y va al cole de los mayores, mencionarle los beneficios del cambio y explicarle que va a aprender más cosas y tener más responsabilidad, podrá llevar sus lápices de colores o una nueva mochila y conocerá a otros amiguitos.

Si le presentamos al menor la entrada al cole más como un reto que se puede superar que como una prueba difícil, y si le mostramos confianza en él y en que está preparado para este cambio, estará más dispuesto a ir por fin al cole de los grandes.

Los padres deben mostrarle a sus hijos que están orgullosos de ellos y de cómo han crecido.

Cuando los pequeños lleguen a casa han de preguntarles qué han aprendido y sentirse alegres y sorprendidos de sus nuevos descubrimientos.

De este modo el menor vivirá los cambios, como una cosa divertida, positiva y beneficiosa, y sentirá que está preparado para dichos cambios.

 

 

La influencia que los padres pueden ejercer en el desarrollo integral de sus hijos es fundamental.
La influencia que los padres pueden ejercer en el desarrollo integral de sus hijos es fundamental.

 

MOTIVACIÓN

La motivación es fundamental para determinar los esfuerzos y el interés que el niño mostrará por aprender.

El niño ha de sentir que forma parte con su familia de un equipo, que trabaja hacia una meta: progresar en los estudios.

Los padres deben intentar conocer al máximo a sus hijos: saber qué les gusta o disgusta, cuáles son sus opiniones, convicciones, experiencias y deseos, y actuar de forma que los niños se sientan queridos, entendidos y respetados.

Al existir un vínculo positivo, el niño tratará de seguir las sugerencias, e imitar las conductas paternas y maternas.

Todo lo que se diga o haga, tiene un gran impacto en el desarrollo infantil, por lo que los padres deben tener una actitud positiva hacia el aprendizaje y ser modelos de buenos hábitos.

En el proceso de aprendizaje, como en otras áreas de la vida familiar, no importa lo que los padres son sino lo que hacen.

Hay que crear una rutina predecible en casa, con momentos y horas determinados para levantarse y acostarse, para las actividades extraescolares y el sueño, así como una organización del tiempo adecuada.

Esta previsibilidad en el estilo de vida va proporcionando seguridad y autocontrol al pequeño.

Los padres han de establecer expectativas claras y criterios elevados, inculcando a los hijos que hay que hacer siempre lo mejor que uno pueda.

Hay que pedir a los hijos un nivel de exigencia alto y ayudarles a sentir que el esfuerzo y el aprendizaje son necesarios, valiosos y hasta excitantes.

El niño ha de experimentar la satisfaccieon que produce un trabajo bien hecho y lo inaceptable que resulta una tarea descuidada o incompleta.

La idea clave es que lo hagan siempre lo mejor que puedan.

 

 

Los padres deben asumir su responsabilidad de participar de una forma activa en la actividad educativa de sus hijos.
Los padres deben asumir su responsabilidad de participar de una forma activa en la actividad educativa de sus hijos.

 

SEMBRAR EL ÉXITO

Una familia puede condicionar hacia el fracaso de por vida, cuando sus expectativas respecto al niño son bajas, ya que ello afecta la motivación y la imagen que el niño posee de sí mismo.

Los padres han de demostrar a los hijos que se sienten muy orgullosos de ellos cuando consiguen el nivel establecido.

Otra forma en que los padres pueden ayudar a sus hijos, consiste en desarrollar en ellos, la sensación de competencia, inculcándoles que son capaces de realizar una tarea difícil y que pueden superar cualquier desafío.

Cuando el niño adopte la actitud de "puedo hacerlo", hay que alentarle para que esta conducta se mantenga en él.

Los niños necesitan experimentar el éxito y comprender que para conseguirlo se necesita un trabajo sostenido.

También han de sentir el fracaso, pero no como una pérdida de confianza en sí mismos, sino de una forma positiva, como una vivencia de la cual pueden aprender a mejorar y que les va a ayudar a enfrentarse con éxito a las adversidades, frustraciones e injusticias que puedan experimentar en el futuro.

Los pensamientos negativos que el niño tiene, minan su confianza y desarrollo, y refuerzan la posibilidad de que se suceda un fracaso tras otro.

Por ello es imprescindible sustituir estos pensamientos por otros positivos que le lleven a comprender que si persiste en sus esfuerzos logrará sus objetivos y se verá recompensado.

El mensaje debe ser "tu puedes, lo conseguirás", pero en ningún caso: "eres incapaz, ya has vuelto a fallar".

 

 

La lectura es crítica en el desarrollo de los niños.
La lectura es crítica en el desarrollo de los niños.

 

CURIOSIDAD Y INTERÉS

Es importante elogiar a los niños: hablar de las ideas, del esfuerzo realizado y de sus logros eleva su autoestima, y así se sienten reforzados, por lo que intentarán conquistar nuevos objetivos.

Asimismo, los padres pueden ayudar a sus hijos poniéndoles a su alcance distintos medios de información, como fotos, revistas, periódicos, libros ó programas informáticos: incluso la televisión o los videojuegos pueden ayudar a los niños en su desarrollo integral, siempre y cuando sean didácticos y el uso de estas fuentes de aprendizaje no sea indiscriminado sino controlado.

Responder a las preguntas que formulan los niños, y animarles a que resuelvan sus propias dudas, es otra forma de ayudarles a que aprendan mejor.

Otro objetivo importante es fomentar la capacidad de pensar en el niño.

Para ello hay que aplicar e inculcarles la observación, el razonamiento sobre las causas y efectos de las acciones, la clasificación y la comparación, así como la inferencia, la imaginación, la creatividad y la resolución de problemas.

La capacidad de pensar se desarrolla en diferentes etapas que se basan en la edad y las experiencias infantiles.

Los padres pueden ayudar a sus hijos a desarrollar esa capacidad, creando un ambiente familiar que apoye no sólo los trabajos escolares, sino que fomente la curiosidad intelectual, la excitación del descubrimiento y el placer de descubrir las cosas por sí mismo.

 

Cuanto mayor sea la frecuencia con que el niño alcanza sus objetivos, más motivado se vuelve.
Cuanto mayor sea la frecuencia con que el niño alcanza sus objetivos, más motivado se vuelve.

LA CREATIVIDAD

La creatividad se caracteriza por un estilo de pensamiento inventivo, flexible y libre.

Estudios científicos han demostrado que se puede aprender a ser creativo, y que las personas que tienen desarrollada esta capacidad aumentan también su capacidad de liderazgo, persistencia e iniciativa.

Para fomentar esta capacidad, conviene mostrar al niño, actitudes que valoren el pensamiento creativo, ya que la creatividad es una forma de superar problemas y mejorar la calidad de vida.

Cuando un niño recurre a sus padres con algún problema, hay que tratar de no darle la solución de modo fácil e inmediato.

Para su aprendizaje es crucial que sea el mismo niño quien encuentre la respuesta adecuada, y así aprenderá que puede controlar su entorno en lugar de ser controlado por él.

Otra alternativa que tienen los padres para fomentar toda la potencialidad de sus hijos, es permitirles que exploren y descubran, que descarten ideas que no correspondan y que busquen otras mejores y dejar que asuman ciertos riesgos.

Ayudar a los niños a que se fijen metas y se esfuercen por alcanzarlas, hace que desarrollen su sensación de competencia y autoestima.

Cuanto mayor sea la frecuencia con que el niño alcanza sus objetivos, más motivado se vuelve.

Por esa razón hay que controlar que las metas fijadas sean realistas y alcanzables.

 

LOS EXÁMENES

Los controles y exámenes los efectúan los profesores para diagnosticar problemas de aprendizaje, conocer las capacidades y aptitudes del escolar, para observar si se han cumplido los objetivos programados y para determinar las calificaciones.

Ante un examen, es básico que los niños lean las preguntas despacio y con cuidado.

Es preferible que no dejen preguntas sin contestar, aún cuando no estén seguros de que la respuesta sea correcta.

Además, es imprescindible que usen el tiempo de una manera inteligente: si una pregunta es difícil, hay que pasar a la siguiente y volver de nuevo a ella sólo si queda tiempo al final.

Los padres pueden ayudar a sus hijos a preparar un examen aconsejándoles algunas técnicas de estudio eficaces, como leer los temas en voz alta, hacer esquemas y resúmenes escritos y repetir los conceptos para memorizarlos, así como utilizar rimas y asociaciones para recordar fácilmente.

Estudiar el día antes del control es contraproducente, es un mal hábito de trabajo que tiende a aumentar la ansiedad en el niño.

El estudio es más eficaz cuando se repasan a diario los temas nuevos trabajados en el colegio.

 

ESTUDIAR MEJOR

Uno de los aspectos cruciales para el éxito de los estudiantes en el nuevo curso consiste en estudiar de la forma más eficaz posible.

Tanto los alumnos como sus padres y educadores,  deben tomar consciencia de que contar con unos recursos básicos para estudiar, sumados a la voluntad y a la perseverancia, no sólo son la llave del éxito académico, sino que facilitan el aprendizaje, ya que muchas dificultades para aprender se deben a la falta de un método o a que éste es inadecuado.

Las técnicas de estudio son atajos que facilitan el aprendizaje y hacen que, con un ahorro de tiempo y esfuerzo los resultados de un trabajo sean mejores, pero para que el estudio resulte eficaz y se convierta en un hábito, el estudiante se ha de implicar seriamente.

Los estudiantes han de saber que la motivación personal, el hábito de trabajo, la voluntad, la autodisciplina y el conocimiento de las técnicas de estudio son tan importantes como su propia capacidad intelectual a la hora de salir airoso en los estudios.

Los padres deberían de inculcarles estas actitudes y motivaciones con un talante positivo.

Además, para un buen estudio, es muy importante todo aquello que rodea a un estudiante a nivel emocional: el ambiente familiar y su adaptación escolar y social.

Los padres deben de crear un ambiente de silencio en casa mientras su hijo estudia, evitando la televisión, el teléfono y mandarle a hacer encargos o a controlar a los hermanos pequeños que están jugando.

Si la habitación de estudio es compartida, deben promover que haya entre los hermanos un pacto de respetar el silencio en las horas de trabajo.

Los padres han de hacerles sentir a sus hijos que valoran el tiempo de su estudio como algo importante.

Planificar y la organización de tiempo es un trabajo que ha de hacer al comenzar el curso confeccionando un plan de estudio personal, preferentemente semanal, cuando conozca el horario de clases y las actividades extraescolares que realizará.

Una buena planificación ha de distribuir el tiempo de forma equilibrada entre el estudio, el tiempo libre y el descanso.

Asimismo, los padres han de saber dosificar la cantidad de actividades extraescolares, especialmente si éstas van en detrimento del tiempo diario que, necesariamente, su hijo ha de dedicar al estudio.

Los mayores deben insistir ante su hijo sobre la importancia de  planificar y el esforzarse, ya que sin un aprovechamiento racional del tiempo, sin esfuerzo, sin atención en clase y sin dedicación en casa, no son posibles los aprendizajes sólidos.

Es vital que el estudiante consiga el hábito de la lectura, leyendo un poco cada día, y que le abra a nuevos horizontes, despierte su creatividad y le permita viajar por mundos desconocidos, además de consolidar sus habilidades lectoras y fomentar que su vocabulario sea cada vez más extenso y su expresión oral más fluida.

Y será más fácil que los hijos consigan el gusto por la lectura si en su casa ven que sus mayores disfrutan leyendo y lo contemplan como una actividad habitual.

 

El internet se ha convertido en una herramienta de estudio y consulta que utilizan niños y jóvenes por lo que los padres deben de estar pendientes de cuál es el uso que dan los hijos a sus dispositivos electrónicos.
El internet se ha convertido en una herramienta de estudio y consulta que utilizan niños y jóvenes por lo que los padres deben de estar pendientes de cuál es el uso que dan los hijos a sus dispositivos electrónicos.

 

 

PROTEJA A SUS HIJOS

El internet se ha convertido en una herramienta de estudio y consulta que utilizan niños y jóvenes por lo que, en el arranque de curso, los padres deben de estar pendientes de cuál es el uso que dan los hijos a sus dispositivos electrónicos.

En cualquier época del año los padres deben permanecer alerta a cualquier signo que pueda indicarles que sus hijos se sienten incómodos cuando navegan por la red, cambian de comportamientos o pueden estar expuestos a un peligro derivado de su actividad digital.

Los mayores no deben despistarse ni relajar la vigilancia de los menores, tanto en las vacaciones de verano como durante la nueva etapa lectiva, cuando pueden adquirir mayor virulencia ciertas amenazas, como el acoso electrónico o conductas desajustadas como la adicción tecnológica.

Uno de  los peligros a los que se enfrentan los jóvenes en el internet en el curso escolar es el ‘cyberbullying’, que incluye el acoso a través de mensajes directos hacia la víctima, la humillación pública en foros de internet, la creación de información falsa para desprestigiarla, suplantar su identidad para publicar contenidos en sus redes, desvelar información privada o grabar en vídeo una agresión y publicarla en internet.

Otra de las principales amenazas en línea es el ‘grooming’, una de cuyas variantes más habituales es la posesión de alguna imagen íntima que el chantajista amenaza con hacer pública en caso de que no sean satisfechas sus peticiones de índole sexual.

Estas solicitudes suelen consistir en el envío de imágenes eróticas por la webcam pero, si hay proximidad, puede llegar a solicitarse un encuentro personal con el grave riesgo que ello implica.

Otro de los peligros que aumentan al iniciarse el curso, cuando el niño o joven reanuda el contacto físico con una gran cantidad de personas y compañeros,  es el ‘sexting’, que se refiere al envío de mensajes o fotografías sexualmente explícitas por medios electrónicos, especialmente teléfonos móviles.

Es ilegal compartir fotografías de menores donde aparezcan desnudos o haya contenido sexual, incluso si se comparten con otros menores.

Los padres también deben estar atentos a la tecnoadicción o uso desproporcionado e incontrolado de los dispositivos electrónicos por parte de sus hijos; a su exposición a servicios prohibidos, como a juegos de azar, casinos, apuestas o a páginas de contenido adulto de tipo sexual y al ‘phishing’ o robo de datos personales para acceder a cuentas bancarias o correos privados.

Para el rendimiento escolar es fundamental una relación positiva entre familia, alumno y profesor.

Los padres deben conversar con los maestros no sólo cuando surgen problemas, sino acudir a ellos para cambiar impresiones acerca de sus hijos o informarles de cualquier situación especial que pueda interferir en el rendimiento de los niños, como un divorcio, la muerte de algún familiar o un cambio de domicilio, entre otros factores.

 

 

 

 

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