ENTREVISTA EXCLUSIVA

El guitarrista y cantante Basilio Georges ha dejado su huella en Nueva York a lo largo de los años difundiendo la cultura del flamenco a través de su organización Flamenco Latino y diversas presentaciones en el área tri-estatal.
Georges llegó originalmente a Nueva York en 1974 con la intención de ser músico de jazz, luego formando parte de varios grupos de salsa reconocidos durante la época dorada de Fania Records.
Sin embargo, su vida lo llevó por un camino inesperado, lleno de nuevos sonidos, nuevas experiencias, y sobre todo, nuevos amores.
Cuando conoció y se enamoró de la bailarina de flamenco Aurora Reyes, también quedó impresionado con el género, emprendiendo una nueva curva de aprendizaje que pronto se convertiría en una gran parte de su legado.
Ahora, por más de 45 años, Georges ha fusionado estilos como el jazz y la salsa con el flamenco, creando espectáculos con su esposa que incluyen una banda diversa y un enfoque en baile.
Juntos, fundaron Flamenco Latino, que ofrece clases, conciertos, giras, y temporadas de presentaciones en varios teatros, como Jamaica Center for Arts & Learning, Pace University Downtown Theater y The Duke on 42nd St.

Más recientemente, Georges lanzó su primer álbum, “Acabo de Empezar”, explorando su entorno musical variado y único.
En una entrevista exclusiva con Impacto Latino, Georges compartió más detalles sobre su trayectoria y conexión especial con el flamenco.
Cuéntanos un poco sobre tus inicios en las artes.
-Yo nací en Wisconsin, y después de estudiar en la Universidad de Wisconsin, vine a Nueva York para mi carrera de jazz. Durante mis primeros años, había comprado un contrabajo. Me avisaron mis colegas que nunca voy a trabajar mucho como guitarrista dentro de jazz, porque van a contratar un pianista antes que un guitarrista, y tenía que considerar cambiar de instrumento.
Yo hice eso, y descubrí el mundo de la salsa. Trabajaba con muchos grupos de jazz y de salsa.
También, conocí a Aurora un año después de llegar, y ella estaba estudiando varios estilos de baile. Pero, había encontrado unas clases de flamenco y como lleva una descendencia española, empezó a bailar flamenco. Entonces, tuve la idea de volver a la guitarra y aprender un poco sobre el flamenco para llevar la técnica de la mano derecha y ampliar el estilo de tocar la guitarra.
Nos fuimos a España juntos dos meses, y desde esos días, me convertí otra vez en guitarrista, metido dentro del flamenco. Seguimos con la intención de formar un grupo de baile, música y experimentar, llevando aires de jazz y salsa dentro del arte español del flamenco.
¿Cuál fue la inspiración y la misión detrás de Flamenco Latino?
-Aurora estaba estudiando con su maestro, Sebastián Castro, y un día me invitaron a ver la clase.
Tocaron la grabación de Paco de Lucía, “Entre Dos Aguas”, que fue una de las primeras fusiones entre el flamenco y la música latina. Estaba interesado en eso. Pero, como ya llevaba muchos años tocando dentro de grupos de salsa, pensaba que sabía más sobre esa música que el flamenco de España, aunque ya estábamos experimentando combinar estos aires con el flamenco.
Empezando en los años 90, estaba metiendo armonías, jazz, y danza moderna al flamenco. El flamenco de hoy lleva muchas cosas y está evolucionando como otras artes. También, lleva una historia e influencias de todos los países latinos. Entonces, queríamos nosotros llevar una versión de esa influencia, pero del otro lado del atlántico.
Cuéntanos más sobre tu álbum, “Acabo de Empezar”.
-Nuestra organización de Flamenco Latino es non-profit, y nos clasifican como una compañía de baile. Llevo el papel de acompañamiento, aunque yo he creado música muy interesante y diferente, pero siempre el baile está enfrente en el escenario. Entonces, la promoción y la mayoría de clases que damos se enfocan en baile.
Yo tengo dos discos que ya están en los servicios de streaming, pero nunca he grabado un disco en estudio, después de más de 50 años de estar aquí en Nueva York. Todo el dinero mío fue para apoyar la compañía de baile e invertir. Pero, durante la pandemia, yo aprendí mucho sobre grabar en casa. Entonces, he titulado el disco “Acabo de Empezar”. Me llevó mucho más tiempo de lo que imaginaba.
¿Qué desafíos has encontrado en el camino, y que has aprendido con toda tu experiencia?
-Para tocar flamenco y ser extranjero, yo creo que una cosa muy importante es meterse en el idioma, porque vas a entender más. A mí me costaba muchos años llegar a un punto en que estaba cómodo hablando y expresándome de cualquier tema.
También, desde hace unos pocos años, entré al streaming de música, y ya tengo una cuenta de Spotify, aunque me pagan muy mal. Pero, la biblioteca de canciones es increíble. Escuchando a tantos artistas, he aprendido más sobre el flamenco. Ahora que acompaño sin pensar, yo veo un baile nuevo de un artista que nunca he acompañado, y veo la estructura casi a la vez. Yo intento traer esas cosas a un nuevo grupo de músicos. El flamenco es un mundo diferente.
¿Tienes otros planes futuros que quieres compartir?
-Cada año, producimos nuestra temporada que llamamos la Serie de Más Allá. Mucho material que está en mi disco fue presentado en agosto en Queens, y estamos planeando ahora para el junio que viene.




























