Ciberespionaje: EE.UU contra China

Ciberespionaje: EE.UU contra China

Por Karina Borodnikoff
IMPACTO LATIN NEWS

 

En las afueras de Shangai, un edificio blanco de doce pisos es el centro de operaciones de cinco militares chinos, hackers, espías y miembros de la unidad 61398 del ejército de Pekín, que por estas horas son acusados formalmente por el gobierno de Estados Unidos de ciberespionaje industrial.

El fiscal general norteamericano, Eric Holder, fue el encargado de presentar la acusación formal contra estos altos mandos militares digitados por el gobierno chino, para procesarlos bajo los cargos de piratería informática.

La Casa Blanca asegura que los hackers chinos se filtraron en las redes estadounidenses de conglomerados industriales y sindicales claves para robar información altamente confidencial y útil para sus rivales de la República Popular China. Datos determinantes para competir en el posicionamiento industrial internacional.

El fiscal Holder declaró que "La importancia de los secretos comerciales y de la información sensible robada en este caso es significativa y exige una respuesta agresiva. El éxito en un mercado global debería basarse en la capacidad de una empresa para innovar y competir y no en el poder de un Gobierno para espiar y robar secretos".

Agresiva. Así se supone será la respuesta de Washington contra el régimen de Pekín frente a la estimación que los daños industriales ocasionados a los Estados Unidos rondan entre los 24 y 120 mil millones de dólares. Una denuncia judicial, la guerra comercial declarada y el cortocircuito diplomático, son las primeras acciones visibles de la Casa Blanca contra la República Popular.

El Director del FBI, James Comey, fortaleció la denuncia con declaraciones que indican que el Gobierno chino recurrió al espionaje digital “impunemente durante demasiado tiempo para obtener ventajas económicas para sus empresas públicas"(…)"El procesamiento anunciado es un paso importante. Pero hay muchas cosas más íntimas y queda mucho por hacer. Nosotros seguiremos usando todos los resortes legales a nuestra disposición para frenar el espionaje en todas sus formas".

Algunas de las empresas perjudicadas son Alcoa World Alumina, Westinghouse Electric Co., Allegheny Technologies, U.S. Steel Corp., United Steelworkers Union y SolarWorld. Empresas de vanguardia que se dedican a la energía solar y nuclear.

También fueron identificados los militares acusados de hackear los sistemas de las empresas estadounidenses. Ellos son Wen Xinyu, Huang Zhenyu, Gu Chunhui, Wang Dong y Sun Kailiang, sobre quienes se han difundido las respectivas fotos, en las cuales dos de los espías en cuestión están vestidos de uniforme y con gorras, con la tradicional leyenda de “buscado”.

La denuncia presentada por EE.UU explica la manera en que el oficial del ejército Sun Kailang robó la información secreta mientras la empresa Westinghouse estaba a cargo de la construcción de cuatro centrales eléctricas en China. El espionaje perpetrado permitió filtrar detalles confidenciales que hicieron llegar a la rival asiática SOE. Veinticuatro meses más tarde, otro de los militares chinos, ahora Wen Xingyu, hackeó una cantidad importante de cifras de la compañía SolarWorld. Los rivales chinos aprovecharon toda esta información para intentar dejar fuera de competencia a las grandes empresas estadounidenses.

El gobierno de Pekín respondió inmediatamente y manifestó su enojo frente a las acusaciones de Washington. “Estamos ante una denuncia que no tiene base”, se defendió. Y, acto seguido, dio a conocer su primera represalia que será la suspensión de las actividades conjuntas del grupo binacional creado entre ambos países. Paradójicamente, este grupo nació con el objetivo de trabajar contra los problemas de ciber-seguridad que han tenido en los últimos años.

No podía estar ausente la mención obvia que cualquier persona, empresa o país acusado de espionaje, por parte de los Estados Unidos, respondería con bastante legitimidad. Así, el gobierno chino, además de negar las acusaciones, ironizó sobre el respeto que el país del norte ha demostrado por la información secreta ajena. “El que más sabe de espionaje” es el gobierno de Washington.

Será muy difícil para los Estados Unidos llevar adelante una acusación legítima y con consenso internacional luego de haber sido descubierto infraganti en las actividades de espionaje que la Agencia de Seguridad Nacional ejecutó en todos los frentes. Washington quedó expuesto y sin argumentos frente al mundo.

De alguna manera, que la Casa Blanca acuse de poco ético el espionaje perpetrado por el gobierno chino es casi tan ridículo como que Al Qaeda cuestione moralmente los actos del grupo terrorista islámico Boko Haram.

 

 

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