Celebrando una nación de inmigrantes

EDITORIAL

La celebración del Día de Acción de Gracias en Estados Unidos tiene actualmente una importancia enorme, dado el ambiente político que ha provocado una visible división nacional.

Si bien existe un gran desconocimiento entre la comunidad hispano hablante sobre los verdaderos orígenes de la celebración, así como el significado cultural de la fecha y todo los que la rodea, incluyendo los alimentos que en ella se sirven, un tema de gran trascendencia es rescatar la gratitud como elemento unificador, pero ante todo de reflexión.

Cuando se realiza la primera celebración del Día de Acción de Gracias en Plymouth, quienes celebran la gran cosecha junto a los nativo americanos, fueron inmigrantes ingleses que llegaron a América huyendo de la persecución religiosa.

Esta persecución fue promovida por el sucesor de la Reina Elizabeth de Inglaterra, James I (1603-1625) y por su hijo Charles I (1625-1649) de la casa de los Estuardo, quienes acosaron a los puritanos, que fueron expulsados de su país y llegaron inicialmente a Holanda, a los cuales se les conocía con el nombre de separatistas, porque procuraban la separación de la iglesia de Inglaterra.

Después de permanecer algunos años en Holanda, estos “peregrinos”, para conservar su identidad pusieron sus ojos en América, a donde viajaron con apoyo de mercaderes londinenses. Un total de ciento ocho inmigrantes ingleses, entre hombres y mujeres, que partieron rumbo a Virginia en el navío Mayflower en septiembre de 1620, arribaron a la altura del acabo Cod. En el primer invierno la mitad del grupo, que no estaba preparado, murió por enfermedades o desnutrición, los peregrinos sobrevivientes tuvieron la ayuda de Squanto, un nativo amistoso que hablaba inglés porque después de ser secuestrado por los españoles y llevado a Europa, escapó y logró refugio en Inglaterra. Squanto les enseñó a sembrar maíz y a pescar, entre otras cosas y es una figura central de la celebración, que no está enfocada en rescatar estos elementos de la historia, porque a los dueños de la nación les resulta un tanto inconveniente o incómodo.

El Día de Acción de Gracias es la más importante celebración nacional de Estados Unidos, porque no es una celebración religiosa, -de una nación con decenas de religiones-, no es una celebración de un grupo étnico, ni de un grupo político, es una celebración de gratitud por una oportunidad, la oportunidad de iniciar una nueva vida y de poder sobrellevarla con los alimentos producidos de la tierra con el trabajo.

Una nación de inmigrantes agradecidos por la posibilidad de realizar su sueño en un ambiente de libertad y seguridad, eso es el Día de Acción de Gracias, una celebración única a la cual los latinos se incorporan al igual que todos los inmigrantes que son parte de esta nación. Todos, sin discriminación celebramos, nos hay razas, no hay partidos, no hay géneros, nacionalidades, ideologías, esa es la belleza de esta celebración.

Sin embargo es una ocasión para aprender y reflexionar sobre los vínculos con las comunidades nativo-americanos, a las cuales se les continúa menospreciando, a pesar de que son las que verdaderamente tienen mayor vinculación con esta nación y con el continente. El tema de la identidad entre los latinoamericanos continúa siendo un reto. La comunidad latinoamericana, que continúa reclamando mayor apertura e inclusión de todos los grupos presentes, grandes o pequeños y la terminación de los monopolios y los nacionalismos separatistas, debe unirse no solo en torno a una mesa para un festín, sino para apoyar la educación, el arte, la cultura, los talentos y todos los esfuerzos para promoverlos.

Un puente fuerte es la educación, el conocimiento justo de la riqueza de las raíces culturales, históricas, genéticas, así como los profundos e importantes vínculos que existen entre países. Los problemas y retos tienden a unir a las comunidades, es importante crear mayores espacios de opinión y una educación más fuerte sobre la cultura, las artes, la historia, las tradiciones, para a través de ella descubrir los vínculos no solo entre latinoamericanos, pero además con los nativo-americanos.

Muchas cosas por agradecer en una nación que a pesar de los retos y peligros, continúa siendo una nación que ofrece posibilidades de desarrollo educativo, profesional, humano. Cada persona, familia y comunidad tiene muchas cosas por las cuales agradecer, pero entre las cosas que como nación se deben agradecer es la existencia de una democracia, que sin ser perfecta, permite la reflexión, el dialogo y los cambios que de ellos se derivan.

Para la comunidad latinoamericana este Día de Acción de Gracias debe ser no solo una oportunidad para reunirse con la familia y comer sabroso, además debe ser una oportunidad para reflexionar sobre su identidad, sobre los retos y formas de superarlos, sobre las posibilidades de crecimiento individual y colectivo.

El Día de Acción de Gracias debe ser una oportunidad para los politicos, de comprender la responsabilidad que tienen con los votantes, gracias a los cuales están en sus cargos, de los medios de comunicación sobre los lectores, televidentes, radioescuchas, que son quienes sustentan su existencia. El Día de Acción de Gracias, debe ser una oportunidad de reflexión sobre la realidad de los países de origen y la forma en como los inmigrantes, es decir una gran mayoría, pueden apoyar el crecimiento para de esta manera evitar la emigración masiva que provoca éxodos, como el que actualmente se vive al sur de la frontera.

Que este Día de Acción de Gracias nos permita reflexionar a todos sobre la realidad que vivimos, sus bendiciones, sus bondades y los retos para mantenerlas y compartirlas con los demás.

¡Feliz Día de Acción de Gracias!!

Nueva York celebra el Día de Acción de Gracias

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