Carmen Serrano, 24 años celebrando a la Virgen de Guadalupe

Carmen Serrano.
Carmen Serrano.

De los veintinueve años que Carmen Serrano viven en Nueva York, desde que llegó de su natal Tlapa de Comonfort en el Estado de Guerrero, México, veinticuatro de ellos los ha dedicado al Comité Guadalupano de la Iglesia Católica de la Ascensión, del cual es Coordinadora General de las celebraciones en honor a la Virgen de Guadalupe, cuyo día se celebra el 12 de diciembre.

Carmen siempre ha asistido a la iglesia del barrio en el que ha vivido y así llegó a la Iglesia de la Ascensión en la calle 107, entre Broadway y Amsterdam, donde conoció a Doña Delfina Armenta, originaria de Puebla, quien introdujo la imagen de Virgen de Guadalupe en esa iglesia, donde fue la primera imagen de una comunidad hispana en ser venerada y con la que se abrió espacio a un santuario mariano con varias advocaciones, entre las cuales están la de la Virgen de la Providencia de Puerto Rico, la Virgen del Cobre de Cuba, la del Perpetuo Socorro de Haití, entre otras.

Doña Delfina, de quien cuenta Carmen “tenía un humor hermoso”, realizaba una misa especial en homenaje a la Virgen de Guadalupe por su día y fue quien en 1995 le invitó a ser parte, diciéndole que tenía la seguridad de que Carmen le iba a hacer a la Virgen una fiesta bonita, entonces en 1995 fue el primer año en que organizaron la misa juntas. Doña Delfina falleció en 1996 y desde entonces Carmen Serrano ha mantenido esta tradición de fe, que se ha extendido a una labor de servicio social y que sin duda es, una de las más populares tradiciones culturales de México.

SERVICIO ESPIRITUAL Y SOCIAL

El Comité Guadalupano Ascensión, es una agrupación que nació para coordinar las celebraciones de la Virgen de Guadalupe, pero fueron invitados por el Padre John Duffel, -sacerdote que hablaba español y fue el pastor principal de la iglesia hace unos años-, que el trabajo del comité se extendió para atender las necesidades de la comunidad.

Él les dijo que debían hacer algo para ayudar a la gente, porque la iglesia es un lugar a donde la gente acude en busca de consuelo y ayuda, entonces acudían los inmigrantes con problemas de vivienda, de trabajo, de situaciones legales y muchas otras necesidades, que como comunidad migrante nueva tenían los mexicanos y es ahí cuando el comité inició su trabajo en temas de violencia doméstica, de vivienda, con ayuda de la fiscalía se ayudaba con foros informativos sobre los derechos de los inquilinos, problemas laborales de trabajo, porque no les pagaban sus salarios, para explicar sobre qué podían hacer para ingresar a la universidad, para guiar sobre problemas de salud con clínicas rodantes para detección del cáncer de mama, problemas de la vista, para exámenes de presión, para información sobre el pago de impuestos.

Carmen Serrano, 24 años celebrando a la Virgen de Guadalupe.
Carmen Serrano, 24 años celebrando a la Virgen de Guadalupe.

¿En todos estos años de trabajo cuáles han sido las enseñanzas y los logros?

- Cuando llegó el IRS para hablar sobre el pago de impuestos, pensábamos que era un problema de los mexicanos, pero ahí comprendimos que muchos inmigrantes de todos los países comparten los mismos problemas, ya que comenzamos a las diez de la mañana y hasta las cinco de la tarde seguía llegando la gente a llenar aplicaciones para obtener el número ITIN y declarar sus impuestos.

Trabajamos con el Departamento de Policía para educar sobre los arrestos, las sentencias, se daban cursos de nutrición, de obtención de diplomas para trabajar en cocina, para aprender a manejar alimentos, incluso mucho antes de que el consulado proveyera la credencial consular, que ayuda a abrir una cuenta de banco, los miembros del Comité Guadalupano nos reunimos con el Sr. Edwin Familia, representante del Citibank de la calle 96 y Broadway, para pedirle una solución para abrir una cuenta, entonces quienes no tenían una identificación válida como el pasaporte, con una carta del sacerdote indicando que era feligrés de la iglesia, lograron abrir la cuenta en el banco y hay personas que conservan su cuenta desde esa época.

Para nosotros era muy satisfactorio dar solución a algunos de los problemas de la comunidad, nos fuimos involucrando poco a poco, comenzando con las celebraciones de la Virgen, que son dos días, para extender un trabajo de todo el año. Ahora hemos reducido el ritmo porque siempre hemos trabajado como voluntarios, nadie nunca nos pagó y como ahora hay organizaciones que tienen recursos, que tienen fondos para trabajar, nos hemos enfocado en las celebraciones de la Virgen y también en otras celebraciones con contenido religioso, como las Posadas Navideñas.

¿Hay alguna anécdota que quisieras compartir?

- Cada año tiene su toque especial pero hubo algunos años en que ha estado muy frío y hemos pensado que tal vez la gente no venga, pero siempre la fe y el amor a la Virgen es tan grande que con lluvia o incluso con nieve, siempre llega gente. El grupo trabaja sin fondos, pero los que estamos en el grupo aportamos a nivel personal y con apoyo de nuestros conocidos. Para mí eso es muy grande, porque la celebración sale como la Virgen quiere, como a ella le gusta, porque el gimnasio donde se realiza tiene capacidad para trescientas cincuenta personas y todos comen, nunca falta, siempre alcanza.

Nosotros no cobramos un centavo. Siempre nos extrañamos, por ejemplo otra cosa es que nos gusta es ponerle muchas flores y cuando estamos decorando a veces vemos pocas flores y cuando la Virgen se apareció hubo muchas rosas, pero cuando terminamos veo el altar llenito de flores, bellísimo, el cuadro está arriba y vemos lo lindo que queda, es muy satisfactorio.

¿Desde que tú iniciaste en 1995 como ha evolucionado la celebración?

- Siempre se daba la misa y había una celebración pequeña en un lugar en la misma iglesia en donde se servía un pequeño ágape, con atole, le dábamos la serenata con Las Mañanitas a las cinco de la madrugada del mismo doce de diciembre, pero como se trabaja se hace difícil, por eso lo cambiamos, antes era solo un día, el doce de diciembre, pero desde el 2000 le celebramos siempre el 11 y el 12. Algunas parroquias lo hacen el domingo cercano al doce. Nosotros el 11, la víspera, siempre estamos listos para darle la serenata y a las doce de la media noche le cantamos sus Mañanitas. Son dos días de homenaje y fuimos ampliando el programa.

A los cuatro o cinco años de haber comenzado lo cambiamos al gimnasio que tienen un escenario donde se presentan los cantantes, hay sillas se organiza mejor y el programa es más largo, antes todo era en el subsuelo de la iglesia. Para la misa principal siempre se ha invitado a un sacerdote de México, es bien difícil que vengan, porque todas las parroquias están saturadas de misas y celebraciones, pero una ocasión vino el Obispo del Estado de Guerrero, en algunas ocasiones vino el Padre Sergio de Puebla, ahora son tres años consecutivos que viene el Padre José López, de Celaya, Estado de Guanajuato.

Altar de la Virgen de Guadalupe en la Iglesia de la Ascensión en la calle 107, entre Broadway y Amsterdam en Manhattan, en donde Carmen Serrano coordina desde hace veinticuatro años las celebraciones en su honor.
Altar de la Virgen de Guadalupe en la Iglesia de la Ascensión en la calle 107, entre Broadway y Amsterdam en Manhattan, en donde Carmen Serrano coordina desde hace veinticuatro años las celebraciones en su honor.

¿Cómo crees que aportan la celebraciones a la comunidad inmigrante?

- Creo que sobretodo en lo cultural, porque el día de la virgen no es solo un asunto religioso, es muy cultural, porque se ven muchas danzas, los mexicanos somos muy gustosos de vestir nuestros trajes típicos, la música, mariachis, bandas, siempre como inmigrantes, -independiente del país que seamos-, estamos orgullosos de nuestras raíces y de compartirlas con otras nacionalidades y grupos aquí, es motivo de orgullo pero sobretodo el fomentar la fe a la virgen como una madre que nos acoge, es como seguir empujando para que esto no se pierda en las familias mexicanas que son las que mayoritariamente asisten.

Un mensaje final

- Mantener el respeto, el amor a Dios es muy importante, porque si tenemos a Dios en el corazón podremos lograr que el mundo sea diferente, que el mundo cambie para bien, mantener la evangelización para seguir expandiendo el amor de la Virgen, para compartir eso que nos da ella que es el amor de madre, si todos compartimos ese amor, estamos compartiendo un mensaje de fe, de unidad y sobretodo de amor.

Programa Virgen de Guadalupe.
Programa Virgen de Guadalupe.
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